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Drones antiincendios: los nuevos guardabosques

Las soluciones de IoT de Telefónica van a suponer una revolución en la detección inmediata de incendios forestales, una lacra que devasta miles de hectáreas de bosque cada año.

 

España es el país europeo que más se ve afectado por los incendios forestales. Esta amenaza ecológica devasta cada año enormes áreas de bosque. En 2018, se contabilizaron cerca de 30.000 hectáreas destruidas por el fuego en 7.143 incendios.

El cambio climático, la sequía o el abandono progresivo del medio rural son algunos de los factores que favorecen la aparición de incendios. Para evitar que se produzcan, es fundamental la detección lo más inmediata posible, y para ello, las innovaciones tecnológicas se ponen al servicio de los guardabosques y los servicios de emergencias.

Luis Rincón es Oficial Jefe de la Unidad Técnica de Extinción, Rescate y Prevención del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid explica la necesidad del campo de atención debido al abandono de las últimas décadas: “Antes se pastoreaba mucho, había ganado en el monte y eso hacía que todo el matorral, todo el sotobosque estuviera limpio y sano. En el momento en que se abandona el medio rural, todo lo que se hace para limpiar el monte se tiene que hacer a golpe de financiar retenes que hagan esa limpieza manual, que es tremendamente inefectiva si la comparamos con una población rural asentada. En el momento en el que hay una fuente de ignición, que puede ser un rayo, o la mano del hombre, todo arde con mucha rapidez”.

 

Desde pequeño, Luis fantaseaba con pasar tiempo en los bosques, y hoy puede vivir el sueño de su infancia de ser guardabosques. Como él, muchas personas tienen una sensibilidad para con la naturaleza y su cuidado, y la preocupación por el medio ambiente está también muy presente en Telefónica. Conscientes de la grave situación de los incendios forestales, y como resultado de esa sensibilidad, surgió la idea de desarrollar un proyecto piloto que pueda contribuir a la prevención de este tipo de incendios y dotar a los servicios de emergencia de una innovadora herramienta tecnológica: el proyecto Drones antiincendios.

Miguel Ángel Rodríguez, técnico de Infraestructuras Centro de Telefónica España, explica brevemente en qué consiste este proyecto: “El objetivo que perseguimos es poder facilitar medios a las administraciones que se encargan de luchar contra los incendios forestales para tomar mejores decisiones en los primeros momentos, lo que puede contribuir a que un fuego incipiente no evolucione hacia un gran incendio”, nos cuenta.

 

Torres de vigilancia para una detección inmediata

Como indicábamos, identificar lo más rápidamente posible un incendio es fundamental. Por ello, las torres de telecomunicaciones que Telefónica tiene distribuidas por todo el territorio nacional aportan una ventaja significativa. Esta infraestructura posee más de 20.000 puntos donde colocar sensores térmicos que permitan vigilar grandes extensiones forestales.

Estos sensores térmicos instalados en las torres de telefonía serán capaces de detectar cualquier posible foco de incendio en un perímetro de 15 km, con lo que proporcionarán una considerable capacidad de vigilancia en grandes espacios naturales.

 

Los drones se ponen en acción

Dentro de esas estaciones base se situará un hangar en el que estará alojado un dron, al que los sensores térmicos envían una alarma con la latitud y la longitud, la ubicación exacta del punto donde puede haber comenzado un incendio.

El dron se desplaza de forma autónoma hasta ese punto, circunda el incendio y traslada en tiempo real toda la información que recoge, tanto óptica como térmica, así como de parámetros como velocidad del viento o temperatura a los servicios de emergencia.

El sistema también va a permitir que desde el centro de control de emergencias puedan tomar el control del dron en cualquier momento para recopilar información óptica o térmica adicional y rastrear el entorno del incendio.

Una vez finalizada la misión, el dron vuelve a su hangar y se posiciona en él, recargándose de forma automática para estar disponible en caso de que sea necesario otro vuelo. La propia conectividad de las torres de vigilancia lo hace posible.

 

Comunicación de datos en tiempo real

EL profesor universitario Fernando García es el encargado de dirigir el proyecto, y pertenece a la Universidad Carlos III de Madrid, institución que ha desarrollado todo el sistema de vuelo autónomo y la interfaz. Él nos da más detalles técnicos que explican cómo funciona este ingenio tecnológico.

