Haz que tu portátil no sufra con el calor estival

No permitas que el calor del verano ponga los componentes de tu equipo al límite.

El verano ha comenzado hace pocos días, pero no solamente nos pone a prueba a nosotros, sino a nuestros dispositivos electrónicos. Los teléfonos móviles sufren muchísimo con el calor, pero los ordenadores portátiles no les van a la zaga. Generalmente los tenemos colocados en lugares sin ventilación y los dejamos mucho tiempo funcionando. Como consecuencia, el procesador ha de trabajar a alta velocidad y esto no hace más que provocar un aumento de temperatura.

Hay unos trucos sencillos que pueden ayudar a tu equipo a no sobrecalentarse, evitando daños que pueden llegar a ser irreparables. Ponerlos en práctica puede suponer la diferencia entre que tu equipo no se ralentice ni sufra, a otro que literalmente queme y tenga continuamente los ventiladores en funcionamiento.

Consejos para que tu ordenador portátil no sufra en verano

El primer consejo es que no lo tengas directamente sobre una mesa.Puedes encontrar un soporte que lo eleve, para que el aire circule por debajo. La base del ordenador portátil suele tener una ranuras para disipar el calor, al igual que los laterales. Si notas que los ventiladores están siempre en marcha, invierte en una base elevada. Puedes encontrarlas por no mucho dinero, y no solo eso, hay algunas que tienen incorporados unos ventiladores para refrigerar.

Si tu ordenador ya tiene unos años, la pasta térmica ha de ser revisada. ¿Sabes de qué se trata? Es un compuesto que se coloca sobre el procesador y que tiene como una de sus misiones, hacer el el procesador transmita mejor la temperatura para que esta se disipe. Con el tiempo, la pasta se seca y deja de cumplir su función. Aunque es una tarea que puedes realizar tú mismo, si no cuentas con la paciencia ni los conocimientos suficientes, lo mejor es que consultes en cualquier establecimiento de informática. Se encargarán de hacerlo en poco tiempo, y no es una tarea costosa. En esta operación, también aprovecharán para quitar el polvo que se acumula en los ventiladores, y que hacen que no vayan a pleno rendimiento.

 

 

Para tener la certeza de que nuestro procesador está trabajando a una temperatura óptima, tanto en Windows como en ordenadores Mac habrás de instalar algún programa que chequee la temperatura de la CPU. Por ejemplo, para ordenadores Windows puedes utilizar Open Hardware Monitor, y para equipos Apple cuentas con iStat Menus.

También tiene mucho que ver la temperatura que alcanza con el tipo de proceso que estás realizando. Si llevas bastante tiempo sometiéndolo a un renderizado, lo más probable es que la temperatura del procesador se dispare. Piensa si tu equipo está preparado para soportar tal cantidad de procesos durante tanto tiempo. Quizás el verano no sea el momento más adecuado para abordarlos.

Puede que en tu ordenador pueda ampliar su memoria RAM, o ser sustituida su tarjeta gráfica. Si tienes estas posibilidades, quizás vaya a partir de ahora un poco más desahogado y su temperatura no aumente tanto. También puede ayudar a tu equipo que el brillo de la pantalla no sea elevado, ya que esta superficie desprende mucho calor y no ayuda a que el ordenador se encuentre mas fresco. Además, bajar el brillo tiene asociada la ventaja de que nuestros ojos no van a sufrir tanto.

Como norma general, si encuentras que tu ordenador está muy caliente y que los ventiladores no paran de dar vueltas, cierra todos los programas y apaga el equipo durante un rato. Déjalo que se enfríe al aire, es decir, no vuelvas a guardarlo en su funda o mochila hasta que este frío por completo. Preservarlo a una temperatura baja es el mejor aliado para hacer que te proporcione servicio durante muchos años.

 

 

Nacho Grosso

Nacho Grosso

Curioso empedernido y procrastinador impenitente.

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