Qualcomm cree en la inteligencia artificial, a su manera

Nadie quiere quedarse atrás con la inteligencia artificial (IA). Y todo se acelera, precisamente por las velocidades de computación de los procesadores, cada vez más rápidos y precisos.

En los últimos meses Qualcomm, que pasa por ser uno de los líderes en el campo de los procesadores y los chipsets que integran los smartphone, ha estado en boca de todo el sector. Una OPA por parte de un competidor, Broadcom, fue desactivada por el mismísimo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cuando todo parecía que se encaminaba a un callejón sin salida.

Pero en este blog no vamos a hablar de esta historia, y sí de cómo Qualcomm está embarcada en una estrategia en el campo de la inteligencia artificial (IA) que puede alejarle de los grandes fabricantes de smartphone del mercado, como Apple, Samsung o Huawei, que pasan por ser los que más venden a nivel mundial, y con diferencia. ¿Porqué? Estos últimos, obsesionados por liderar el mercado de los móviles inteligentes, cada vez con mayores capacidades en IA, han desarrollado sus propios chips neuronales y capacidades en la nube para integrarlos en sus dispositivos ‘flagship’. Es el caso de Apple con su procesador A11 Bionic, que incorpora el iPhone X; Huawei con su Kirin 970, que integran el Mate 10 y el P20; o Samsung con su Exynos 9810, que embarcan el Galaxy S9 y S9+.

Para entender el porqué de esta estrategia tan particular y entender el camino que ha elegido Qualcomm, hemos hablado con Gary Brotman, el máximo responsable en inteligencia artificial de la compañía americana. Gary nos recibió el pasado febrero en su stand del Mobile World Congress, y nos atendió tan sólo unos días después después de haber anunciado AI Engine, el motor que dotará de todas las capacidades de inteligencia artificial a los procesadores Snapdragon de Qualcomm que lleven los smartphone de las diferentes marcas fabricantes de terminales inteligentes.

Gary Brotman comentó a Muy Interesante que “el modelo que están siguiendo otros (Huawei, Apple o Samsung) de desarrollar procesadores neuronales basados en la nube requiere de mucha capacidad de cómputo, muchos datos y mucho tiempo. Nosotros lo que hacemos es proporcionar las herramientas adecuadas para que los desarrolladores puedan tener acceso a un rendimiento optimizado del hardware y desarrollar el sistema de forma general. Nosotros creemos, además, que a los consumidores no les debería importar si el procesamiento se realiza localmente o en la nube. Primero deben conocer algo para experimentar realmente por qué es mejor para ellos. Qualcomm cree que si la inteligencia reside en el dispositivo, el procesamiento será más rápido y la experiencia del usuario final será perfecta”.

Con estas palabras se puede deducir, aunque Brotman no lo diga expresamente, que Qualcomm no piensa de momento desarrollar un chip neuronal que sea capaz de reconocer objetos en la nube, mejorar las fotografías que toman las cámaras de los dispositivos o intervenir en el interfaz de voz del móvil inteligente. "El espacio en un chip de teléfono inteligente es tan limitado que no queremos sacrificar nada por una unidad que solo tiene una función. No es divertido esperar, y tal vez ni siquiera obtener, una respuesta de un asistente digital o smartphone porque no haya conexión a Internet. Las personas son impacientes y cada vez somos más exigentes con el rendimiento en tiempo real.", comenta Brotman.

Y esto es lo que han hecho algunos fabricantes de smartphone, como Xiaomi, OnePlus, Oppo, Motorola, ASUS, ZTE o LG, que no han desarrollado como Apple, Huawei o Samsung sus propios procesadores neuronales y han anunciado que aprovecharán el motor AI Engine de Snapdragon de Qualcomm para optimizar las aplicaciones de inteligencia artificial de sus terminales inteligentes.

Tampoco cree Gary Brotman, por lo que explica, que Qualcomm deba dedicarse ahora a investigar y desarrollar sus propios chips neuromórficos, o procesadores que imitarán el comportamiento del cerebro humano, tal y como hace otro de sus competidores, Intel, que sí ha anunciado que este año lanzará su primer procesador con estas características.

En lo que sí está inmerso Qualcomm es en desarrollar el cerebro inteligente de los vehículos conectados y de los futuros coches autónomos. Aunque se lo preguntamos, el responsable de IA de Qualcomm no quiso desvelar en qué proyectos y con qué socios está embarcada su empresa. No obstante, en diciembre de 2017 la compañía americana era autorizada por las autoridades de California para probar los coches autónomos de Ford en los que ha introducido su chip 9150 para C-V2X, solución de conectividad que permite a los vehículos intercambiar información con otros coches y con dispositivos peatonales.

También Qualcomm continúa con su idea de adquirir NXP, la empresa especializada en semiconductores para automóviles conectados, y en febrero de este año realizó una oferta para adquirirla por unos 44.000 millones de dólares. También a principios de 2018 Qualcomm Tecnologies, subsidiaria de Qualcomm, anunció una alianza con Continental, Ericsson, Nissan, NTT DoCoMo y OKI para llevar a cabo sus primeros ensayos de vehículo conectado C-V2X en Japón.

Brotman, a pesar de todo ello, se muestra escéptico en nuestra conversación acerca de que las redes 5G vayan a ser el factor decisivo para que la conducción autónoma se extienda. “Antes los reguladores tendrán que solucionar otros problemas que se plantean”. Quien sabe, pero hasta que se resuelvan los obstáculos regulatorios de los que habla el responsable de inteligencia artificial de Qualcomm, lo mismo hay que esperar hasta el 6G, en 2038, para que la conducción autónoma sea general, tal y como hablábamos en uno de los primeros artículos de este blog.

Juan Carlos F. Galindo

Juan Carlos F. Galindo

Tras dos décadas dedicado a la comunicación de Productos y Servicios, Innovación, Tecnología, I+D, Televisión y Patrocinios de una gran empresa, me embarco en este blog que dedicaré a mi pasión, la tendencia tecnológica que va a protagonizar la 4ª Revolución Industrial: la Inteligencia Artificial.

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