El 5G puede interferir en la predicción de tormentas

Casi nadie había caído en el detalle de que el nuevo sistema móvil que se lanzará este año opera en una frecuencia similar a la que monitorea la formación de vapor de agua.

Una banda del espectro utilizado para las comunicaciones 5G podría interferir con el uso de satélites de radiofrecuencia para detectar el vapor de agua. Así lo han hecho saber dos agencias estatales de Estados Unidos, la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés), al organismo encargado de otorgar las frecuencias de telefonía, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de cara a que detenga una de las bandas que subastó en marzo para el 5G, la de 24 gigahercios, puesto que puede interferir en los sensores que se utilizan para, en última instancia, predecir las tormentas (a una frecuencia de 23,8 gigahercios), lo que podría reducir su efectividad en un porcentaje alarmantemente significativo.

Así las cosas, el despliegue de redes móviles 5G podría tener un gran impacto en la capacidad de pronosticar el tiempo para predecir eventos climáticos importantes.

Los satélites meteorológicos utilizan ciertas bandas de radiofrecuencia en el espectro electromagnético para monitorear el vapor de agua en la atmósfera, pero las redes 5G también pueden usar bandas cerca de estas frecuencias.

Parece que hasta ahora nadie se había dado cuenta de que
la banda potencial de 5G está muy cerca de la frecuencia de 23,8 GHz emitida por el vapor de agua. Las señales de radio a esta frecuencia son las que utilizan los satélites meteorológicos para rastrear los patrones climáticos, y la señal 5G podría interferir potencialmente con esta recopilación de datos.

 

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Preocupación internacional

Los meteorólogos advierten que estamos ante una seria preocupación que afectaría a todo el planeta, pues el resultado de la inclusión de las redes 5G serán pronósticos deteriorados, advertencias deficientes sobre tormentas importantes y, en último caso, la pérdida de vidas humanas. Podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte, advierten los expertos.

Los instrumentos a bordo de los satélites que se asoman a la atmósfera y estudian variables como el vapor de agua, la lluvia, la nieve, las nubes y el contenido de hielo, son todos ellos factores cruciales que influyen en nuestro clima.
¿Y si no pudiéramos fiarnos de estos datos?

Según Niels Bormann del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio situado en Reading (Inglaterra),
estos datos "son un recurso natural único, y si perdemos esta capacidad, las previsiones meteorológicas empeorarán significativamente".

 

¿Es para tanto?



Lo cierto es que la señal que algunas redes telefónicas 5G pueden transmitir produciría una señal que se parece mucho a la presencia del vapor de agua en la atmósfera.

"
No podríamos notar la diferencia y, por lo tanto, tendríamos que descartar esos datos", agregó Bormann. "Eso comprometería nuestra capacidad de hacer pronósticos precisos".

La urgencia del problema se ve subrayada por el hecho de que la Comisión Federal de Comunicaciones de los EE. UU. y agencias similares en otros países ya han comenzado a subastar frecuencias cercanas a la frecuencia de
23,8 GHz a futuros proveedores de redes 5G. Además, otras bandas que se utilizan para explorar nuestro clima incluyen la banda de 36-37 GHz, que se utiliza para estudiar la lluvia y la nieve; la banda de 50 GHz, que se utiliza para medir la temperatura atmosférica; y la banda de 86-92 Ghz, que ayuda a analizar las nubes y el hielo.

 

El administrador de la NASA, Jim Bridenstine, declaró al Comité Científico de la Cámara de Representantes que sus cálculos, hechos junto a la NOAA, prevén “una probabilidad muy alta” de que se pierdan “muchos datos”.

 

Eso sí, la asociación de empresas de las comunicaciones inalámbricas de Estados Unidos (CTIA), expone que dichas afirmaciones no son acertadas y que no se basan en evidencias científicas.

 

Todas contienen frecuencias que se están subastando en los Estados Unidos. Es lo que sabemos. Queda por ver si otras naciones seguirán su ejemplo y venderán estas frecuencias en sus propios países durante los próximos meses. El tema se debatirá en una conferencia mundial en Egipto a finales de este año.

Los meteorólogos dicen que la medida en los Estados Unidos ya ha comprometido su capacidad para recopilar datos y prometen presionar a otras naciones para que limiten el uso de frecuencias cruciales para preservar su capacidad de proporcionar pronósticos precisos. Acusan a los operadores telefónicos de saquear el espectro de radio para aprovechar las longitudes de onda, y a los reguladores de no proteger las frecuencias naturales vitales para la observación de la Tierra desde el espacio.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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