Colossus, el primer ordenador a gran escala que ayudó a ganar la Segunda Guerra Mundial

Fue bautizado con el nombre de Colossus por su enorme tamaño. Y también por su capacidad para ayudar a descifrar la mayoría de los mensajes alemanes. De hecho, según Winston Churchill fue de enorme utilidad en la contienda al conseguir acortar la guerra 18 meses.

Colossus
Getty

Fue en el año 1944 cuando, oficialmente, entró en funcionamiento Colossus, considerado como el primer ordenador electrónico a gran escala. Y lo hizo en un momento convulso, en medio de una Guerra Mundial que ya había causado millones de muertos en todo el mundo, con la finalidad de leer las comunicaciones cifradas alemanas mediante Enigma (transmitidas en código Morse), y así intentar al menos aumentar las posibilidades de ganar la guerra.

De acuerdo a Winston Churchill, primer ministro británico, la llegada de esta computadora a la contienda permitió acortar la guerra en 18 meses, ya que ofreció la posibilidad de conocer detalles acerca del estado de los suministros del enemigo, las municiones, el movimiento de las tropas, el número de soldados fallecidos, etc. Era capaz de procesar 5000 caracteres por segundo, una cantidad que fue considerada como “colosal” para aquella época.

Se basaba en la idea de universalidad de la máquina de Turing, y se encontraba compuesta por más de 1500 tubos de vacío. La entrada de los datos se llevaba a cabo mediante tarjetas perforadas, y los resultados eran almacenados temporalmente en relés hasta que se les daba salida a través de una máquina de escribir. Medía 2,25 metros de alto, 3 metros de largo y 1,20 metros de ancho, y era totalmente automática.

Aunque para su construcción se tardó alrededor de 10 meses (desde febrero hasta diciembre de 1943), fue al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, cuando el Gobierno británico decidió reunir en Bletchley Park a algunos de los mejores científicos para que ayudaran a descifrar los mensajes de los alemanes. 

Entre ellos se encontraba Alan Turing, considerado como uno de los mayores impulsores del proyecto. De hecho, se encargó, entre otras cosas, de las funciones lógicas de la máquina. Mientras que el ingeniero Thomas H. Flowers se encargó de rediseñar el contador de la máquina al proponer que los datos fueran almacenados en tubos de vacío.

Su objetivo consistía en eliminar una primera capa de cifrado del mensaje alemán, comparando dos flujos de datos, y contando cada coincidencia basada en una función programable booleana. Ese mensaje cifrado era leído a gran velocidad a través de una cinta de papel, y el otro flujo de datos era generado de forma interna. A partir de ahí, ofrecía la posibilidad a los expertos de descifrar más fácilmente los mensajes. De esta forma, el cometido original de Colossus era realizar cálculos hasta llegar a un punto intermedio, dado que no era capaz de realizar un descifrado total de los mensajes.

¿El resultado? Los aliados tardaban apenas cuatro horas en descifrar un mensaje. De hecho, tal era su rapidez para la época que los historiadores creen que los aliados leían los mensajes descifrados antes que llegasen realmente al alto mando militar alemán. Y alrededor de 550 personas trabajaban activamente para conseguir que esto fuera posible.

Gracias a su construcción, los aliados fueron capaces de averiguar que Alemania esperaba la invasión de Europa a través del Paso de Calais o Paso de Calés y no por Normandía, lo que permitió validar el plan de invasión a través de Normandía, lo que tuvo lugar el 6 de junio de 1944.

Una vez construido, su producción se aceleró rápidamente, y la fábrica de Correos de Birmingham fabricó el posterior Mark II Colossi, una nueva versión capaz de multiplicar por cinco la capacidad de procesamiento del computador. Pero también contaba con un avance: eliminaba el paso final manual, de manera que era capaz de descifrar por completo los mensajes.

Continúa leyendo