TinkRBook: un proyecto para sustituir la lectura de los padres a sus hijos

Cada vez se lee menos a los niños o se usan más tablets y otros dispositivos, lo cual influye en cómo adquiere el lenguaje el niño.

Tablet niño
Pixabay

Tal y como señala una encuesta efectuada por Common Sense Media de mayo de 2014, los padres han empezado a leer menos a sus hijos, sobre todo a raíz de la llegada del smartphone o la tablet. También, según los hallazgos publicados en 2019 en JAMA Pediatrics por parte de investigadores de la Universidad de Michigan, los padres que les leen a sus hijos en una tablet, ya sea un libro digital interactivo o no, experimentaron menos reciprocidad social.

Otros muchos padres prefieren entregar este dispositivo al niño para que sea él mismo el que escoja qué contenido consumir. Sin embargo, leer a un niño es importante para su desarrollo lingüístico, pues así es como aprende mejor el idioma, su estructura, sus rasgos gramaticales, además de que en estas lecturas se sientan las bases para aprender palabras que los niños jamás escucharían en otro contexto.

Otros padres descargan libros interactivos que se leen automáticamente a los niños, de modo que ya no piensan que sea necesario que ellos lo hagan. Para que este buen hábito no se pierda, pues, se ha estado desarrollando una herramienta de investigación llamada ThinkRBook.

Un desarrollo del MIT Media Lab

Cynthia Breazeal y su doctoranda Angela Chang, del Grupo de Robots Personales del Insituto Tecnológico de Massachussets (MIT) Media Lab, son las desarrolladoras de la herramienta de investigación TinkRBook (textual tinkerability, es decir, capacidad de trastear con el texto).

De esta manera, un niño puede experimentar con el texto de una forma que se parece bastante a cómo tendría lugar una interacción con sus padres si estos le estuvieran leyendo ese mismo texto. Así, por ejemplo, si el niño toca una palabra en la pantalla, puede escucharla con una voz grabada.

De esta manera, el niño interactúa con el texto a diferentes niveles, alterando incluso la propia narrativa: si la palabra es "gallina", entonces puede ver la imagen de una gallina, o influir en sus acciones (como que tenga un huevo) o en sus características (cambio de color de las plumas de la gallina). Con ThinkRbook también se puede desarrollar vocabulario o elaborar conceptos.

Tal y como lo explica Breazeal: "Dentro del contexto de la lectura compartida, hemos identificado nuevos diseños de interacción creados conjuntamente por un panel de expertos de varias disciplinas narrativas y educativas. Hemos propuesto una serie de técnicas de interacción para seleccionar y navegar a través de numerosas relaciones causales entre texto e imágenes. También sugerimos una metáfora de bloques de construcción para crear elementos interactivos de la historia. Cuando comencemos a observar a los usuarios con la interfaz, quedará claro que ciertas interacciones son más adecuadas para la exploración narrativa activa".

El propósito de todas estas opciones es que el niño desarrolle una comprensión más activa a nivel cognitivo sobre lo que significa la lectura, y que no sea una mera opción más de entretenimiento, como pudiera ser ver un vídeo. Incluso va más allá de que la lectura no sea una actividad completamente pasiva. Además, la herramienta también permite que los padres se impliquen más: la demostración explícita del resaltado semántico y los elementos de la historia modificables les permitieron hablar sobre los elementos de la historia.

Los resultados preliminares de este trabajo de campo en curso sugieren que a los niños les encanta explorar una escena exhaustivamente y disfrutar de técnicas de interacción multisensorial. Una observación sorprendente es cuánto disfrutan de la capacidad multisensorial para controlar animaciones, exhibiendo comportamientos aleatorios de tocar y señalar para tratar de hacer que las cosas sucedan. Este comportamiento parece análogo a las solicitudes existentes para volver a leer sus libros favoritos.

Más allá de ser una base para desarrollar futuros complementos para los padres que han perdido el hábito de leer a sus hijos, ThinkRBook también aspira a ser una valiosa herramienta destinada a niños criados en entornos difíciles que carecen de libros, un profesor o una escuela. Sea como fuere, las investigaciones a propósito de cómo retornar a la tablet y al smartphone cualidades que tienen los libros tradicionales (y la interacción con padres o tutores) sigue adelante, máxime cuando los niños acceden a estos dispositivos a edades más tempranas.

Sergio Parra

Sergio Parra

Científico, letraherido, hiperestésico, idiota en el sentido ateniense de la palabra, aún sigo buscando la ballena blanca a sabiendas de que no existe.

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