El primer whisky del mundo creado con IA

Nada, parece, se podrá resistir a estar tocado por la varita mágica de la inteligencia artificial, siempre controlado por el factor humano. Ahora le ha tocado al whisky. En otoño podremos probar el primero creado con esta tecnología, y de una empresa sueca.

Sí, la inteligencia artificial (IA) también está creando, por primera vez, un whisky. En Suecia, en concreto en una destilería llamada Mackmyra, y que cuenta tan sólo con diez años de vida. Allí, los ocho amigos que crearon la empresa se han embarcado en utilizar las últimas y más innovadoras tecnologías para fabricar uno de los caldos más antiguos. Si todo sale como está previsto, en otoño de este año podremos catarlo, saborearlo, y olerlo. Y para los más puristas, beberlo.

Para entender mejor el papel que desempeña la inteligencia artificial en la destilación, primero tenemos que entender qué es lo que le da al whisky su carácter distintivo. Los diferentes tipos de whisky no sólo se diferencian por los ingredientes que los componen, sino que también tienen mucho que ver las barricas de madera carbonizada en las que se almacenan. En lugar de ser meros contenedores, las propias barricas desempeñan un papel fundamental a la hora de dar a cada mezcla su sabor único.

 

Cuando el whisky se destila por primera vez, es un líquido claro que puede tener un aspecto elegante o ahumado. Pero para adquirir el aroma, el sabor y el color característico necesita pasar al menos tres años, normalmente es mucho más, reposando en barriles de madera. Esto es lo que se conoce como la fase de maduración, momento en el que se produce gran parte de la infusión de sabores.

Con el paso del tiempo, el whisky va obteniendo el color, el aroma y el sabor de las barricas en las que ha estado conservado, lo que incluye también connotaciones de contenidos anteriores, como el bourbon, el jerez, el vino u otras bebidas. “A partir de estas barricas, podemos generar cientos de miles de whiskies diferentes“, afirma Angela D’Orazio, maestra deestiladora de Mackmyra.

Los maestros destiladores pueden pasar toda su vida probando, retocando y experimentando con ingredientes de forma meticulosa para crear los mejores sabores posibles, convirtiendo los procesos químicos en una forma de arte, y aquí es donde Mackmyra ha apostado por la IA para desarrollar nuevas técnicas que puedan integrarse en un sector tan tradicional como el del whisky.

Esta es la primera vez que la IA se utiliza para aumentar y automatizar el proceso de creación del whisky, que es el que más tiempo consume, más complejo incluso que los modelos utilizados para elaborar cerveza, debido a la gran cantidad de combinaciones disponibles y al hecho de que la creación de recetas de whisky es más una cuestión de arte que de ingenieríaQueremos que la inteligencia artificial nos ayude a crear una receta que contenga los atributos necesarios para ganar premios y también para descubrir nuevas combinaciones que hasta ahora no se le hayan ocurrido a ninguna persona”, dice D’Orazio.

Los profesionales del sector siempre han seleccionado las diferentes mezclas de ingredientes y barricas para crear combinaciones de sabores casi infinitas. Pero ahora los modelos de machine learning aplicados a la destilería, e impulsados por la plataforma en la nube de Microsoft y los servicios cognitivos de Azure, también de Microsoft, se alimentan de las recetas existentes de Mackmyra, sus cifras de ventas y las preferencias de los clientes. Con este conjunto de datos, la IA puede generar más de 70 millones de recetas que predice que serán populares y de la más alta calidad, en función del tipo de barriles que haya en el almacén.

Este proceso, no sólo es más rápido que el que una persona puede llevar a cabo manualmente, sino que, gracias a la capacidad del algoritmo para examinar y calcular una gran cantidad de información, se pueden encontrar nuevas combinaciones que, de otro modo, nunca se habrían considerado. Esta solución de inteligencia artificial, como dicen en la empresa, no está diseñada para reemplazar a un maestro destilador, sino para complementarlo. “Aunque la receta del whisky está creada con IA, la experiencia y el conocimiento de las personas es clave, especialmente de la parte sensorial humana, que nunca puede ser reemplazada por ningún programa. Somos partidarios de que el whisky sea generado por inteligencia artificial, pero madurado por humanos y, en cualquier caso, la decisión siempre será tomada por una persona”.

Juan Carlos F. Galindo

Juan Carlos F. Galindo

Tras dos décadas dedicado a la comunicación de Productos y Servicios, Innovación, Tecnología, I+D, Televisión y Patrocinios de una gran empresa, me embarco en este blog que dedicaré a mi pasión, la tendencia tecnológica que va a protagonizar la 4ª Revolución Industrial: la Inteligencia Artificial.

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