Tesla espera crecer un 50% este año a pesar de la escasez de microchips y los problemas en la cadena de suministro

La empresa planea convertir la adversidad en ventaja.

Está previsto que las ventas de Tesla crecerán más del 50% en 2022 en comparación con el año pasado a pesar de los problemas con la escasez de microchips y de la cadena global de suministros.

El fabricante de coches eléctricos declaró unas ganancias récord de más de 5.000 millones de euros en 2021, y se espera que esa cifra aumente a lo largo de este año. Las ventas de la empresa se dispararon un 71 % a 53.800 millones de euros en 2021, ya que entregó más de 936.000 coches a sus clientes a lo largo y ancho de todo el mundo.

Cifras de ventas récord

Sin embargo, la firma advirtió que el crecimiento se desaceleraría, ya que los problemas de la cadena global de suministro que afectan a los fabricantes de coches en general, y a los de coches eléctricos en particular, continúan limitando su capacidad de fabricación. No obstante, Musk asegura que 2021 fue "un año decisivo para Tesla y para los vehículos eléctricos en general […] Si bien luchamos contra los desafíos de la cadena de suministros durante el año, logramos aumentar nuestros volúmenes de ventas en casi un 90% el año pasado", dijo a través de sus redes sociales.

La compañía afirma que su cadena de suministros era el principal factor limitante para el crecimiento, pero que probablemente continúe hasta 2022. También manifestó que esperaba un crecimiento cómodamente por encima del 50% a lo largo de este año. Los fabricantes de coches de todo el mundo están lidiando con la escasez de microchips, entre otros problemas de producción y de la cadena global de suministros, aunque se ha visto que a Tesla le está yendo mejor que a la mayoría de su competencia.

Tesla ha sabido sacar partido de la escasez

La firma de Elon Musk utiliza chips que son menos escasos y reescribe rápidamente el software, mientras que sus competidores directamente optan por reducir la producción de vehículos. La empresa de Musk, que comenzó en California, ahora tiene fábricas en China y Texas, y otra en construcción en Berlín. Se espera que las plantas ayuden a Tesla a expandir drásticamente su producción, incluso cuando la empresa se enfrenta a una nueva competencia de fabricantes de automóviles establecidos (como Toyota o Ford) que ya han empezado a centrar su atención en los vehículos eléctricos.

Tesla tiene el desafío de abrir dos fábricas este año en medio del contexto de la escasez de chips y otras piezas, además de nuevas baterías y tecnologías por introducir. Pero Musk está convencido de que la construcción de nuevas fábricas en un futuro próximo mitigará todos estos problemas y hará que la producción de coches pueda seguir creciendo año tras año.

Mirando hacia el futuro, Musk asegura que espera que los coches completamente autónomos se convirtieran en la fuente más importante de ingresos de Tesla. Los coches que se vuelven autónomos a través de una actualización de software podrían ser el mayor valor de los activos históricos de la compañía.

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