¿Qué es la hepatitis? Te contamos en qué consiste esta enfermedad que ataca al hígado y puede ser grave

¿En qué consiste la hepatitis? ¿Cuáles son sus síntomas más frecuentes? ¿En qué se diferencian los distintos tipos de hepatitis que existen? ¿Se puede evitar el contagio? ¿Hay tratamiento para acabar con ella? Te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad que ataca al hígado, inflamándolo, y haciéndole perder su funcionamiento normal como órgano depurador y de tratamiento de sustancias.

La hepatitis es una enfermedad en la que se inflama el hígado, pudiéndose ver afectado su funcionamiento normal. Este órgano se encarga de depurar muchas sustancias del organismo, así como de tratar los nutrientes. La hepatitis puede provocar una infección aguda, es decir, que dura un plazo corto de tiempo, o bien crónica, que se prolongará más.

¿Qué causa hepatitis?

No existe un solo tipo de hepatitis, sino varios con distintas causas. Los tipos de hepatitis más comunes son los siguientes:

  • Hepatitis viral. Se trata de un grupo de enfermedades infecciosas que comprende las hepatitis A, B, C, D y E y afecta a millones de personas en todo el mundo.
  • Hepatitis alcohólica. Esta se produce como consecuencia del consumo excesivo de alcohol.
  • Hepatitis tóxica. La pueden producir algunos venenos, productos químicos, suplementos y medicamentos.
  • Hepatitis autoinmune. En este caso, el problema se encuentra en el sistema inmunitario, que ataca al propio hígado. Se trata de una patología crónica y su causa actualmente es desconocida, aunque se cree que la genética y el entorno son factores que influyen en ella.
Hepatitis
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¿Cómo se contagia la hepatitis viral?

Por norma general, tanto la hepatitis A como la E se transmiten si se entra en contacto con  alimentos o agua contaminados con las heces de una persona que tiene la enfermedad. También nos podemos contagiar de hepatitis E si consumimos carne de ciervo o de cerdo que estén poco cocinada. También si se toma marisco poco cocido.

En el caso de la hepatitis B, C y D, una persona puede contagiarse si entra en contacto con la sangre de alguien afectado. La hepatitis B y D también se pueden transmitir a través del contacto con otros fluidos corporales que no son la sangre. Esto puede ocurrir, por ejemplo, si se tienen relaciones sexuales sin protección o si se comparten agujas.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis?

La hepatitis B y C no muestran síntomas durante un período largo, que puede durar años o décadas.

Si se presentan síntomas, los más comunes son la fiebre, la fatiga, la pérdida de apetito, tener náuseas y/o vómitos, dolor abdominal, orina oscura y heces de color arcilla. También es usual sentir dolor en las articulaciones y que la piel y los ojos se vuelvan de color amarillento, lo que se conoce como ictericia.

Si una persona tiene una infección aguda (corto período de tiempo), los síntomas pueden comenzar entre dos semanas y seis meses después de haberse infectado. Si se trata de una infección crónica, es posible que no se presenten síntomas hasta muchos años después.

¿Hay tratamiento para la hepatitis?

La respuesta es y este dependerá del tipo de hepatitis que se sufra y si es de tipo crónico o agudo.

La hepatitis viral aguda a menudo desaparece por sí sola. En este caso se recomienda descansar e ingerir suficiente líquido. En otras ocasiones, el problema puede ser más serio, siendo necesario quedarse ingresado en el hospital para recibir tratamiento médico.

Hay diferentes fármacos que se emplean cuando la hepatitis es crónica. También puede ser necesario pasar por quirófano o someterse a otros procedimientos médicos.

En el caso en el que se sufra hepatitis alcohólica, se deberá poner fin al consumo de alcohol. Si la hepatitis crónica provoca insuficiencia hepática o cáncer de hígado, es posible que sea necesario un trasplante de hígado.

Consecuencias de la hepatitis

La hepatitis crónica es muy peligrosa ya que puede producir complicaciones que van desde contraer cirrosis (cicatrización del hígado) hasta sufrir una insuficiencia hepática o un cáncer de hígado. Con respecto a este último, la hepatitis es la mayor causa de cáncer de hígado, lo que supone unos 1,34 millones de muertes cada año.

Al menos el 60 % de los casos de cáncer hepático se deben a pruebas tardías y al tratamiento de las hepatitis virales B y C. Es por ello que un diagnóstico temprano de la hepatitis crónica es clave.

Cómo evitar tener hepatitis

Hay distintas formas de prevenir o reducir el riesgo de sufrir hepatitis, según su tipo. Algunas medidas serían estas:

  •  Si no se consume alcohol, lo más normal es que no se sufra hepatitis alcohólica.
  • Existen vacunas contra la hepatitis A y B.
  • Durante las prácticas sexuales se deben emplear métodos de protección.
  • Es recomendable cocinar bien el marisco, así como la carne de cerdo y ciervo.
  •  La hepatitis autoinmune no se puede prevenir, la crea el propio sistema inmunitario.

Hepatitis aguda infantil

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Referencia: MedlinePlus en español [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EE. UU.). Hepatitis; [actualizado 21 dic. 2021; revisado 21 dic. 2021; consulta 18 abr. 2022]; Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/hepatitis.html

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