Intel y Mobileye ya ruedan en Jerusalén

No han podido elegir una ciudad mejor, o peor por sus condiciones extremas de tráfico, por no hablar de otros condicionantes. En Jerusalén, Intel Y Mobileye han empezado a testar su proyecto de conducción autónoma utilizando la inteligencia artificial.

Si alguno de ustedes, lectores, ha estado alguna vez en Jerusalén, hoy capital del estado de Israel, comprenderá que lo que están haciendo el fabricante americano de chips Intel y Mobileye, compañía israelí que desarrolla tecnologías para la detección y procesamiento de imágenes para la automoción, se antoja como una tarea harto compleja, por no decir imposible.

Ambas compañías han iniciado la primera fase de pruebas de su proyecto conjunto de conducción autónoma con una flota de 100 vehículos, con el objetivo de demostrar un aspecto clave en este tipo de coches del futuro, la seguridad. En los próximos meses, la flota se expandirá a los Estados Unidos y a otras regiones. “Demostraremos”, señalan, “que nuestros coches sin conductor circulan de un punto A a otro punto B más rápido, más suave y con un menor coste que un vehículo conducido por humanos. Y que puede operar en cualquier geografía y aumentando mil veces la seguridad sobre un coche conducido por personas”.

 

¿Por qué Jerusalén?

Además de por ser la sede central de Mobileye, la razón principal es que la capital de Israel es una de las ciudades con las condiciones de tráfico y circulación más extremas, y no hace falta exponer el por qué.

El software que utilizan los coches autónomos de Intel y Mobileye se ha desarrollado usando técnicas de aprendizaje profundo en inteligencia artificial, que se rige por un sistema de seguridad formal denominado ‘Seguridad Sensible a la Responsabilidad’ (RSS). Esta solución normaliza los principios de “sentido común” de lo que significa conducir de forma segura y los aplica a un conjunto de fórmulas matemáticas y algoritmos que una máquina puede comprender. “Si el software basado en inteligencia artificial propone una acción que violara uno de estos principios de sentido común, el sistema RSS rechazaría la decisión”, señalan en Intel.

 

El sistema de conducción autónoma basado en la inteligencia artificial de la empresa americana y la israelí quiere convertirse en el estándar de la industria, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, y muchos problemas que solucionar.

Los coches autónomos de Intel y Mobileye cuentan con visión de 360 ​​grados gracias a ocho cámaras, aunque cada vehículo cuenta con 12 cámaras en total que proporcionan una visión envolvente de largo alcance. Cuatro cámaras se utilizan exclusivamente para estacionar. El sistema de detección de visión envolvente es capaz de detectar a otros coches y peatones en la carretera, las rutas transitables y el significado semántico de las señales y luces de tráfico, y crea en tiempo real mapas en alta definición. Y tiene la capacidad de localizar un vehículo autónomo con una precisión o porcentaje de error de un sólo centímetro.

Amnon Shashua, vicepresidente senior de Intel Corporation, además de CEO y CTO de Mobileye, señala que “el enfoque de Mobileye y de Intel en este proyecto es contrario a la práctica común de la industria, que apuesta por un exceso en las necesidades de computación en la fase de I+D de la conducción autónoma, para luego intentar optimizar, reducir costes y energía”. “Nosotros”, dice Shashua, “estamos ejecutando una estrategia más efectiva al suscribir menos necesidades informáticas para mantener un mayor foco en el desarrollo de algoritmos más eficientes para la detección, la conducción y el control del vehículo”.

Juan Carlos F. Galindo

Juan Carlos F. Galindo

Tras dos décadas dedicado a la comunicación de Productos y Servicios, Innovación, Tecnología, I+D, Televisión y Patrocinios de una gran empresa, me embarco en este blog que dedicaré a mi pasión, la tendencia tecnológica que va a protagonizar la 4ª Revolución Industrial: la Inteligencia Artificial.

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