El ordenador ‘cuántico’ del futuro no se parecerá a ningún otro

Va a costar algunos años llegar a desarrollar una computadora cuántica. Intel y Microsoft quieren ser los primeros en lograrlo, desde caminos opuestos. Quien lo consiga primero ayudará a resolver en segundos, horas o días problemas que hoy tardaríamos siglos en solucionar.

Anne Matsuura

Desde 1959, año en el que el físico norteamericano Richard Freynman vió la posibilidad de utilizar efectos cuánticos en la informática, sus colegas los físicos han estado trabajando con algoritmos cuánticos y han creado cantidades reducidas de bits cuánticos (qubits). Pero no ha sido hasta hace pocos años cuando pensar en poder desarrollar un ordenador cuántico es más una realidad que ciencia ficción. Construirlo, y que sea viable comercialmente, está provocando una cruenta batalla entre las grandes tecnológicas, y todavía está por ver quien lo conseguirá y cuándo. 

Anne Matsuura, doctora en Física por la Universidad de Stanford y máxima responsable del área de Tecnología Molecular y Cuántica de los Intel Labs, predice que “estamos a una década de tener un ordenador cuántico, y que no tendrá el mismo aspecto que un ordenador clásico. Será una máquina que no se parecerá a ninguna otra construida hasta la fecha”.

Ya el año pasado Intel fue capaz de construir, en pruebas, un chip cuántico de 49 qubits denominado “Tangle Lake”, pero según la propia empresa americana para lograr materializar el potencial comercial de la informática cuántica los chips requerirán más de un millón de qubits. Y este es el reto para los expertos en fabricación de Intel como Anne Matsuura y su equipo. 

La promesa de la tecnología cuántica es que su capacidad informática será exponencialmente mayor, permitiendo resolver algunos problemas clásicos en los campos de diseño de materiales electrónicos, química, medicina o diseño de medicamentos, por ejemplo. “Puede que la informática cuántica sea un proyecto a largo plazo, pero tiene el potencial de revolucionar el sector y generar un gran impacto en el mundo” asegura Matsuura. Otros científicos aseguran que la computación cuántica será el exponente que llevará a la inteligencia artificial (IA) a desarrollos que nadie es capaz de imaginar.

No parece un sueño “imposible”, así que la física de Intel compara y asemeja su trabajo a la misión del niño que intenta reconstruir el robot de su padre en la película Hugo. “Un ordenador cuántico parece una máquina casi imposible, pero estamos realizando progresos para construir esta tecnología mágica”.

Menos optimista, o más realista que Matsuura es Mikhail Lukin, profesor de física en la Universidad de Harvard, quien ha señalado recientemente en una entrevista publicada por la revista Nature que “no sabemos todavía para qué servirán las computadoras cuánticas” “Se cree”, dice, “que necesariamente no ayudarán en todas las tareas computacionales, pero hay problemas que son hoy matemáticamente difíciles para las mejores computadoras clásicas y que sí podrán solucionar los ordenadores cuánticos”. 

En otro extremo de la carrera por ser el primero en desarrollar el ordenador cuántico, un equipo que combina investigadores de Microsoft y académicos del Instituto Niels Bohr dice haber encontrado la clave para crear una computadora cuántica. Y para ello han tomado un camino diferente a la de sus rivales como Google, IBM o la citada Intel. Para crear qubits los científicos y físicos de Microsoft han usado una partícula subatómica, cuya existencia fue sugerida por primera vez en la década de 1930 por el físico italiano Ettore Majorana. Su creencia es que esto llevará a un qubit mucho más estable que los que se crean con los métodos que usan sus rivales, y que dicen que son altamente propensos a errores. 

Microsoft parece confiar en que sus años de investigación pronto darán sus frutos. "Dentro de cinco años”, dice Julie Love, directora de desarrollo de negocios de Informática Cuántica de Microsoft, “tendremos una computadora cuántica comercialmente relevante, una que resuelva problemas reales como combatir el cambio climático o crear nuevos materiales superconductores”. E incluso afirma Love que con los nuevos equipos cuánticos “se resolverán en segundos, horas o días problemas que hoy se tardarían en solucionar toda la vida del universo con todos los supercomputadores convencionales funcionando en paralelo”. ¿Será entonces el momento en el que la inteligencia artificial sobrepasará a la humana?

CONTINÚA LEYENDO