¿Por qué recibimos tanto spam? La pandemia lo ha incrementado

Los expertos han alertado del incremento de correos electrónicos, llamadas y mensajes de texto no deseados a lo largo de 2020, especialmente motivado por la pandemia de coronavirus. Te descubrimos los motivos.

Por qué recibimos tanto spam
Foto: Istock

¿Sabías que la pandemia mundial en la que actualmente nos encontramos inmersos ha multiplicado los correos electrónicos no deseados, los mensajes de texto y las llamadas telefónicas a un ritmo más elevado que nunca? Así lo confirma un informe llevado a cabo por los desarrolladores de Truecaller, una popular aplicación de bloqueo de spam en Estados Unidos.

Y es que, de acuerdo a los resultados recogidos y publicados por este informe, solo en Estados Unidos las llamadas de spam aumentaron en un 56 por ciento a lo largo de todo 2020. Y muchos especialistas lo tienen claro: los estafadores están prosperando con la pandemia. Sin embargo, todavía hay cosas que podemos hacer para detener la incesante llegada de spam.

¿Por qué hay tanto spam?

Si estás recibiendo ahora mismo más spam que antes, debes saber que no estás solo. Y es que la llegada de muchos correos electrónicos no deseados en nuestras bandejas de entrada se está convirtiendo en algo muy común, que nada tiene que ver con el volumen que recibíamos, por ejemplo, en el año 2019.

Productos recetados falsos, préstamos dudosos, información sobre sitios para adultos… y, lo que es aún peor, intentar intimidar a los usuarios con peticiones de ingreso de cantidades elevadas por bitcoins a cambio de no revelar supuestas imágenes comprometedoras, son algunos de los ejemplos más habituales.

Pero, de acuerdo a los especialistas, no solo se trata de correos electrónicos no deseados. También está ocurriendo algo similar con mensajes de texto no deseados y llamadas telefónicas que, cada jornada, se abren paso en nuestra vida diaria.

BeenVerified, por ejemplo, analizó más de 180.000 quejas de llamadas no deseadas, descubriendo que las cinco llamadas telefónicas (o mensajes de texto) no deseados más comunes eran estafas relacionadas con la entrega de productos, estafas de la Seguridad Social, ofertas de tarjetas de crédito dudosas, propuestas de seguros o cobro de deudas falsas.

Y los especialistas tienen claro por qué en 2020 aumentó el spam en prácticamente todo el mundo, especialmente si consideramos cómo se ha incrementado la digitalización de nuestras vidas desde que empezó la pandemia, dado que tendemos a navegar por Internet con una mayor frecuencia que antes, por lo que tendemos a descargar más software gratuito, compramos más productos en línea, hacemos clic en una mayor cantidad de ventajas emergentes y, a su vez, llevamos a cabo otras actividades que nos pueden hacer susceptibles.

Es más, como ha ocurrido en algún que otro momento, es habitual que las llamadas, correos electrónicos y mensajes de texto no deseados tiendan a aumentar después de un evento catastrófico, ya que los spammers se aprovechan de las poblaciones más susceptibles ante este tipo de situaciones.

Consejos útiles para limitar el spam

Aunque hoy en día servicios de correo electrónico como Gmail hacen un papel medianamente aceptable a la hora de reducir al máximo el correo electrónico no deseado que llega a nuestra bandeja de entrada (derivándolo automáticamente a la carpeta correspondiente), es posible que esto no sea siempre tan efectivo. Por suerte, hay muchas formas de limpiar nuestra vida de la basura digital que nos inunda.

No responder nunca ni hacer clic en ningún enlace

Cualquier respuesta, ya sea por correo electrónico, mensaje de texto o incluso devolviendo la llamada, puede convertirse en una peligrosa indicación, ya que le estaremos diciendo al spammer que ha conseguido atraer nuestra atención. Y el problema puede ser aún mayor, dado que de esta manera es más probable que persistan en su actividad, alegando, por ejemplo, que están tratando de resolver nuestro problema.

¿Lo más adecuado? Ignorar y eliminar el spam por completo siempre que lo veamos. Y también debemos asegurarnos de no hacer clic en ningún enlace que encontremos en el contenido de dicho mensaje.

Por ejemplo, esa URL de ‘Correos’ podría ser en realidad una trampa. De hecho, muchas de las estafas de entregas de productos a menudo invitan a los usuarios a hacer clic en un enlace para la reclamación de un supuesto paquete, para terminar solicitando luego un número de tarjeta de crédito.

Es fundamental proteger nuestra privacidad al máximo

Quizá te sorprenda descubrir cómo para un estafador puede ser enormemente sencillo obtener nuestra información personal: basta con responder a un formulario en un sitio web dudoso, o añadir cualquier dato personal en nuestro perfil público social.

Por este motivo, los expertos recomiendan evitar navegar por sitios web dudosos que soliciten introducir datos personales.

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