Esta es la monumental censura que lleva a cabo China en los contenidos de Internet

El gobierno impone un férreo control a sus ciudadanos en el uso de la red.

Weibo, conocido popularmente como el Twitter chino, ha sido durante mucho tiempo el objetivo principal de una estricta censura por parte del gobierno del país debido a que aglutina a cientos de millones de usuarios, y también a su capacidad para influir en la opinión pública.

Sin embargo, a los ojos del Partido Comunista de China, el gobierno no está censurando lo suficiente, y la exitosa red social debe pagar un alto precio, literalmente. Hace tan solo unos días, Weibo fue multada con casi 500.000 euros por difundir repetidamente "información ilegal", algo que contraviene las leyes y regulaciones chinas, incluida la ley de ciberseguridad y la ley de protección de menores.

Una censura de hierro

Aun así, no se trata de la primera vez que Weibo recobe una multa tan fuerte por parte del gobierno. Durante los primeros meses de 2021, el gigante de las redes sociales fue multado hasta 44 veces por transgresiones que le costaron un total de 2,2 millones de euros, según la Administración del Ciberespacio de China (CAC, por sus siglas en inglés), una agencia gubernamental bajo el control del partido.

Entonces, Weibo declaró en un comunicado que "aceptaba con resignación las críticas" del regulador gubernamental, y anunció que había establecido un grupo de trabajo en respuesta a dichas sanciones. No obstante, el último castigo a Weibo se produjo tan solo dos semanas después de que Douban, una web muy popular de reseñas de películas, libros y música, fuera multado con más de 200.000 euros por motivos similares, lo que se suma a los 1,5 millones en multas de este tipo que ha acumulado desde finales de 2019 por aparentes violaciones de la ley por parte del contenido que ofrece.

Las empresas chinas de Internet han estado sujetas durante mucho tiempo a la represión gubernamental, y la CAC ha convocado con frecuencia a sus ejecutivos para "criticarlos y rectificarlos". Pero es raro que los reguladores del gobierno del país amonesten abiertamente a las plataformas por hacer un trabajo ineficiente en la aplicación de la censura.

Tal y como apuntan algunos expertos, la primera norma de la censura es que no se puede hablar de la censura. No se permite revelarla a menos que lo indique el gobierno. Al anunciar las sanciones contra Weibo y Douban, el Partido Comunista chino está sacando a la luz el asunto, pero de manera voluntaria, lo que ofrece indicios de que un castigo tan severo contra este tipo de empresas podría ser algo habitual en el país.

Además de los censores del gobierno, las empresas de Internet chinas también contratan moderadores dedicados a vigilar sus propias plataformas, eliminando el contenido considerado ilegal o inapropiado por parte el partido, que va desde pornografía, los contenidos que fomentan la violencia y fraude, las críticas al gobierno, u otra información que el partido considere “políticamente sensible” o “moralmente degenerada”, como el contenido LGTBI+. En cualquier caso, las autoridades chinas no han especificado cuáles son los contenidos que han provocado la imposición de sanciones para Weibo y Douban.

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