XB-1, el retorno (de verdad) de los aviones supersónicos

El Baby Boom es un prototipo de avión supersónico trijet cuyo transporte supersónico Boom Overture planea mantener velocidad Mach 2,2.

Las piezas oxidadas del Concorde se habrán revuelto en su tumba aeronáutica al recibir la noticia: por fin existe un avión supersónico civil real –no un diseño de ordenador– listo para volar tan pronto como el año que viene, en fecha aún por confirmar. Se llama XB-1, ha sido desarrollado por la empresa estadounidense Boom Supersonic y es un aparato de prueba que servirá como aperitivo de lo que viene: el Overture, una aeronave de la misma compañía capaz de cubrir el trayecto entre Nueva York y Londres en solo tres horas y quince minutos con entre 55 y 75 pasajeros a bordo.

El XB-1 se presentó el pasado octubre y despegará en 2021 para probar la tecnología que hará posible una vuelta segura a los vuelos supersónicos comerciales, sepultados desde el 25 de julio de 2000, cuando un Concorde de Air France se estrelló nada más despegar del Aeropuerto Internacional de París-Charles de Gaulle . Murieron sus 109 ocupantes.

Los conocimientos adquiridos durante el ensayo permitirán afinar la construcción del Overture, que entraría en servicio en 2029 para cubrir rutas transoceánicas a velocidades de hasta mach 2.2 (2335 km/h) y viajar de Los Ángeles a Sídney en ocho horas y media, por poner un ejemplo. El avión contará con todo tipo de comodidades en cabina y las últimas tecnologías de supresión de ruido.

 

 

¿Un plan sensato?

Con numerosas aerolíneas al borde de la quiebra y un futuro oscuro por la covid-19, surge la duda de si tiene sentido producir aeronaves comerciales de este tipo. En Boom Supersonic piensan que los viajes volverán a la normalidad en uno o dos años y que es el momento de posicionarse. Según dicen, ya cuentan con encargos de compañías aéreas, como Virgin Group y Japan Airlines, por valor de 6000 millones de dólares (cada Overture costará 200 millones de dólares).