Cómo arreglar la conexión a Internet fácilmente

Aunque suele funcionar bien la mayoría de las veces, en ocasiones la conexión a Internet puede fallar. Y, en algunos momentos, puede hacerlo incluso en los instantes en los que más necesitamos que funcione adecuadamente. Te explicamos de qué forma puedes arreglarlo fácilmente.

Cómo arreglar la conexión a Internet fácilmente
Foto: Istock

Envío y recepción de correos electrónicos, la transmisión de programas de televisión o incluso las propias videollamadas entre amigos y familiares requieren de una conexión a Internet sólida. Desafortunadamente, más a menudo de lo que en realidad nos gustaría, es común sufrir algún problema con la conexión. Y, cual Ley de Murphy, suele ser habitual que las incidencias empiecen justo en aquellos instantes en los que más necesitamos que funcione adecuadamente.

Basta que necesitemos enviar un importante correo electrónico (o que incluso estemos esperando la llegada de uno), o que nos encontremos trabajando ese informe vital de final de mes que debemos entregar en unas pocas horas, para que la mala suerte nos aceche y empiecen a producirse caídas en la línea, o en definitiva la conexión se pierda definitivamente producto de alguna incidencia. 

Pero cuando ocurre lo inevitable, y nuestra conexión a Internet se debilita o se desconecta por completo, no debemos entrar en pánico y mantener la calma. A lo mejor lo único que tenemos que hacer es reiniciar nuestro router porque algún cambio puntual en la red ha originado una modificación inadecuada que solo se solucionará volviendo a encenderlo de nuevo. O incluso reiniciar nuestro ordenador. Por suerte, existen algunos métodos simples, probados y eficaces que pueden ayudarnos en estos momentos de estrés y ansiedad.

Empezando por el principio: comprobando las luces de estado LED del router

En caso de no tener conexión a Internet, una recomendación básica que debemos seguir desde un primer momento es dirigirnos a nuestro router y revisar el estado de las luces LED que encontraremos en la parte superior, y que nos indican si existe algún tipo de incidencia, y dónde.

Por ejemplo, si no observamos ninguna luz lo más probable es que nuestro enrutador esté desenchufado, o que por algún motivo en concreto no recibe energía. Efectivamente, la solución es tan simple como parece: debemos desconectar la fuente de alimentación y volverla a conectar de nuevo.

Si el router no se enciende, es posible que debamos revisar la toma de corriente o la regleta de enchufes, para comprobar también si están recibiendo energía. Si la culpa es de la regleta o de la toma de corriente, no existirá ningún tipo de problema específicamente con la conexión a Internet, y bastará con conectar el enrutador a otro enchufe, a ser posible independiente.

Dado que nos encontramos delante del enrutador, también es recomendable verificarlo y asegurarnos de que todo se encuentra conectado donde originalmente debería estar. Para ello, es conveniente revisar todas las luces y estar atento a algunos colores o advertencias que podrían indicar que algo no va bien, como las luces rojas.

Verificando la conexión de red

Si no disponemos de conexión a Internet en un determinado dispositivo, como el teléfono móvil o nuestro ordenador portátil, pero sí tenemos conexión a Internet en otros, debemos verificar la conexión Wi-Fi. Si utilizamos Windows, podemos acceder a la opción de Solución de problemas para ejecutar un análisis de diagnóstico, mientras que en Mac bastará con acceder a Preferencias del Sistema y Red.

En caso de no disponer de conexión Wi-Fi, y lo que está fallando es Ethernet, entonces debemos verificarla. Por ejemplo, cambiando directamente el cable que tenemos conectado a nuestro ordenador.

Reiniciar el ordenador

Es cierto que puede parecer una sugerencia bastante simple, pero en ocasiones reiniciar el ordenador se convierte en una de las formas más sencillas de solucionar la gran mayoría de los problemas que han podido surgir.

De hecho, un simple reinicio borrará las configuraciones incorrectas que podrían estar causando algún problema de conectividad. Y, si es de utilidad, solo nos ocupará unos pocos segundos (los que tardamos en indicarle al sistema operativo que debe reiniciarse), y luego lo que tarde el ordenador en arrancar y en completar la tarea.

Asegurarnos que el adaptador inalámbrico del ordenador portátil se encuentra habilitado

Si estamos utilizando un ordenador portátil, o un ordenador de sobremesa pero conectado a la red inalámbrica (Wi-Fi) en lugar de usar un cable de Ethernet, debemos revisar que el adaptador inalámbrico esté habilitado.

Especialmente en el caso de un ordenador portátil, algunos dispositivos disponen de un interruptor o un botón que activa o desactiva el adaptador inalámbrico. Y pudo haber ocurrido que lo hemos presionado sin darnos cuenta. Solo tendremos que volverlo a presionar, o revisar en el panel de Administrador de dispositivos si se ha deshabilitado.

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