10 razones por las que las fotos con el móvil no te salen bien

Puedes mejorar la calidad de tus fotografías hechas con tu teléfono evitando 10 aspectos.

Todos contamos con un teléfono móvil, un  smartphone, dotado de una cámara con diferentes prestaciones. Pero actualmente, el nivel de los sensores es  muy bueno si lo comparamos con los de teléfonos de hace apenas una década. Todo el potencial que llevamos en el bolsillo debe servirnos para que consigamos una serie de tomas de mucho valor. No, este artículo no trata de que te conviertas en un artista de la fotografía, sino que evites todos esos errores que todos hemos cometido en alguna ocasión. De esta forma y de manera sencilla, podrás conseguir que la calidad de tus instantáneas mejore.

10 errores que debes evitar con la cámara de tu móvil

El primero es un error de bulto y probablemente el mas sencillo de arreglar. La lente está sucia y esto se debe a que manipulamos demasiado el teléfono con las manos. Una mancha en el objetivo arruina una foto, así que antes de hacer esas tomas para el recuerdo, limpia las lentes con un pañuelo. Seguro que hay diferencia.

El segundo es más complejo de manejar, ya que tiene que ver con la luz. Nunca, pero nunca, se hacen fotografías con el Sol delante. Esta norma ha de hacerse máxima cuando tratamos de retratar a personas. Si tienen el astro rey de espaldas, las figuras saldrán negras. Una pena perder una bonita foto de grupo por no fijarnos en la orientación de la luz.

Vamos con el tercero. Nunca has de utilizar el flash en ambientes de poca luz. La razón es sencilla, probablemente la foto quede descompensada y algunas zonas queden quemadas y otras pobres. Vale, tu teléfono tiene flash, pero utilízalo de otra manera. En vez de hacer que dé un fogonazo, utilízalo como linterna, es decir, el flash iluminará continuamente, no en un solo instante.

Cuarto error de bulto, no elegir la orientación adecuada. Por norma general, las fotografías salen mejor si utilizamos el dispositivo en orientación horizontal antes que vertical. Pero aquí podemos ser algo más laxos, ya que si pretendemos captar la Torre Eiffel y estamos cerca, lo mejor sería utilizar la verticalidad. Pero que la tendencia siempre sea esa, horizontal antes que vertical.

El quinto tiene mucho que ver con el encuadre. Todos los teléfonos, al menos de gama media para arriba, permiten aplicar la cuadrícula. Gracias a ella, en la pantalla aparecen 9 cuadrados que permiten usar la regla de los tercios de la fotografía. De esta manera, tus fotos serán más sencillas de encuadrar.  Para activar la cuadrícula, deberás ir a las opciones de la cámara, y allí la encontrarás y se activará automáticamente.

Sexto mandamiento, no exprimir las posibilidades de tu teléfono. La tendencia es siempre a disparar de forma automática, cuando la cámara de tu teléfono probablemente permita hacer gran cantidad de ajustes. Desde variar el balance de blancos al tiempo de exposición. No tengas miedo en probar cosas diferentes, aprenderás muchísimo y experimentarlas la creatividad, quizás lo más importante para un mero aficionado.

Séptimo error, no editar tus fotos. La edición, salvo contadísimas excepciones, es una norma básica. Existen una gran cantidad de apps gratuitas para editar las tomas, resaltar colores, pasarlas a blanco y negro, hacer un recorte, un ajuste... Hay mucho potencial en la edición fotográfica, por lo que anímate a editar siempre que puedas. VSCO o PhotoShop Express son solo 2 de ellas.

Vamos con el octavo, no buscar la originalidad. Este punto es algo peliagudo, pero con un ejemplo se entiende. Si viajas a Londres sí o sí harás una foto al Big Ben. Y nadie te dice que no la hagas, pero busca también otro punto de vista al de cualquier turista. Te llevará muy poco tiempo hacerlo.

Llegamos al noveno, el de no buscar lo bonito de las cosas sencillas y triviales. No solo se fotografía lo majestuoso, también hay mucha magia en los objetos cotidianos. Pon tu imaginación a correr y descubrirás el encanto de las cosas del día a día.

Cerramos el decálogo con uno que resume todo, no tengas miedo y comparte tus fotografías. Que sean malas o menos malas poco importa, lo que cuenta es que has captado un momento que nadie más se ha atrevido a plasmar. Si vas mostrando todo lo que haces y viendo lo que otras personas ya han hecho, se producirá un aprendizaje mutuo. Recuerda que a hacer buenas fotos solo se aprende haciéndolas.

 

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