Qué es una unidad SSD, ventajas y cómo elegir la mejor

Aunque todavía la mayoría de ordenadores de escritorio que podemos encontrar en las tiendas de informática continúan incluyendo discos duros HDD ('hard disk drive'), lo cierto es que cada vez más usuarios descubren las ventajas que proporciona cambiar a una unidad de almacenamiento SSD ('solid state drive'). Te explicamos en qué consiste y qué tener en cuenta a la hora de comprarla.

Qué es un disco duro SSD
Foto: Istock

Aunque se encuentran disponibles en el mercado desde hace ya algunos años, es cierto que todavía existen muchos usuarios que prefieren continuar utilizando los discos duros HDD, un disco duro giratorio tradicional que ha pasado a convertirse en el almacenamiento no volátil básico en el ordenador, lo que significa que la información que contiene en su interior no tiende a “desaparecer” cuando el sistema se apaga, a diferencia de los diferentes datos que se almacenan en la conocida como memoria RAM.

Resumidamente, podríamos definir a un disco duro como una bandeja de metal con un revestimiento magnético, capaz de almacenar nuestros datos a través de un ordenador. Una unidad de almacenamiento SSD lleva a cabo la misma función básica que un disco duro HDD, con la diferencia de que los datos son almacenados de manera diferente.

Debido fundamentalmente a su tamaño más pequeño, estabilidad y funcionamiento, no hay duda que muchas empresas y usuarios particulares están optando por utilizar unidades de almacenamiento SSD en sus ordenadores tanto portátiles como de sobremesa. Y es que ofrecen tantas ventajas, que te explicamos en esta ocasión en qué consisten, para qué sirven, y qué aspectos debemos tener en cuenta a la hora de escoger uno en la tienda.

¿Qué es y en qué consiste un disco SSD?

Los SSD o unidades de estado sólido tienden a proporcionar un rendimiento muy mejorado. Y es que en lugar de disponer de uno o varios discos rígidos unidos por un mismo eje los cuales giran a una enorme velocidad en el interior de una caja metálica (motivo por el cual los discos duros HDD suelen ser también conocidos bajo el nombre de disco duro metálico), una unidad SSD opta por la memoria flash.

Desde un punto de vista técnico, una unidad SSD consiste esencialmente en una placa de circuito equipada con distintos chips de memoria. Existe alguna forma de interfaz de entrada / salida, y el más común suele ser SATA, aunque también es cierto que existen otras opciones, como por ejemplo es el caso de SSD PCIe y unidades de SSD con interfaces de E / S alternativas.

En el caso de un disco duro tradicional (HDD), nos encontramos con una especie de brazo que se mueve físicamente sobre un disco magnético giratorio. Este brazo a su vez lee o escribe datos. Sin embargo, una unidad SSD carece de partes móviles físicas, optando por una memoria flash, generalmente NAND.

Ventajas de usar una unidad SSD

Fiabilidad y durabilidad

Lo cierto es que existen bastantes razones por las que deberíamos empezar a utilizar una SSD en lugar de un disco duro tradicional. Para empezar, debemos tener en cuenta que al no disponer de piezas móviles disfrutaremos de una mayor fiabilidad. Así, los impactos o los golpes podrían acabar dañando una unidad de disco duro tradicional, pero no ocurrirá lo mismo con una unidad SSD, cuya memoria flash, por otro lado, es prácticamente inmune a los impactos.

Por ello, dado que una SSD no posee partes móviles, es más probable que los datos almacenados en su memoria se mantengan seguros en caso de que se produzca alguna caída, o cuando el disco duro en sí se mueve o es sacudido mientras está en funcionamiento.

Tamaño y peso

Por otro lado, también nos encontramos con otra ventaja añadida: el tamaño. Por lo general, suelen pesar menos y disponen de un tamaño ligeramente más pequeño, además de tener un menor grosor.

Velocidad de lectura / escritura

Pero un elemento claro a destacar es la velocidad de lectura / escritura de una unidad SSD, las cuales son mucho mayores en comparación con las velocidades que puede alcanzar un disco duro HDD. No en vano, basta con iniciar un mismo ordenador con el sistema operativo instalado en un HDD, y luego hacer la prueba con el mismo sistema operativo instalado en ese ordenador, pero en una unidad SSD, para comprobar cómo con esta última opción se iniciará prácticamente en cuestión de segundos. 

