Así el Elden Ring, el videojuego del que todo el mundo habla

Si eres fan de El Señor de los Anillos, sin duda este es tu juego.

Recién lanzado para Xbox, PlayStation y PC, Elden Ring es un sucesor espiritual de Dark Souls, una franquicia que se deleita en su dificultad hasta un nivel casi sádico. Ganar un juego de Souls es una prueba de paciencia, dedicación y habilidad. Es una insignia de honor.

Escrito con la ayuda de George R.R. Martin (el creador de la saga Juego de Tronos), Elden Ring tiene que ver con un anillo que posee vastos pero vagos poderes míticos, fue fragmentado en siete Grandes Runas por la Reina Marika. Esas Runas fueron dadas a cada uno de los descendientes de semidioses de la Reina, quienes comenzaron una guerra entre ellos para asegurar todas las Grandes Runas y volver a forjar el Anillo Elden. La guerra, conocida como The Shattering, no tuvo vencedor, pero logró fracturar por completo la Tierra Media, el escenario en el que juegas. Depende de ti matar a los siete semidioses, volver a forjar el Elden Ring y convertirte en Elden Lord.

Un juego de dimensiones y complejidad únicas

Es más fácil decirlo que hacerlo. Si nunca antes has jugado a un juego de FromSoftware, la esencia es que la mayoría de los enemigos pueden matarte con uno o dos golpes y el progreso involucra inherentemente morir una y otra vez. Es un juego de coordinación y sincronización, pero también de perseverancia.

Hay mucho que asimilar, y es abrumador al principio. Elden Ring es un juego de rol enorme y tiene una lista gigante de características con las que deberás familiarizarte. Elegirás una clase que afecta las armas que puedes usar inicialmente. Hay configuraciones cuerpo a cuerpo, mágicas, de corto y largo alcance. Aprenderás a fabricar artículos y consumibles que mejoran ciertos atributos. Puedes invocar monstruos que luchan a tu lado. Saquearás a los enemigos en busca de tesoros y recursos. Están pasando muchas cosas. Lo que separa a Elden Ring de otros juegos de rol de acción de gran éxito es que todo esto realmente importa.

En Elden Ring los movimientos son torpes, no está diseñado para que te abras camino a través de una habitación, está diseñado para que cada golpe, bloqueo y giro rápido cuente. Para llegar a dominar esto hacen falta muchas horas de juego, pero la belleza de Elden Ring es que el jugador realmente nunca llega a entender qué es lo que tiene que hacer exactamente para optimizar sus movimientos.

Cada nueva área o enemigo importante trae consigo un nuevo desafío, y superar estos obstáculos es un proceso constante y recurrente que te lleva de creer que no hay absolutamente ninguna forma de superar un obstáculo a que no te puedas creer cómo acabas de superarlo. Sería una mentira decir que todo Elden Ring es un trabajo duro con una recompensa satisfactoria. A veces es simplemente frustrante. La implacabilidad de Elden Ring también puede hacer que te desanimes. Ningún enemigo puede tomarse a la ligera y la muerte siempre está a uno o dos errores de distancia.

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