El origen del PGP: lo que permite proteger la privacidad en internet

Una de las primeras herramientas para proteger la información en internet fue PGP, cuyo nombre tiene que ver con una población ficticia llamada Lago Wobegon.

Encriptación
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El PGP (Pretty Good Privacy, o en español: "privacidad bastante buena") es un programa desarrollado por Phil Zimmermann en 1991. Su propósito fue el de proteger la información distribuida a través de internet mediante el uso de criptografía de clave pública, así como facilitar la autenticación de documentos gracias a firmas digitales.

El PGP era como el sueño dorado de Charles Babbage, la primera persona en la historia que, a mediados del siglo XIX, presentó el diseño de una computadora moderna. Babbage había ideado un método para romper el cifrado de Vigenère, uno de los primeros códigos de encriptación que incluso el escritor y matemático Lewis Carroll calificó de “irrompible”.

Aquel cifrado en realidad bastante simple, pero hasta llegó a usarse durante la Guerra Civil estadounidense (no con demasiado éxito); y también acabó siendo un protocolo de encriptación seminal que hizo de internet un lugar más seguro para la comunicación y el comercio gracias a herramientas como el PGP.

 

Orígenes en el Lago Wobegon

El PGP emplea la llamada técnica de clave pública, que usa un par de claves para el envío de mensajes, correos, documentos, etc. El usuario tiene las dos claves: una es privada y la otra, la pública, que es la que recibirá el destinatario del mensaje para que pueda abrir la clave privada. De esta manera la comunicación es bilateral.

Gracias a ello, por ejemplo, ni siquiera los creadores de un programa de mensajería (como WhatsApp) pueden leer los mensajes entre dos usuarios. Hasta que no se logra desbloquear, pues, este cifrado permite privacidad frente a cualquier mirada indiscreta, incluida la de los gobiernos o agencias de espionaje.

Uno de los desarrolladores de la clave privada, el teórico informático Ralph Merkle, era casi de ciencia ficción, porque aparecía como personaje en una novela del género (La era del diamante, de Neal Stephenson) y tenía también ideas y proyectos propios de la ciencia ficción: había publicado un estudio titulado Cómo criopreservar a todo el mundo, con el propósito de averiguar cuánto espacio se necesitaría para cadáveres conservados en nitrógeno líquido con la esperanza de restaurarles la salud completa cuando se hubieran desarrollado nuevas tecnologías en el futuro.

Pero si el origen de la clave privada es excéntrico, aún lo es más el del nombre del PGP.

En el estadounidense estado de Minnesota, el locutor Garrison Keillor tenía un programa de radio semanal llamado A Prairie Home Companion. En él se hablaba de una ciudad ficticia llamado Lago Wobegon, también en Minnesota.

Según Keillor, en el Lago Wobegon “todas las mujeres son fuertes, todos los hombres son guapos y todos los niños están por encima de la media". Esta idea de superioridad propició, de hecho, que los psicólogos llamaran "efecto Lake Wobegon" al sesgo o tendencia de que la mayoría de la gente se crea por encima de la media, lo cual es estadísticamente imposible.

Uno de los patrocinadores del programa, también ficticio, estaba situado en Lago Wobegon y se llamaba Ralph's Pretty Good Grocery. A Zimmermann, el creador de PGP, le gustó el nombre, y lo adaptó hasta crear el Pretty Good Privacy (PGP).

Hoy en día, hay sistemas más sofisticados para encriptar información, pero PGP fue uno de los más decisivos a la hora de contribuir en el debate sobre la privacidad en la red.

Sergio Parra

Sergio Parra

Científico, letraherido, hiperestésico, idiota en el sentido ateniense de la palabra, aún sigo buscando la ballena blanca a sabiendas de que no existe.

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