5 trucos imprescindibles para hacer mejores fotos con tu móvil

Si deseas deslumbrar con tus instantáneas, no te pierdas estos sencillos consejos para aprovechar al máximo las posibilidades de tu teléfono.

Si hay algo que ha revolucionado el mundo de la fotografía es el de haber incorporado una cámara al objeto que siempre llevamos encima. Sí, hablamos de nuestro teléfono móvil. Las primeras cámaras con carácter comercial aparecieron en un teléfono en el año 2002. Aquellos dispositivos no proporcionaban ninguna calidad, pero se puso la semilla para lo que vendría unos años más tarde.
 
Actualmente, la óptica de la fotografía permite realizar tomas de indudable calidad. Obviamente, jamás se podrá comparar una fotografía de cámara compacta a la producida por un teléfono móvil. Pero no cabe duda de que se trata de un producto de unas prestaciones más que sobradas para la mayoría de los usuarios. Incluso cuando se graba en video, ya la gran mayoría de teléfonos tiene resolución 4K.

Contrariamente a lo que se piensa, no es necesario disponer de un gran teléfono móvil para hacer fotos que llamen la atención. Simplemente, basta con seguir estos sencillos consejos a la hora de poner en práctica en práctica nuestra habilidad.

El primer paso, limpieza

Se trata de uno de los que dejamos pasar por alto. Debemos limpiar el objetivo de la cámara de nuestro teléfono móvil. Suele ser muy habitual que éste se encuentre sucio, ya que estamos manipulando el teléfono de manera continua. Bastará con pasar un pañuelo por encima o cualquier trozo de tela, y si lo que deseamos es hacer es un selfie, habrá que frotar con más insistencia. La cámara delantera suele estar en contacto con la piel cuando hablamos por teléfono y se le queda adherida mucha suciedad. Por tanto, no olvides realizar este proceso de limpieza, es una pena estropear una buena toma y que aparezca un borrón o una mancha.

 
Estar muy atento a la luz

La luminosidad es otro de los elementos que han de ser controlados siempre que disparamos. No hay nada mejor que la luz natural a la hora de obtener buenas fotografías. En todo caso, trata de aprovechar esa tonalidad tan apetecible que hay a ciertas horas, como cuando el sol ya bajado y está próximo al ocaso. Si no disponemos de luz natural, recuerda que la artificial también es un buen recurso, ya que nos permite jugar con luces y sombras para crear efectos interesantes. Además, te servirán como fuente de iluminación en caso de que escasee. Esto nos llevará a evitar siempre el uso del flash, ya que es muy difícil que una foto salga bien si lo utilizamos.
 
Si nos encontramos en un ambiente de oscuridad, siempre es interesante buscar una fuente de luz antes que utilizar el flash. Desde un escaparate iluminado, a una farola o un flexo. Entonces, ¿para qué puedo utilizar el flash? Muy sencillo, si estamos en condiciones de poca luminosidad este puede ser utilizado a modo de linterna, para tratar de llenar de luz la estancia. Si estamos con más personas y hay poca iluminación, pide a alguien que active el modo linterna para conseguir mejores condiciones.
 
 
 
 
 
 

No abusar del zoom

Este elemento ha mejorado muchísimo en las cámaras de los teléfonos móviles. Sin embargo, el abuso del zoom digital termina dando como resultado que las imágenes se distorsionen y tengan mucho grano. Si pretendes fotografiar un objeto que se encuentra lejos, el mejor zoom que puedes aplicar es siempre el de tus piernas. Es decir, acércate al objeto que desees plasmar para conseguir una mejor calidad. El zoom de aplicarse con cuentagotas.
 

Activa la cuadrícula

Todos los dispositivos móviles cuentan con la opción de activar la cuadrícula en la pantalla. Gracias a ella, te será mucho más sencillo realizar fotografías y que estas aparezcan totalmente encuadradas. Lo que hace es dividir a la pantalla en nueve cuadrados, para así aplicar la tan conocida regla de los tercios. Encontrarás la opción de activar la cuadrícula en los ajustes de la cámara de tu teléfono móvil, te recomendamos que lo hagas porque ayuda mucho y no se trata de una opción invasiva a la hora de disparar.

La mejor inversión y la más económica

Hay cantidad de accesorios que puedes adquirir para mejorar la calidad de tus fotografías. Algunos no sirven de mucho, como esas lentes que se acoplan al objetivo y que prometen auténticas maravillas, como la mejora del zoom o efectos de gran angular. Solamente valóralas si deseas experimentar, porque los resultados en el día a día tampoco son muy buenos.
 
Sin embargo, es muy conveniente que te hagas con un pequeño trípode de mano. Tienen un precio muy reducido y ocupan muy poco tamaño, son ideales a la hora de realizar fotografías de grupo o tomas con una exposición prolongada. Sí, hay aplicaciones de fotografía que te permiten variar manualmente todos los elementos de tu cámara. El trípode es uno de esos accesorios que siempre van a tener cabida en tu kit de fotógrafo.

La inspiración la tienes fuera

Da igual que vivas en medio del campo o en una gran ciudad. Ambos escenarios son siempre motivadores y proporcionan gran cantidad de motivos a los que hacer fotografías. Trata de huir de los convencionalismos y busca enfoques diferentes. No cabe duda de que a fotografiar bien se aprende disparando. A medida que lo vayas haciendo, mejorará la calidad y el valor de tus instantáneas.
 
Fijarse en el trabajo que hacen otras personas siempre es un buen punto de aprendizaje. En redes sociales tienes perfiles interesantes de fotógrafos que emplean su teléfono móvil para mostrarnos su obra y ver lo que son capaces de conseguir. Siempre son una gran fuente de inspiración. Así que ya lo sabes, tienes un recurso excelente en la mano y toca utilizarlo. La gran ventaja de tener una cámara de calidad siempre disponible es que nos permitirá captar la esencia y los pequeños detalles de nuestra vida.
 

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