Daisy: el robot de Apple para reciclar teléfonos

El compromiso con el medio ambiente es ya una prioridad para Apple

Los avances tecnológicos nos han hecho ser cada vez más productivos, o poder disponer del tiempo de la manera que deseemos. Sin embargo, el impacto medioambiental es un auténtico problema. Producimos una gran cantidad de desechos tecnológicos que supone un quebradero de cabeza para gobiernos y grandes compañías.
 
La compañía norteamericana Apple implementó en el año 2018 un robot capaz de reciclar hasta quince modelos diferentes de iPhone. Hasta entonces, el proceso se hacía de manera manual. Posteriormente se incorporó al equipo un robot, que, si bien era más rápido que un humano, no era tan competente como este y al que se le ha denominado Daisy. Apple tiene un alto compromiso con el medio ambiente, de hecho, se utiliza bastante material reciclado en todos sus dispositivos, pero tienen el objetivo de conseguir que próximamente, todo lo que salga de sus fábricas esté realizado totalmente con materiales reciclados. El punto de mira lo tienen en el año 2030, en el cual no pretenden realizar emisiones de CO2 a la atmósfera.
 

Así es Daisy

Es un robot que ha sido diseñado y desarrollado por los propios ingenieros de Apple. Cuenta con un sistema que le hace ser capaz de desmontar y separar los diferentes componentes de quince modelos de iPhone. El brazo articulado es su punto fuerte, con una agilidad y precisión milimétrica, coloca las diferentes partes del teléfono para que otras piezas ruborizadas puedan comenzar el proceso de desmontaje. Tal es el éxito de Daisy, que recientemente se ha incorporado un nuevo compañero al que han puesto un nombre masculino, Dave. Ambos son capaces de separar las pantallas, retirar las baterías y los motores hápticos. Entre ambos pueden desmontar 400 iPhone a la hora.
 

 

 

Las cifras no dejan lugar a dudas

Cada dispositivo electrónico cuenta con pequeñas cantidades de metales muy interesantes, como el oro. Los robots de Apple son capaces de trabajar de manera muy eficiente. El oro y otros metales que contienen 1 tonelada de iPhone, es el equivalente a remover 150 toneladas de material en la naturaleza, lo que supone un importante ahorro. El oro y esos otros metales pueden reutilizarse convenientemente para nuevos dispositivos.
Durante el año 2020, y según un informe de la compañía, el reciclaje de dispositivos evitó que 39.000 toneladas de desechos acabarán en vertederos ilegales, donde posteriormente son enviados a países en vías de desarrollo y que no consiguen realizar los procedimientos correctos, cayendo estos materiales en manos de particulares. La compañía puso en marcha unos años un procedimiento por el cual puedes entregar tu viejo dispositivo en una Apple Store y obtener un descuento en la próxima en la compra de tu siguiente aparato. De esta forma, se garantiza que el dispositivo cae en buenas manos y es convenientemente reciclado, a la vez que el cliente obtiene un descuento interesante.
 

La polémica del cargador

El pasado año 2020, la compañía anunció que no iba a incluir en la caja de los nuevos iPhone, la serie 12, el cargador. Ha esgrimido razones medioambientales, ya que se trata de un artículo que todos tenemos en casa. ¿Quién no aprovecha un cargador de un año para otro? Los cargadores de los dispositivos cuentan con una gran cantidad de metales y plásticos, que deben ser procesados y posteriormente reciclados, esto último no ocurre siempre si el consumidor no está debidamente concienciado. Esta decisión fue muy polémica en su momento, ya que algunos usuarios se sentían engañados por no tener un cargador dentro de la caja.
 
Sin embargo, las cifras para Apple no han dejado lugar a dudas. Ha conseguido que el tamaño de la caja sea bastante más pequeña, y que, por tanto, a la hora de realizar los envíos desde las fábricas a los distribuidores se aprovechen mejor los portes. Una razón de pura física, donde antes entraban un número determinado de cajas, ahora lo hace en un 70 % más. El resultado es obvio, disminución de la huella de carbono y de emisiones tóxicas al medio ambiente. Tanto Daisy como Dave son un punto de partida para conseguir un entorno mucho más amigable y evitar que nuestros residuos digitales caigan en malas manos.
 
  

 

Nacho Grosso

Nacho Grosso

Curioso empedernido y procrastinador impenitente.

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