Guía para comprender las especificaciones de tu ordenador

Procesador, memoria RAM, tarjeta gráfica o capacidad de almacenamiento en el disco duro son algunos elementos básicos de las características técnicas de cualquier ordenador. Pero, ¿qué significan realmente?

Guía para comprender las especificaciones de tu ordenador
Foto: Istock

Si nos lees desde la pantalla de un ordenador, ya se trate de un computador de sobremesa o portátil, es bastante posible que no sea el primero que hayas tenido. Y es probable que, al comprarlo, te fijaras en algunas de sus diferentes especificaciones técnicas, como podría ser el caso de la velocidad del procesador, la cantidad de memoria RAM, el tipo de tarjeta gráfica o la capacidad de almacenamiento del disco duro (incluso si se trata de un disco SSD).

Pero en la mayoría de las ocasiones lo habitual es no saber muy bien qué significan, y nos guiamos por las recomendaciones y consejos del vendedor. Básicamente podríamos decir que todas las especificaciones y características técnicas son la esencia de un ordenador, por lo que conocer un poco más acerca de ellas nos ofrecerá la posibilidad de escoger un mejor computador en caso de necesitar comprar uno, o bien incluso solucionar algunos problemas relacionados con el anterior.

CPU

La CPU, Unidad Central de Procesamiento, también conocido habitualmente como CPU, consiste en el cerebro del ordenador, ya que se encarga de manejar todos los cálculos que hacen que funcione realmente. Contribuye a su velocidad y rendimiento generales, y ofrecen la posibilidad de trabajar en múltiples tareas al mismo tiempo. Por este motivo, cuántos más números tenga el procesador, mejor.

Además, cada núcleo posee una velocidad determinada, una medida que nos ofrece una idea de qué tan rápido podría ser capaz de realizar un procesamiento numérico, el cual generalmente se mide en gigahercios (GHz).

Gráficos

Nos encontramos posiblemente ante otro gran factor en el rendimiento de cualquier ordenador, particularmente si trabajamos editando muchas imágenes o vídeos, o si incluso simplemente lo utilizamos para jugar. Pero debemos hacer una diferencia básica: los gráficos integrados y las tarjetas gráficas que podemos añadir individualmente.

Los gráficos integrados, por ejemplo, comparten memoria con la CPU y suelen no ser tan potentes o poderosos como contar con una tarjeta gráfica dedicada. Sin embargo, se caracteriza por ser la opción más económica, al consumir menos energía, motivo por el cual es habitual encontrar gráficos integrados en ordenadores portátiles, donde la duración de la batería es esencial.

Independientemente del tipo de gráficos que escojamos, nos encontramos con un elemento importante: la GPU (Unidad de Procesamiento de Gráficos), que lleva a cabo cálculos al igual que lo hace la CPU, pero solo procesa números relacionados con la representación de videos, animaciones e imágenes en la pantalla.

Las GPU de una tarjeta de video, por ejemplo, incorpora su propia RAM o vRAM (RAM de video), la cual funciona de forma similar a la memoria RAM del ordenador, pero se ocupa específicamente de los gráficos.

Memoria RAM

También conocida como Memoria de Acceso Aleatorio, la memoria RAM proporciona al ordenador espacio para pensar. De esta forma, cuanta mayor capacidad RAM tenga nuestro ordenador, mucho mejor. ¿Sabes por qué? Principalmente porque la memoria RAM es la primera en sufrir cuando manejamos archivos o imágenes grandes, sobre todo cuando lo hacemos todo a la vez, o cuando tenemos un buen número de aplicaciones ejecutándose de forma simultánea.

Si la memoria RAM se sobrecarga, el ordenador en ocasiones puede almacenar los datos en el disco duro, haciendo que la velocidad del mismo vaya más lenta.

En términos de frecuencia, lo que ayuda a determinar originalmente qué tan rápido puede leer y escribir datos una determinada memoria RAM es su tasa de transferencia general, a lo que se le une la latencia o la rapidez con que esta puede responder a las instrucciones.

Otra especificación a destacar es la DDR o Double Data Rate, que significa básicamente que sería capaz de llevar a cabo dos tareas de escritura y dos de lectura por cada ciclo de reloj. En la actualidad la DDR4 es considerada como la mejor, al contar con velocidades de reloj más rápida, menor latencia y menor consumo de energía.

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