Lo quieras, o no, tienes un asistente de voz inteligente

Casi 2.000 millones de personas utilizarán asistentes inteligentes de voz en 2021. Aunque lo usen poco, y no confíen mucho todavía en ellos, cada vez hay mas, y en el hogar será más común utilizarlos que incluso en los smartphone.

Asistente de voz inteligente


La semana pasada Amazon presentó en Estados Unidos una panoplia de nuevos dispositivos para el hogar inteligente, para que los consumidores americanos hablen con Alexa, su asistente Inteligente, tanto si están utilizando el microondas de la cocina, como si quieren escuchar música, ver la televisión o hacer la colada, por ejemplo. Allí, en Estados Unidos, este tipo de dispositivos están desplegándose en lo hogares a un ritmo muy acelerado, en parte gracias a la vorágine comercial que han emprendido la propia Amazon con sus ‘Echo’, Apple con su ‘Home Pod’, Google con su ‘Google Home’ y pronto, por lo que parece, Facebook con Smart home que está a punto de aparecer.

Expertos como la consultora PwC estiman que en 2021 habrá en el mundo 1.800 millones utilizando estos asistentes inteligentes, con los que nos comunicaremos por voz, en los hogares o fuera de él. Pero lo que todavía está por resolver es si son y serán realmente útiles. Es una de las razones por las que en Estados Unidos ha realizado una encuesta entre usuarios de este tipo de aparatos para ver realmente su utilidad.


De momento, según algunas de las conclusiones de la propia PwC, y aunque la adopción de los Smart home está aumentando, todavía se utilizan principalmente para tareas muy básicas. Del total de personas preguntadas en el estudio por la consultora, tan sólo un 10% reconoció que no estaba familiarizado con productos y dispositivos controlados voz. Del 90% que sí lo estaban, la mayoría utilizó un asistente de voz (72%). 

Los consumidores más jóvenes son los que están impulsando su adopción, pero no necesariamente el uso intensivo”, dice PwC. Aunque los consumidores más jóvenes (entre 18 y 24 años) están adoptando la tecnología de voz a un ritmo más rápido que sus mayores, estadísticamente lo utilizan menos. Los de 25 a 49 años los usan con más frecuencia.

Asistente de voz inteligente


Tres de cada cuatro consumidores (74%) utilizan sus asistentes de voz en el hogar, y la mayoría de los participantes en el estudio señalaron que prefieren privacidad cuando hablan con é y dicen que usarlo en público "simplemente se ve raro". Esto, dice PwC, podría explicar por qué los jóvenes de entre 18 y 24 años usan menos sus asistentes de voz, ya que este grupo de edad tiende a pasar más tiempo fuera del hogar.

A pesar de las capacidades crecientes, las tareas básicas siguen siendo la norma. La mayoría de los consumidores aún no se han aventurado a comprar o controlar otros dispositivos inteligentes en el hogar desde el asistente inteligente. “Los hombres y los consumidores más jóvenes son más propensos a experimentar con características más nuevas y más avanzadas, pero incluso así, es mínimo”, señala la consultora.

 

Los consumidores ven a los asistentes de voz como la forma más inteligente, rápida y fácil de realizar las actividades cotidianas. Sin embargo, para situaciones más serias relacionadas con el dinero prefieren lo que ya saben y en lo que confían, al menos por ahora. El 50% de los encuestados ha realizado una compra utilizando su asistente de voz, y un 25% adicional consideraría hacerlo en el futuro. La mayoría de los artículos comprados son pequeños y rápidos, y son cosas que alguien podría comprar sin tener necesariamente que verlo físicamente.

“La privacidad”, dice PwC en su estudio, “es una preocupación”. Por ejemplo, una participante en la encuesta fue inflexible sobre la necesidad de que su asistente de voz pudiera detectar si estaba sola antes de hacer recomendaciones basadas en su historial de compras pasadas. También hubo malestar en torno a los demás miembros de la familia, como hijos o cónyuges, que tenían acceso al asistente de voz y podían comprar cosas con una tarjeta de crédito.

Asistente de voz inteligente

 

El 57% de los consumidores dijeron que preferirían ver un anuncio en medio de un programa de televisión antes de escuchar un anuncio hablado por su asistente virtual. Para que la publicidad sea más atractiva para este último, los consumidores aceptan que estarían dispuestos a escuchar anuncios a través de su mayordomo inteligente si pueden decir "omitir" si no les gusta un anuncio (88%); si se les pregunta si quieren escuchar el anuncio antes de reproducirlo (82%); si los anuncios no interrumpen eventos previamente identificados, por ejemplo escuchar música (81%); si eligen el anuncio que escuchan (80%); si los anuncios solo se reproducen en horarios preaprobados (79%); si los anuncios se personalizan mediante comentarios / preguntas previamente dirigidos a su asistente de voz (73%); o, por ejemplo, si el usuario puede interactuar con el anuncio hablándole (70%).

La satisfacción general con los asistentes de voz en el hogar es alta, pero no lo es tanto con los que integran los smartphone, según PwC. Los asistentes de voz en teléfonos inteligentes tienen la tasa de satisfacción del consumidor más baja. Tan sólo el 38% están muy satisfechos. Aún así, su uso seguirá creciendo, aunque en los más jóvenes el uso en los móviles inteligentes la tendencia es a que  disminuya con el paso del tiempo.

 

Lo que los usuarios piden a sus asistentes de voz, tanto en el hogar como los que hay en los smartphone, es que “sean más precisos, comprendan el acento y la dicción de quien les está hablando, que diferencien entre las distintas voces y personas que les hablan y, en definitiva, que les ayuden a hacer la vida más fácil”.

Y eso es lo que parece que ha entendido Amazon, y por ello el reciente lanzamiento de múltiples dispositivos con Alexa para el hogar. Aunque tardaremos en verlos en España, Rohid Prasad, vicepresidente y director científico de Amazon señaló en su presentación que "durante el año pasado hicimos avances científicos increíbles en la inteligencia artificial (IA) de Alexa. Hemos aplicado redes neuronales profundas para avanzar en la capacidad de Alexa de detectar fenómenos acústicos desafiantes como el habla susurrada y eventos anómalos, como la rotura del vidrio, y logramos avances al combinar el aprendizaje por transferencia y el aprendizaje profundo para enseñar a Alexa nuevos lenguajes y capacidades más rápido, y también una mejor comprensión contextual y memoria adicional para ayudar a los clientes a descubrir habilidades y hacer preguntas de forma más natural".

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