La tecnología que hay detrás de este dron tiene dos partes: por un lado, el hardware: diferentes sensores incorporados al dron, entre ellos 4 sensores de temperatura que proporcionan información extra de lo que está ocurriendo; una cámara térmica que permite medir la temperatura del foco detectado; una cámara normal para identificar, por ejemplo, zonas de posible expansión del fuego o zonas de acceso para los servicios de emergencias; por último, diferentes controladores propios del dron que permiten saber cuál es el estado interno del equipo.

“Nos entusiasmó la idea de hacer un desarrollo tecnológico innovador que nos permita aportar a la sociedad un valor añadido, como es una aplicación de este estilo, que no existe en la actualidad y que nos permite ver el estado de un fuego desde el mismo momento en que se produce”, dice Fernando.

“La información se procesa dentro del propio dron: este tiene incorporado un ordenador a bordo que recibe la información de las cámaras y la codifica para que ocupe poco tamaño y pueda ser transmitida a la estación base. Además, hemos incorporado un modelo de movimiento que nos permite, desde la base que está comunicándose con el dron, cambiar la trayectoria y pedirle que vaya a un punto determinado. De tal forma que el operador, desde el centro de control de emergencias, podrá hacer un recorrido especial para que el dron vaya a una zona en concreto. Y luego el dron siempre volverá al camino prefijado y a la estación base, aterrizando automáticamente en el hangar”, amplía Fernando.

La otra parte es el software para el acceso a los diferentes sensores, así como la conectividad para la comunicación de datos en tiempo real, basada en la infraestructura existente de Telefónica. Además de la Universidad, otros partners como Divisek y Dronitec se han encargado del sistema autónomo de recarga del dron y de los servicios asociados al dron, respectivamente

El hangar donde está resguardado el dron mientras no está volando también ha sido diseñado en esta universidad madrileña. Esta estructura permite mantener protegido al dron de las inclemencias atmosféricas y es allí donde se recarga automáticamente para estar listo en caso de que sea necesario volver a alzar el vuelo. Este hangar tiene un diseño sencillo, muy al estilo de una impresora 3D, con distintas posibilidades de movimiento vertical y horizontal, lo que permitirá que la estructura se abra para que el dron pueda despegar.

 

El futuro: un dron apagafuegos

Esta sofisticada tecnología supone una herramienta muy poderosa para los servicios de emergencia. Pero, vista la evidente ventaja de la robótica, la automatización, y la localización de datos a tiempo real, ¿serán los propios drones los encargados de apagar también los incendios en el futuro? Todo apunta a que sí.

Miguel Ángel Rodríguez explica la ventaja fundamental de que esto ocurra: “Los medios aéreos actualmente no pueden operar de noche y los drones sí pueden operar con poca visibilidad. Además hay que tener en cuenta que la extinción de incendios forestales desde medios aéreos es una de las actividades más peligrosas que hay dentro de la extinción. Y con esta solución reducimos la posibilidad de que haya víctimas humanas”.

 

Una innovación llena de esperanza

Los servicios de emergencias han recibido con gran expectación la llegada de los drones antiincendios. Un ejemplo es Carlos Novillo, Jefe de Emergencias del 112 de la Comunidad de Madrid, que no dudará en abrazar esta tecnología: “Sin duda creemos que esta tecnología va a suponer una revolución en el mundo de las emergencias, no solo en lo que es la visualización de manera inmediata de estas emergencias, sino a la hora de introducir otros parámetros, como es la visión térmica, que nos permita ver esos contrastes de temperatura, o poder ver a través de humo. También nos permitirá la detección de sustancias que pueden emitirse al ambiente fruto de un incendio o por ejemplo, si un pirómano está abandonando la zona vamos a poder detectarlo también. Todo esto lo va a poder aportar la tecnología de los drones. Y para nosotros, para los que trabajamos en emergencias, la llegada de las nuevas tecnologías está suponiendo un antes y un después a la hora de diseñar sistemas cada vez más eficaces de vigilancia, control y gestión de las emergencias”

La gran esperanza es que, una vez que se comercialice este desarrollo, es muy posible que veamos unos porcentajes de éxito aún mayores en la contención de los incendios forestales.

“La tecnología está ahí y nos tiene que ayudar. Seguramente los profesionales tendremos menos riesgos a la hora de enfrentarnos a los incendios forestales, y en el momento en que seamos más eficaces para luchar contra el incendio, toda la población que vive en ese entorno estará mucho menos amenazada y tendrá mayor confort y mayor calidad de vida”, concluye Luis Rincón.

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