¿Se puede llegar a caer Internet a causa de la guerra entre Rusia y Ucrania?

Un apagón generalizado es uno de los temores que nos ha traído 2022.

El mundo, tanto físico como digital, se encuentra en una tesitura sin precedentes a medida que avanzan las tensiones geopolíticas derivadas de la Guerra en Ucrania. Gigantes corporativos como Meta, Google y Apple, que siempre se han presentado como firmas tecnológicas neutrales, ahora están poniendo sus banderas políticas en el mástil, restringiendo sus servicios en Rusia en respuesta a su invasión.

Mientras tanto, Internet está cambiando para los usuarios rusos: Twitter y Facebook están bloqueados, TikTok no permite que los usuarios rusos hagan publicaciones y, según los informes, la policía detiene a las personas en las calles para ver lo que están viendo en sus teléfonos. Ahora hay dudas sobre si el conflicto, no solo alterará la geografía del mundo, sino que también pueda cambiar la naturaleza de Internet tal y como lo conocemos.

¿Qué es Splinternet y cómo funciona?

Para muchos expertos, intentar cortar el acceso de Rusia a Internet son una peligrosa deriva hacia lo que se conoce como Splinternet, donde diferentes países tienen distintas versiones del Internet que todos conocemos y que controlan a su antojo. El Gran Cortafuegos de China, como se le conoce, es quizás el ejemplo más evidente de cómo un país puede crear y supervisar su propia red.

Pero también en Irán, el contenido de la red está vigilado y la información externa está limitada por la Compañía de Telecomunicaciones del país, de propiedad estatal. La propia Rusia ha estado experimentando con una Internet soberana, denominada Runet, durante varios años, aunque se ha adaptado al Internet convencional en lugar de adscribirse a la versión construida desde cero que China tiene implementada.

En 2019, el gobierno ruso dijo que había probado con éxito el sistema de Runet. En ese momento, pocos entendieron la necesidad, pero ahora, en el contexto de la invasión de Ucrania, todo tiene mucho más sentido. En la puesta a punto se pidió a los ISP rusos que configuraran Internet de forma efectiva dentro de sus fronteras como si fuera una intranet gigante, una red privada de sitios web que no están interconectados con el mundo exterior.

De una red global a una red particular

La iniciativa implicó restringir los puntos en los que la versión rusa de la red se conectaba a su contraparte global. Ahora parece que Rusia está volviendo a probar esos sistemas: en un memorando del gobierno ruso, se pidió a los ISP que reforzaran su seguridad y se conectaran a los servidores del sistema de nombres de webs únicamente con dominio (DNS) en territorio ruso.

Aun así, y desde entonces, Rusia ha negado en varias ocasiones que vaya a aislarse del resto del mundo creando su propia Internet, y ha asegurado que esas pruebas únicamente trataban de proteger los sitios web rusos de los ciberataques extranjeros.

Para la mayoría de los analistas no cabe duda de que el conflicto entre Rusia y Ucrania está remodelando Internet, haciéndolo pasar de un sistema global al que se ha conectado todo el mundo, a algo mucho más fracturado y compartimentado en el que cada estado intenta influir para mantener su soberanía.

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