José Luis Cordeiro: "Parece que el cerebro no tiene procesos cuánticos"

El ingeniero del MIT y coautor de la obra 'La muerte de la muerte', habla sobre el futuro de los procesadores cuánticos y otros retos de la inteligencia artificial.

Ya le había escuchado en directo en alguna conferencia, y en la televisión, en concreto en el programa ‘Cuando ya no esté’ que Iñaki Gabilondo tiene en Movistar+. Pero tener cara a cara, en una sala del Hotel InterContinental de Madrid, al hombre que asegura que veremos en unos años, en 2045, “la muerte de la muerte”, impresiona un poco. Le puedes creer, o no. Puedes decir que nada de lo que dice se sustenta científicamente, o sí. Lo que no puede negar nadie es que José Luis Cordeiro, venezolano de nacimiento y descendiente de padres españoles, hipnotiza cuando habla, y no sólo por lo que dice, sino por cómo habla y asevera lo que afirma.

Yo soy un ciudadano del siglo XXII que nació en el siglo XX”, es lo primero que mienta cuando nos sentamos a hablar. “Me considero un ciudadano del mundo y más allá del mundo. Nací en Venezuela, y soy hijo de padres españoles. Me gusta viajar, y pronto espero viajar más allá de la Tierra. Soy ingeniero, economista y me defino como visionario, futurista, inmortalista, transhumanista y crionicista”.

Cuando entramos en harina, y comenzamos a tratar el concepto de la Singularidad, señala que es un concepto relativamente reciente que generalmente definimos como el momento, el tiempo en el que la inteligencia artificial (IA) alcanzará a la inteligencia humana. “Y estimamos que esto va a ocurrir entre el año 2029 y el año 2045”.

Ray Kurzweill es el visionario, futurista, y dice Cordeiro que gran amigo suyo, que acuñó este concepto de la Singularidad. Cuenta que le conoce desde hace más de 20 años, y que ha estado increíblemente acertado en sus predicciones. Lleva 30 años haciéndolas y está cerca del 90% de aciertos. “Kurzweil habla del año 2029 para que las máquinas puedan pasar el Test de Alan Turing, y a más tardar el año 2045 para llegar a la Singularidad tecnológica”.

Ray Kurzweill comenzó tomando 250 pastillas, luego bajó a 200, luego a 100 y ahora está en 80. Cree que está reprogramando su biología. Cordeiro señala que hasta ahora él no ha necesitado hacerlo, pero probablemente en cinco años sí lo haga también, cuando comience a notar los síntomas de envejecimiento. Y dice que igual que hoy tomamos medicinas para curarnos, “en una década vamos a tener tratamientos para rejuvenecernos”.

También considera José Luis Cordeiro que la inteligencia artificial nos va a volver más inteligentes, con más capacidades, más memoria y mucha más velocidad en la toma de decisiones. “Por eso yo digo que no tengo miedo a la inteligencia artificial, sino que a lo que tengo miedo es a la estupidez humana”.

Marvin MInsky es uno de los padres de la IA, y de hecho creó el concepto en 1953 con otros dos científicos. Se hizo muy famoso por todas sus visiones sobre inteligencia artificial, y escribió un libro muy famoso, The Society of Mind, y en 1980 publicó un artículo en la revista Scientific American titulado ‘Los robots heredarán la Tierra’. Y en el libro explicaba, cuenta Cordeiro, que “los robots seremos nosotros, y ellos serán los humanos y nuestros descendientes”.  Y hacía allá vamos. “Los humanos vamos a seguir mejorándonos, aumentándonos, complementándonos, y ya no sólo con partes biológicas, sino también con partes robóticas. Vamos a ser Cyborgs”.

“Estamos entre la última generación humana de mortales y la primera generación humana de inmortales”

Cuando pasamos a hablar de criopreservación, que es uno de los aspectos a los que dedica en su libro una mayor extensión, José Luis Cordeiro afirma que en la Ciencia se descubre haciendo experimentos, y que en el mundo hay ya 6 millones de niños que han nacido gracias a la fertilización in vitro, y que han estado criopreservados de pequeños, ya sea como óvulos, embriones o espermatozoides. Y dice que hace tres años un científico sevillano, con otros científicos americanos, lograron criopreservar gusanos y demostrar que las memorias de los gusanos se conservaban después de ser reanimados. Los gusanos fueron entrenados con el reflejo de Pavlov, entrenamiento de memorización, y luego fueron congelados durante varias vidas gusaniles y posteriormente reanimados. Al ser reanimados los gusanos recordaban sus reflejos de Pavlov, lo que demuestra que las memorias fueron conservadas. Y adicionalmente los gusanos se reprodujeron. “Esto demuestra que la criopreservación es posible, aunque a nivel de un cuerpo entero humano todavía no ha sido hecho”. Su amigo Ray Kurzweil estima que se podrá reanimar a personas criopreservadas en el año 2040.

Yo pienso que el envejecimiento es una enfermedad, pero una enfermedad curable”, asevera. Las proyecciones, como las de Ray Kurzweil, dicen que a más tardar en el año 2045 se va a curar el envejecimiento y que se va a revertir para iniciar procesos de rejuvenecimiento biológico. “Por eso yo digo abiertamente, al igual que mi coautor, David Good, que es el científico británico que inventó el sistema operativo Symbian de móviles, que “no pensamos morir”. ¿Y por qué dice esto? Por que piensa estar vivo todavía dos o tres décadas para en el año 2045 contar con las técnicas para rejuvenecer. “Pensamos que en treinta años seremos más jóvenes que ahora”.

Lo mismo va a pasar con la inteligencia, dice Cordeiro. “Vamos a iniciar el camino de aumentar nuestra inteligencia conectándonos a la nube y a Internet. En una o dos décadas tendremos las primeras conexiones entre el cerebro e Internet, lo que nos va a dar una memoria ilimitada”. Y señala también que vamos a procesar cien veces más rápido que ahora. A todo esto le llama “el mundo de los posthumanos. Seremos superhumanos”. Hoy hablamos y escribimos, pero en el futuro no lo haremos, si hacemos caso a José Luis Cordeiro. “En dos décadas nos vamos a poder comunicar telepáticamente”.

Pero hay científicos que dicen que hay un límite, y que cuando llegamos a este límite tecnológico nos autodestruiremos. Y que es por ello por lo que no hemos todavía descubierto vida alienígena, porque la IA que los superó también los destruyó. “Yo creo que es todo lo contrario. Cuando seamos más inteligentes, seremos más éticos y colonizaremos parte del Universo. A lo mejor somos los primeros en el mundo, o los últimos. Pero tenemos que ser positivos antes el futuro. Si pensamos que nos vamos a destruir, nos destruiremos, y si pensamos que vamos a vivir en un mundo mejor, lo haremos”.

El mensaje de José Luis Cordeiro, dice él mismo, es positivo, y es taxativo al señalar que en las próximas dos décadas vamos a ver muchos más avances y cambios tecnológicos que en los pasados dos milenios. “Y estamos entre la última generación humana de mortales y la primera generación humana de inmortales”.

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