Trump propone una nueva 'Fuerza Espacial'

El presidente de EEUU ha propuesto la creación de una nueva rama militar a la que su propio Departamento de Defensa se opone.

Tras una temporada sin demasiadas novedades sobre el presidente de los Estados Unidos, una nueva propuesta suya ha vuelto a ocupar las portadas de la prensa internacional. Esta vez, Trump ha tenido la idea de crear una rama militar diferente a todas las conocidas anteriormente, la denominada ‘Fuerza Espacial’.

Según declaraciones del político, “el espacio es un dominio de guerra como la tierra, el aire y el mar”. Este planteamiento surgió hace unos días cuando, en una reunión sobre los proyectos en el espacio, Trump sugirió, a modo de broma, crear un cuerpo que defendiera todos estos proyectos. Lo que empezó como un simple comentario, pronto se fue consolidando como un asunto de especial atención para el presidente.

La idea de un cuerpo espacial ya fue noticia el año pasado, cuando la Cámara de Representantes aprobó una legislación que ordenaba la creación de un ejército del espacio. Sin embargo, la sede del Departamento de Defensa, el Pentágono, se opuso obedecer esta ley.

El dirigente se encontraba en una audiencia de marines, en la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de Miramar en San Diego (California), cuando durante su discurso habló de esta idea. Al final volvió a provocar, como en ocasiones anteriores, el desbordamiento de las bases sobre las que se asienta su propia administración.

La aparición de Trump en California marca la segunda vez en menos de una semana en que las declaraciones del presidente sobre las ambiciones espaciales de la nación contradicen las políticas reales.

Pretensiones de un conflicto espacial

El concepto de una fuerza espacial no es algo demasiado novedoso. En el año 2000, el exsecretario de defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, ya propuso la creación de este cuerpo. No obstante, el tema quedo apartado ante los atentados del 11-S en 2001, así como por los conflictos armados en Afganistán e Irak.

Cuando en 2017 volvió a aflorar, el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes aprobó una medida para crear un cuerpo espacial planteado por Mike Rogers (republicano) y ​​Jim Cooper (demócrata). El modelo que sugerían absorbería los deberes del Comando Espacial de la Fuerza Aérea de los EEUU, una unidad que soporta la mayoría de las operaciones militares del país en el espacio. El Senado, finalmente, prohibió este proyecto y el Pentágono se mantuvo firme en su decisión. Un año más tarde, ha sido Trump quien ha sacado a relucir de nuevo este tema.

"Estoy muy orgulloso del apoyo del presidente Trump a esta importante e histórica iniciativa para crear una fuerza espacial independiente. Espero trabajar con la administración Trump para hacer esto realidad en el futuro cercano", afirma Rogers en un comunicado.

Existe un tratado, concretamente el Tratado del Espacio Exterior de 1967, que prohíbe la colocación de armas de destrucción masiva en la órbita de la Tierra. El problema reside en que existen lagunas legales sobre el uso de armas espaciales. De hecho, ni siquiera existe una normativa que defina exactamente qué se puede considerar como arma espacial.

En el hipotético caso de que estallase una lucha espacial, las consecuencias más inmediatas serían sin duda, el desorden de cientos de satélites de comunicaciones, navegación, meteorología y reconocimiento de los cuales la sociedad depende. Algunos estudiosos apuntan a que esta infraestructura podría derrumbarse sin disparar un solo tiro.

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