Este es el chip que puede acabar con la escasez de semiconductores

La compañía que lo fabrica ha sabido sobreponerse a la escasez global.

Cuando Steve Jobs presentó el primer iPad hace 12 años, el cofundador de Apple promocionó el chip de fabricación propia dentro de la tablet. Desde entonces, Apple ha mejorado los diseños de sus microchips de producción propia, que ahora alimentan sus iPhones, Apple Watch y otros productos.

Hace unas semanas, Apple reveló su último chip, el gigantesco M1 Ultra, que servirá como el cerebro de su nuevo ordenador, el Mac Studio. Esencialmente dos chips en uno, el M1 Ultra usa un enlace de alta velocidad llamado UltraFusion con 10.000 cables diminutos para unir dos chips M1 Max y sus bancos de memoria. Extiende el enfoque de Apple hacia el rendimiento eficiente y está hecho de 114 mil millones de transistores, el elemento fundamental de los circuitos de chips.

Un superchip para uno de los ordenadores más potentes

El M1 Ultra debería calmar los nervios de cualquier persona preocupada por la calidad de los productos Mac de Apple a medida que la compañía se aleja de los procesadores Intel para adoptar sus propios chips de la serie M. Un procesador de gama alta, el M1 Ultra está diseñado para clientes que pueden permitirse gastar mucho dinero en ordenadores para editar películas 8K, renderizar animaciones 3D y crear software lo más rápido posible. Sin embargo, para el usuario medio los matices de los chips son menos importantes que su utilidad. Los clientes solo quieren que sus dispositivos funcionen bien.

Aún así, la creciente demanda de los chips de Apple ya ha provocado un fenómeno en todo el mundo de la tecnología, empujando a los pilares de la industria y a Intel, un antiguo proveedor, a concentrarse en una mejor duración de la batería sin sacrificar el rendimiento. Otros gigantes tecnológicos, incluidos Microsoft y Google, también han visto la jugada de Apple y han empezado a ponerse las pilas para producir sus propios chips y dejar de depender del mercado exterior, donde la escasez de semiconductores está causando estragos.

Apple esquiva la escasez de semiconductores

El M1 Ultra es una extensión en la línea de los procesadores M1, que debutó en noviembre de 2020 en el MacBook Air. El chasis delgado del PC se benefició del diseño del chip de bajo consumo, que es una variación de los procesadores de los iPhone y iPad de Apple. Las versiones posteriores, la M1 Pro y la M1 Max del año pasado, trajeron chips diseñados por Apple que podrían impulsar los portátiles MacBook Pro más grandes de la compañía. Aunque Apple diseña sus procesadores, depende de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC) para construirlos.

Intel, ahora casi completamente fuera del mercado de los productos Mac, espera que su propia tecnología de chips supere a los dispositivos de los rivales para 2025. Apple cobra una suma altísima por el M1 Ultra. El precio base de un Mac Studio de gama baja con un M1 Max es de 2.000 euros. La actualización a un M1 Ultra duplica el precio, llegando a los 4.000, aunque también duplica la capacidad de almacenamiento SSD base a 1 TB y la memoria a 64 GB.

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