Cómo librarte de las suscripciones digitales que pagas y no usas

Estamos suscritos a gran cantidad de servicios digitales y muchos de ellos no los utilizamos. Esta es la mejor manera de librarse de esas suscripciones.

El formato de suscripción digital tiene un gran éxito entre todas aquellas personas que desean obtener unos servicios cómodamente. Desde las plataformas multimedia a periódicos, incluso ahora puedes suscribirte a un coche y cambiarlo cuando desees. Pero estas suscripciones entraña cierto peligro, darse de baja de algunas de ellas siempre es un proceso engorroso. O bien, por puro olvido, no las utilizamos y seguimos pagando de forma mensual. Bastará con tomar la calculadora y sumar por todo aquello que te hagas para darte cuenta que estás realizando una inversión que podrías emplear para otra cosa: unas vacaciones, llenar la despensa o ahorrarla con cualquier fin. ¿Cómo puedes librarte de ellas y dejar de pagar?

El formato de suscripción digital

Las suscripciones digitales han llenado un hueco que nos permiten el acceso a la información o entretenimiento siempre que queramos. Ya no te compras un disco, lo escuchas en Spotify o Apple Music. Igual ocurre con las películas, la buscas en Netflix, HBO o FlixOlé y disfrutas de ella. De hecho, hay quien esté deshaciéndose de sus CD's en formato físico para tener disponible más espacio.

Actualmente hay suscripciones para casi todo, periódicos, música, vehículos, aplicaciones móviles o incluso tinta para tu impresora. Pero el riesgo de de pagar por lo que no usamos es alto. Como resultado final, tenemos ante nosotros una cantidad de dinero importante que estamos pagando y de la cual no somos conscientes. Como se pagan anualmente o mes a mes, no tenemos conciencia de ello. Si tu situación económica no te lo permite o tienes la sensación de estar tirando el dinero, quizás debas aprender a decir que no y comenzar el proceso de baja de todo aquello que no te convenga. O al menos, disfrutar por ese servicios pagando menos dinero.

Cómo liberarte de las suscripciones digitales que no usas

El primer paso es tomar papel y boli y repasar los extractos bancarios. Haz cuentas y suma todos, quizás te lleves una sorpresa. Seguidamente, harás el listado de las suscripciones de las que disfrutas en la actualidad, y harás un análisis de si se trata de algo recurrente o no. ¿Cuándo ha sido la última vez que usaste ese servicio? ¿Te compensa?

Ahora piensa en todo aquello de lo que quieres librarte. Puede que la última película que hayas visto en esa plataforma haya sido hace 6 meses, realmente no te compensa seguir pagando. Para librarse de esas suscripciones tendrás que iniciar sesión en esa plataforma y encontrar el botón de la baja del servicio. En algunos casos, puede que debas hacerlo por teléfono. Si se trata de ese caso, piensa que vas a tener que pelear bien duro, porque ellos no desean perderte como cliente, pero tú no deseas pagar más. Llegará momento de negociar, y si lo tienes claro permanece inflexible.

En algunas ocasiones, solicitar la baja del servicio tiene un beneficio asociado, con tal de no perderte como cliente te ofrecerán una rebaja sustanciosa durante un tiempo. Valora esa posibilidad y si esa oferta tiene un tiempo limitado a partir del cual volverás a pagar lo de siempre, anótala para no volver a pagar más.

Las alternativas que te interesan

Si te resistes a solicitar la baja de algún servicio, puedes valorar la posibilidad de una suscripción familiar. Spotify, por poner un ejemplo, pone a tu disposición estas suscripciones que suelen resultar más económicas. Por otro lado, hay apps que tienen alternativas gratuitas. Por ejemplo, puedes oír música gratis y ahorrarte un montón de dinero.

De la misma forma piensa que hay una gran competencia entre estas plataformas de suscripción, y que de manera periódica aparecen ofertas que nos pueden venir bien. Es algo muy habitual en periódicos y revistas, por lo que saber cuál es el mejor momento es una buena medida de ahorro. Pero la mejor forma de ahorrar es pensar concienzudamente en el uso que puedes hacer de esa suscripción, Piénsalo bien antes de contratar el servicio, ya que posteriormente suele dar bastante pereza. Pero una baja de un servicio que ya no usas supone no es solo un ahorro económico, sino una liberación mental. Si tu suscripción se ha convertido en una esclavitud, ya no la vas a pagar a gusto

Nacho Grosso

Nacho Grosso

Curioso empedernido y procrastinador impenitente.

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