Dirección IP dinámica y estática: en qué consisten y principales diferencias

Aunque para la mayoría de los usuarios poco importa que la dirección IP de su ordenador o incluso de su router sea dinámica o estática, es cierto que, en ocasiones, puede ser de bastante ayuda sustituir una dirección IP dinámica por una estática, en especial cuando existen algunas incidencias.

Dirección IP dinámica y estática
Foto: Istock

Una dirección IP consiste en un símbolo numérico distintivo, el cual se asigna a cada dispositivo conectado a una determinada red con la finalidad de poder detectarlo fácilmente. Es un componente básico de los servicios de Internet, y que a menudo la mayoría de usuarios pasan por alto.

Es decir, se trata de un identificador único que nuestro dispositivo utiliza a la hora de conectarnos a Internet, y que funciona como identificador de ese dispositivo en concreto, pudiendo proporcionar valiosos datos como el proveedor que nos ofrece el servicio de Internet o nuestra ubicación geográfica.

En la mayoría de las ocasiones, nuestro router tiende a asignarnos una IP dinámica, la cual cambia y rota cada cierto tiempo. Sin embargo, en determinadas ocasiones, es posible que necesitemos activar una IP estática, la cual, como su propio nombre indica, no variará ni cambiará nunca, a menos que la volvamos a modificar nosotros manualmente (o volvamos a la opción de IP dinámica).

¿Qué es una dirección IP?

Una dirección IP consiste en una cadena única de números que se asigna a un determinado dispositivo como forma de identificación a través de Internet, para que otros dispositivos puedan transmitirle información.

Debemos tener en cuenta que IP significa básicamente Protocolo de Internet, por lo que, en realidad, es específico de Internet, y no de las redes informáticas en sí o de la Web en general.

¿Qué es una dirección IP dinámica?

La mayoría de los ordenadores o dispositivos dependen de direcciones IP dinámicas. Aunque es cierto que este tipo de direcciones son propensas a ser cambiadas o modificadas por el proveedor de servicios de Internet (ISP), es común que se mantenga igual durante semanas, meses o incluso años.

Es más, el usuario no es consciente del momento en el que se ha podido producir un cambio de IP, puesto que no afecta a la navegación diaria o al uso que comúnmente hacemos de Internet en nuestro día a día.

¿Y una dirección IP estática?

Una dirección IP estática consiste, sin embargo, en una dirección IP fija que no cambia incluso aunque reiniciemos nuestro ordenador o el dispositivo en cuestión. En caso de que nuestro proveedor de servicios de Internet también nos haya dado una IP estática, entonces la dirección IP del router tampoco cambiará, aunque lo reiniciemos.

Para los proveedores el uso de direcciones IP dinámicas es más económico, precisamente porque se asignan de manera automática. No ocurre lo mismo con las direcciones IP estáticas, que, al ser fijas, es el usuario quien debe asumir el coste adicional que supone reservar una o más direcciones IP de un grupo específico; aunque luego serían gratuitas para la asignación dinámica.

Por tanto, la principal diferencia entre ambas opciones radica principalmente en la duración de la dirección IP asignada, por lo que la dirección estática se fija manualmente durante un largo período de tiempo, y no cambia a menos que la modifiquemos.

Ventajas y desventajas de las direcciones IP dinámicas y estáticas

Para la mayoría de usuarios domésticos, a menos que seamos expertos en redes, el uso de una IP dinámica o estática es indiferente, siempre y cuando no exista ningún tipo de incidencia técnica en la que un router haya proporcionado una misma IP a dos dispositivos distintos, lo que podría ocasionar un conflicto y, por tanto, un mal funcionamiento.

En cualquier caso, una dirección IP estática puede ser una opción excelente, por ejemplo, para un servidor Web o un servidor de correo electrónico, porque no cambian, de manera que es poco probable que se redirija a los usuarios debido a un cambio en la dirección.

Igualmente, en caso que el router asigne una misma IP a varios dispositivos, y esto, además, ocurra de vez en cuando, entonces sí sería aconsejable intentar, al menos, configurar una dirección IP estática en nuestro ordenador o dispositivo.

No obstante, en lo que a la seguridad se refiere, la mayoría de expertos consideran que una dirección IP dinámica tiende a ser más confiable que la estática, puesto que eliminan el lento proceso de configuración manual.

No solo eso, sino que, además, tiende a ser menos susceptible a los ataques, puesto que cambian de forma periódica, no siendo siempre la misma.

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