Lo que no debes hacer si se te ha mojado el móvil

Aunque muchos dispositivos cuentan con protección IP67 o IP68, el desastre suele ocurrir cuando menos lo esperas.

Y el agua es el enemigo número uno de cualquier dispositivo móvil, ya que éste se encuentra plagado de componentes electrónicos muy sensibles al líquido elemento. Desde hace algunos años, los fabricantes ofrecen diferentes grados de protección contra el agua. Las más habituales en nuestros teléfonos son la IP67, además de la IP68. El Ingress Protection determina ya no solamente cuánto es resistente es un dispositivo, sino el tiempo que puede permanecer sumergido. En las cifras referidas, el dígito seis quiere decir que ese teléfono ofrece una protección total contra el polvo. En el caso del número 7, será capaz de aguantar 30 minutos hasta 1 m de profundidad. Un dispositivo con protección IP 68 aguanta también 30 minutos, aunque no se determina exactamente a qué profundidad. Y el factor tiempo tampoco es demasiado relevante, la pasada primavera se consiguió rescatar un iPhone 11 que llevaba 6 meses sumergido en un lago canadiense. Sí, el teléfono seguía funcionando.

Pero no conviene confiarse, aunque la protección esté garantizada las juntas tóricas que impiden el paso del agua pueden haberse deteriorado. Además, un dispositivo electrónico no es algo que deba estar cerca de cualquier líquido. Los accidentes ocurren en cualquier momento y luego vienen las lamentaciones. Si tienes la mala fortuna de que tu teléfono móvil se ha mojado, esta es la lista de cosas que no debes hacer bajo ningún concepto.

Todo lo que no has de hacer si se moja tu móvil

Lo habitual es que tu teléfono se moje cuando se encuentre encendido. Si no es el caso, mucho mejor, déjalo tal y como está y no trates de encenderlo para valorar daños. La primera medida a tomar es tomar papel absorbente de cocina y retirar todo el exceso de agua. Cuando se te haya mojado el teléfono nunca debes tratar de quitar el agua que se haya podido colar por todos los rincones agitándolo. Conseguirás el efecto contrario, que ésta se introduzca con más rapidez y comience a correr el interior del teléfono. No es lo mismo que tu teléfono caiga al agua en la piscina a que se haya mojado con un vaso que ha caído sobre él. Si es agua, mucho mejor que se moje con cualquier bebida azucarada, que puede provocar incluso más daños.

La primera tentación que existe cuando se nos moja el teléfono es la de meterlo inmediatamente en un producto higroscópico como el arroz, o bien dejarlo al sol para que se seque. La segunda opción es totalmente desaconsejable. En el caso de que se haya introducido agua en el interior del teléfono, las altas temperaturas la van a terminar evaporando, con lo que será mucho peor. El método del arroz puede ser efectivo en algunos casos, pero no se presenta una fiabilidad absoluta. Nuestra recomendación es que no lo hagas, sobre todo si el teléfono ha quedado sumergido completamente. Plantéatelo solamente en caso de salpicaduras más leves

 

 

 

Otra de las grandes tentaciones cuando se nos moja nuestro dispositivo móvil es hacer uso del secador. Jamás lo hagas, probablemente termines de estropearlo. Por un lado, porque si utilizas temperatura, el dispositivo se va a sobrecalentar con todas las consecuencias negativas que tiene. Y en segundo lugar, aunque lo hagas con aire frío, conseguirás que el agua penetre más profundamente.

Entonces, ¿qué debo hacer?

En primer lugar, evitar las tentaciones. Nunca dejes tu dispositivo cerca de un vaso de agua o al lado de la piscina. También vigilar que los pequeños no anden siempre con él, su lugar predilecto para depositarlo es la taza del wáter. Y si tu verano pasa por muchos momentos de playa piscina, valora la posibilidad de comprar una funda estanca, que tienen un precio muy asequible y garantiza que tu móvil no va a mojarse.

Pero si el accidente ha ocurrido, no conviene dejarse llevar por los nervios. Lo primero que debes hacer es quitar la funda y apagar el dispositivo si estaba encendido. Seguidamente, coge bastante cantidad de papel absorbente y envuélvelo, para que se retire toda el agua posible.  Una vez que lo hayas hecho, coge el aspirador de casa o el del coche y trata de aspirar el teléfono de arriba a abajo.

Cuando el teléfono no tenga agua por el exterior, y solo en el caso de que se pueda abrir, retira la tarjeta de memoria y la batería. Vuelve a pasar papel absorbente. Déjalo secar al aire sin exponerlo a la luz del sol. Aprovecha el momento para pasarte por una tienda de electrónica y comprar bolsas con material absorbente, están especialmente indicadas para ello y vienen a sustituir al clásico arroz. Tampoco es una mala idea que las encargues como medida de prevención.

Introduce el teléfono en una bolsa entre 24 y 48 horas, y tras ello, haz la primera prueba. Enciende tu teléfono y comprueba si la pantalla se ve bien, si éete responde a las pulsaciones y si la cámara es capaz de fotografiar. En caso de que no sea así, de hablar con el servicio técnico para que haga una limpieza profesional, hacen uso de alcohol isopropílico y de ultrasonidos. Pero hazte la idea de que un móvil mojado está sentenciado de muerte.

Nacho Grosso

Nacho Grosso

Curioso empedernido y procrastinador impenitente.

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