Crean sistema de inteligencia artificial que detecta el sarcasmo en redes sociales

Se trataría de un auténtico “detector de sarcasmo”, capaz de detectarlo con precisión en los textos publicados en las redes sociales en cuestión de unos pocos segundos.

Crean sistema de inteligencia artificial que detecta el sarcasmo en redes sociales
Foto: Istock

La gran mayoría de las personas utilizamos cada día las redes sociales para ofrecer nuestra opinión y / o ponernos en contacto con otros usuarios, conocidos o no. Además, las empresas también las utilizan, sobre todo con la finalidad de comercializar y vender sus productos y servicios.

Comprender y responder a los comentarios llevados a cabo por los clientes a través de redes sociales populares como Twitter o Facebook es esencial para el éxito, pero requiere de mucho trabajo y, en ocasiones, de grandes dosis de paciencia (además de muchísima constancia).

Y es aquí donde nos encontramos con el análisis de los sentimientos. Dado que nos encontramos ante un texto escrito en una red social, y que leemos a través de una pantalla, sin ver realmente el rostro de la persona que lo ha dicho, es normal que nos cueste muchísimo identificar algunos aspectos importantes en cualquier conversación, como podría ser el caso del sarcasmo.

En lo que al análisis de sentimientos se refiere, se trata del proceso automatizado de identificar cualquier emoción (que puede ser positiva, negativa o neutral) relacionada con el texto

El análisis de sentimientos se centra, sobre todo, en la identificación de la comunicación emocional, mientras que la IA se centra principalmente en el análisis lógico y la respuesta, en especial a través de los datos que ha ido recogiendo a lo largo del tiempo.

Pero, recientemente, investigadores de la Universidad de Florida Central han desarrollado lo que podríamos denominar como un “detector de sarcasmo”, desarrollando una técnica capaz de detectar, con precisión, el sarcasmo en los diferentes textos publicados en las redes sociales. Y la nueva investigación ha sido publicada en la revista ‘Entropy’.

Enseñando al modelo para detectar el sarcasmo

Para trabajarlo, el equipo enseñó al modelo de ordenador a encontrar una serie de patrones que, a menudo, indican la presencia de sarcasmo en un texto. Luego, se le enseñó a identificar palabras clave específicas en una oración que indicaban sarcasmo, algo que consiguieron alimentando al modelo con grandes conjuntos de datos y mejorando su precisión.

Como manifiestan los expertos, “la presencia de sarcasmo en el texto se convierte en uno de los principales obstáculos a la hora de llevar a cabo en análisis de sentimientos, ya que implica sonidos vocales, expresiones faciales y gestos que no pueden ser representados en un texto”. “El sarcasmo no siempre es fácil de identificar en una conversación”, por lo que, para un programa de ordenador, identificarlo es todavía más complicado.

En esta ocasión, los investigadores han conseguido desarrollar un modelo de aprendizaje profundo interpretable capaz de detectar el sarcasmo en una conversación escrita, dado que reconocerlo en la comunicación de texto en línea no es una tarea fácil, principalmente si tenemos en cuenta que muchas de las pistas que nos pueden alertar de ello, simplemente no existen.

Como opinan los expertos, la detección del sarcasmo, especialmente con el uso que hacemos de Internet cada día, y particularmente de las plataformas de redes sociales, es mucho más desafiante y cada vez más importante. Por lo que los científicos confían en el aprendizaje automático, el aprendizaje profundo, la ciencia de datos, la ciencia cognitiva y las ciencias sociales para abordar muchos de estos desafíos.

¿Por qué es tan difícil detectar el sarcasmo en mensajes de texto y correos electrónicos?

Los estudios han examinado el uso del sarcasmo en una amplia variedad de situaciones comunes, ya sea en el trabajo o en situaciones sociales propias del día a día. Cuando tenemos una conversación con alguien cara a cara, y decimos algo sarcástico, veremos su expresión facial y podría parecer un poco perplejo o tenso. Del mismo modo, el tono de nuestra voz también cambiará, pudiendo dibujar ciertas oraciones o sonar más intensos.

Además, también tendrá relación con el contexto en tiempo real de la situación donde se enmarca.

Muchas de estas pistas han sido estudiadas durante años, y hoy en día sabemos lo suficiente sobre ellas como para tener la capacidad “artificial” de hacer una declaración sincera y sarcástica. Sin embargo, cuando enviamos un mensaje de texto, gran parte de esa información tan valiosa desaparece.

No existen tonos de voz, ni señales faciales, e incluso puede producirse una respuesta tardía que, al final, acabe desvirtuando el contexto. Es más, si no conocemos muy bien a la persona que nos está hablando (algo tremendamente común en redes sociales), la única pista que disponemos es el contexto y / o la historia.

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