Dado que un disco duro tradicional necesita tiempo para poder alcanzar las especificaciones operativas, continuará siendo más lento que una SSD durante un uso normal. Esto significa que un ordenador o un Mac con SSD siempre arrancará y se iniciará más rápido, ejecutará aplicaciones más rápido y transferirá archivos más rápido.

En resumidas cuentas, si nos estamos planteando la posibilidad de cambiar nuestro disco duro HDD por una unidad SSD, debemos tener en cuenta algunas de sus ventajas más interesantes, como: tasas de errores y fallos más bajos, velocidades tanto de lectura como de escritura más rápidas, mayor resistencia a los golpes e impactos, y tamaño y peso mucho más pequeños.

Cómo elegir el mejor disco duro SSD
Foto: Istock

Aún cuando, como vemos, existen bastantes razones por las que deberíamos optar por una unidad SSD, una de las principales desventajas es su precio más elevado. Por tanto, debemos analizar cuánta cantidad de almacenamiento necesitamos, y si estaríamos dispuestos a invertir el precio que cuesta. En cualquier caso, es cierto que tanto en rendimiento como fiabilidad, una SSD se convierte sin duda alguna en una de las mejores opciones.

¿Cómo escoger la mejor unidad SSD?

Evidentemente, todo dependerá del uso que deseemos darle al mismo. No en vano, como señalan muchos especialistas, la única razón por la que no deberíamos usar una unidad SSD es si necesitamos una gran cantidad de espacio de almacenamiento, y sobre todo si vamos a utilizarlo únicamente de manera ocasional. Por ejemplo, para un servidor o un disco duro de respaldo, por el momento los discos duros tradicionales continúan siendo incomparables en lo que a precio por gigabyte se refiere.

Pero debemos recordar algo fundamental: en cuanto a confiabilidad, resistencia y velocidad de escritura y lectura, las unidades SSD son la mejor opción.

Llegados a este punto, es normal que nos preguntemos qué unidad de almacenamiento SSD escoger. O, básicamente, en qué deberíamos fijarnos a la hora de comprar uno. Las unidades SSD más comunes son las de 2,5 pulgadas y las SSD M.2. Por ejemplo, mientras que la primera opción suele ser ideal para ordenadores portátiles, ordenadores o mini-ordenadores, en el caso de las SSD M.2 son ideales tanto para ordenadores portátiles como de escritorio.

En cualquier caso, a continuación, te mencionamos algunos aspectos básicos que deberás tener en cuenta:

  • Uso. Todo dependerá de para qué pensamos utilizar la unidad SSD. Por ejemplo, si deseamos tener un ordenador portátil o de sobremesa más rápido, las mejores opciones son SSD de 2,5 pulgadas como un WD Blue, Seagate Barracuda o Samsung EVO 860. En caso de usarlo para juegos, es posible escoger SSD con velocidades más elevadas, como Kingston Savage, WD Black o Seagate FireCuda.
  • Capacidad de almacenamiento. Nos encontramos con otro de los puntos básicos. En este caso, debemos saber que aunque las SSD son más rápidos en comparación con los discos duros tradicionales, también se caracterizan por contar con una menor capacidad de almacenamiento. Por tanto, la cantidad de espacio de almacenamiento que escojamos dependerá de la cantidad de aplicaciones, juegos y archivos que deseamos almacenar en él, y del precio que estemos dispuestos a pagar. En la mayoría de las ocasiones, una unidad SSD con una capacidad de 1 TB tiende a convertirse en una opción excelente.
  • Velocidad. Llegamos al último elemento a tener en consideración, aunque no por ello menos importante. Los SSD SATA pueden alcanzar velocidades de hasta 550 MB / s, mientras que los SSD NVMe suelen ser muchísimo más rápidos, alcanzando incluso velocidades de hasta 5000 MB / s.

Por tanto, una vez analizadas todas las ventajas, aspectos técnicos y necesidades personales, la siguiente pregunte es más que evidente: ¿estás dispuesto/a a adentrarte al universo ultra-rápido de las unidades de almacenamiento SSD? Si dispones incluso de un ordenador antiguo, al que deseas darle una segunda y renovada vida, no hay duda que siempre se convertirá en una buena opción.

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