La Marina de EEUU desarrolla robots submarinos capaces de atacar autónomamente

El nuevo sistema de inteligencia artificial conocido como CLAWS podría desplegarse en la nueva clase Orca de robots submarinos y permitiría que las unidades atacaran autónomamente.

Submarino Echo Voyager
Boeing

La Oficina de Investigación Naval de la Marina de Estados Unidos está desarrollando un robot submarino que estaría controlado por inteligencia artificial y que podría lanzar ataques sin intervención o supervisión humana. Es decir, que la unidad podría ser letal a nivel autónomo y estaría capacitada para hundir objetivos por decisión estratégica propia.

Si bien ya existen submarinos autónomos que pueden completar tareas sin la participación de humanos, no son muy inteligentes y tienen un nivel de funcionalidad muy limitada.

Los detalles del proyecto todavía son difusos y el desarrollo está clasificado como Top Secret, pero ya forma parte de los presupuestos del año 2020. Su nombre es CLAWS.

Se cree que pasará de ser una idea a un prototipo funcional gracias a esta financiación adicional y podría desplegarse en grandes submarinos robot para 2022.

CLAWS

Se espera que CLAWS se instale en los nuevos submarinos robot clase Orca que tienen doce tubos de torpedos y que la compañía Boeing está desarrollando para la Marina.

CLAWS se reveló por primera vez en 2018 como parte de un intento de la Marina de los Estados Unidos de "mejorar la autonomía y la supervivencia de vehículos submarinos no tripulados grandes y extragrandes", pero entonces no se mencionó los detalles del armamento ni que éste sería también controlado por la inteligencia artificial.

Si poco se sabe cómo operará CLAWS a nivel técnico, se tienen más datos sobre las unidades Orca que lo albergarán: dispondrán de un compartimento de carga útil modular, con interfaces definidas para soportar las cargas útiles actuales y futuras, así como una gran maniobrabilidad. La firma diseñará y probará un total de cuatro vehículos submarinos no tripulados Orca Extra Large (XLUUV) basados en su Echo Voyager autónomo, que puede operar en el mar durante meses sin asistencia humana.

Estados Unidos no es el único país que está trabajando en submarinos autónomos letales. Por su parte, China también espera desplegar en esta década submarinos militares no tripulados y completamente autónomos. Y el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea del Sur (KAIST) también está desarrollando sus propios robots autónomos capaces de matar.

Objeciones

Más de 50 académicos firmaron recientemente una carta muy crítica dirigida al KAIST y a su socio, el fabricante de sistemas de defensa Hanwha Systems, donde se cuestionaba esta clase de desarrollos y se declaraba abiertamente que si "el objetivo del proyecto es desarrollar armas autónomas, tener un socio como este dispara grandes temores"

Y es que esta clase de unidades autónomas plantea una serie de nuevas cuestiones éticas, y también hay investigadores que consideran que podría darse una escalada armamentística peligrosa si permitimos tanta autonomía a las unidades robot. Hace dos años, un comité de las Naciones Unidas se reunía para definir los límites de los denominados “sistemas de armas autónomas letales” (LAWS, por sus siglas en inglés) en el marco de la Convención sobre Armas Convencionales (CCW, por sus siglas en inglés), en el que participaron más de 80 países.

Por su parte, Human Rights Watch y la Clínica Internacional de Derechos Humanos (IHRC) de la Escuela de Derecho de Harvard solicitan a los Estados que, en lo tocante al desarrollo de armas autónomas letales, adopten una regulación internacional legalmente vinculante que prohíba su desarrollo, producción y uso.

Sergio Parra

Sergio Parra

Científico, letraherido, hiperestésico, idiota en el sentido ateniense de la palabra, aún sigo buscando la ballena blanca a sabiendas de que no existe.

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