Cómo cifrar nuestros dispositivos y por qué deberíamos hacerlo

El cifrado de extremo a extremo se convierte en una opción de privacidad que asegura que solo el remitente y destinatario de esa comunicación son los únicos que pueden verlo, y es una herramienta muy valiosa comúnmente utilizada por algunas aplicaciones de mensajería instantánea y redes sociales.

Cómo cifrar nuestros dispositivos
Foto: Istock

Si te preocupa tu privacidad, y el acceso no autorizado a tus datos personales, es normal que te preguntes hasta qué punto los datos de tu teléfono móvil u ordenador portátil están verdaderamente cifrados. Aún cuando en el proceso se encuentren involucradas complicadas matemáticas, el cifrado no es difícil de entender.

En pocas palabras, podríamos definirlo como un método para bloquear nuestros datos y archivos utilizando para ello un código secreto, de la misma manera que, por ejemplo, un par de espías podrían hablar en código con la finalidad de ocultar lo que realmente están diciendo. Así, si alguien más escucha esa conversación, sonaría de la misma manera que un galimatías; es decir, se trataría de un “lenguaje oscuro por la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas”, atendiendo a la descripción que hace de ello el diccionario de la Real Academia Española. O, explicado de otra forma, no se tendría acceso a los archivos cifrados, dado que no serían visibles.

¿Qué son y en qué consisten los datos cifrados?

En el mundo de la informática, de acuerdo a Kaspersky, el cifrado consiste en la conversión de datos de un formato legible a un formato codificado, el cual únicamente podría leerse o procesarse una vez ha sido descifrado. Se trata básicamente del componente básico de la seguridad de los datos, y se convierte en una de las formas más sencillas a la hora de garantizar que la información de un determinado sistema informático no pueda ser leída o robada por cualquier otro usuario, especialmente por aquellos que desean utilizarla con medios nefastos.

Para entender esos datos cifrados es necesario contar con la clave del código, que en nuestro teléfono móvil suele ser el número PIN. Una vez hemos pasado de la pantalla de bloqueo, tanto los archivos como las diferentes aplicaciones dejarán de ser un galimatías. Por este motivo, poder desbloquear un teléfono cifrado es tan importante para entender los datos que contiene. Y se aplica a los distintos datos que hemos almacenado en nuestros dispositivos. 

Un buen ejemplo lo encontramos en las aplicaciones con cifrado de extremo a extremo, las cuales no se podrían espiar, de manera que únicamente el remitente y el destinatario previsto pueden ver el mensaje real. 

Y, de acuerdo a los expertos, a menudo el conocido como número de “bits” se enumera junto al tipo de cifrado que se está utilizando, lo que nos indicará cuántas combinaciones posibles existen para llegar al código de desbloqueo. Por ejemplo, algo encriptado o bloqueado con un cifrado de 256 bits tardaría miles de millones de años en ser descodificado utilizando únicamente un sistema de fuerza bruta.

Cifrando nuestros datos

Para diferentes propósitos, se han desarrollado distintos tipos de algoritmos de cifrado, con diferentes compromisos entre complejidad y velocidad. Aunque es cierto que, en la mayoría de las ocasiones, no tendremos que preocuparnos por qué tipo de cifrado está utilizando el dispositivo que, por ejemplo, tenemos en nuestras manos.

En el caso de un iPhone utiliza el estándar AES de 256 bits, el mismo que utiliza el ejército de los Estados Unidos, el cual tiene la ventaja de ser muy rápido de aplicar e imposible de descifrar al ejecutar las diversas combinaciones de códigos de desbloqueo.

Así, mientras que iOS ha cifrado datos durante años, ahora el cifrado también lo encontramos activado de forma predeterminada en macOS. Lo mismo ocurre con casi todos los dispositivos Android nuevos, ya que se encuentran igualmente encriptados de forma predeterminada, siempre y cuando ejecuten Android 6.0 Marshmallow o posterior.

En caso de que nuestro dispositivo Android no esté encriptado, podremos hacerlo siempre y cuando sea posible con la versión actual del sistema operativo. Si es viable, encontraremos esta opción dentro de Seguridad, en Configuración.

¿Y en Windows? Algunos ordenadores con Windows 10 vienen con la opción Cifrado de dispositivo habilitado, siempre y cuando lo configuremos e iniciemos sesión con una cuenta de Microsoft. Para verificar si esta opción se encuentra también disponible para nosotros, debemos acceder a Configuración, hacer clic en Sistema y luego pulsar sobre Acerca de. Si es posible, encontraremos una sección de Cifrado de dispositivo situada en la parte inferior.

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