Cómo comprobar la velocidad de nuestra CPU

La CPU es el componente central de lo que define un dispositivo informático. Aunque es cierto que no se trata del único componente, sí destaca por ser el cerebro del ordenador en cuestión, al ser el responsable de procesar y ejecutar las instrucciones. Y la velocidad es un elemento fundamental.

Cómo comprobar la velocidad de nuestra CPU
Foto: Istock

Una Unidad de Central de Procesamiento, o CPU, consiste en una pieza de hardware que permite a nuestro ordenador interactuar con todas las aplicaciones y programas instalados en el mismo, interpretando las diferentes instrucciones del programa, y generar la salida con la que el usuario interactúa cuando lo utilizamos.

Se trata de un elemento indispensable, puesto que permite al ordenador completar las distintas tareas que le solicitamos cada vez que abrimos una determinada aplicación, por ejemplo, llevamos a cabo cambios en un archivo. En definitiva, ya se trate de un procesador dolorosamente lento, o tremendamente rápido, la realidad es que puede acabar teniendo un enorme impacto en nuestra experiencia informática.

Tanto los núcleos como las velocidades del procesador son fundamentales, dado que determinan cuánta información es posible recibir a la vez, y qué tan rápido es posible procesar toda esa información en el ordenador. Así, la velocidad del reloj y la velocidad a la que los núcleos del ordenador trabajan juntos es lo que se considera como la velocidad de procesamiento.

En resumen, la velocidad de nuestra CPU determina qué tan rápido el ordenador es capaz de llevar a cabo las diferentes tareas que le solicitamos. Aunque es cierto que, hoy en día, gracias a la llegada de los diferentes procesadores multinúcleo, la velocidad de nuestra CPU es menos importante que en el pasado, es normal que todavía deseemos conocer cuál es la velocidad de la CPU, sobre todo cuando vayamos a utilizar un nuevo programa, con la finalidad de asegurarnos que, al menos, nuestro ordenador cumple con los mínimos requerimientos técnicos.

En Windows

Deberemos acceder al Panel del control del sistema. Si utilizas Windows 7, Windows Vista o XP, solo debes de hacer clic con el botón derecho en Equipo / Mi PC que encontrarás en el menú Inicio, y pulsar sobre Propiedades. En caso de utilizar Windows XP, es posible que debamos pulsar primero sobre General después de seleccionar Propiedades.

En caso de utilizar Windows 8, es necesario hacer clic con el botón derecho en el botón de Inicio, y seleccionar el botón de Sistema.

Luego debemos buscar el apartado dedicado al Procesador, que encontraremos situado justo debajo de la versión o edición de Windows que estemos utilizando. 

En este apartado se mostrarán tanto el modelo como la velocidad de nuestro procesador, la cual es medida en gigahercios (GHz), e indica únicamente la velocidad de un solo núcleo del procesador. Así, si el procesador dispone de varios núcleos, significa que cada núcleo tendrá esta velocidad.

En macOS

En macOS es posible acceder más rápidamente a esta información. Solo debes de dirigirte al icono de Apple, para acceder a la información del sistema, y pulsar sobre Acerca de este Mac.

Inmediatamente se abrirá una ventana flotante donde se mostrará la información relacionada con la versión del sistema operativo macOS instalada (nombre concreto y número de versión), modelo que estés utilizando (por ejemplo, Macbook Pro o Mac Mini, entre otros), y finalmente accederemos a los datos del Procesador.

No obstante, si deseas ahondar un poco más puedes pulsar sobre el botón de Informe del sistema, donde se ofrecerá todavía más información.

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