¿Por qué sentimos un cosquilleo raro cuando nos tocamos el ombligo?

A mucha gente le da aprensión tocarse el ombligo, pues la sensación que se produce es muy extraña.

 

Tu cicatriz de nacimiento conecta con fibras nerviosas que enlazan la pared interna del abdomen con la médula espinal. Pero, además, son las mismas fibras que llegan hasta la vejiga y la uretra para informar al sistema nervioso de que tenemos ganas de orinar. 

Por eso, si introduces un dedo y presionas, el  cerebro puede confundirse y pensar que necesitas ir al baño.

 

Dentro del ombligo

Lo que también te puede pasar al toquetearte ahí es que te encuentres con una especie de pelusa, curioso fenómeno estudiado hace algunos años en la Universidad de Sídney (Australia). Los científicos concluyeron que esas bolitas contienen restos textiles, piel muerta y vello, y que son producidas más a menudo por hombres mayores, peludos y con el ombligo hacia dentro.

Otra investigación de la Universidad de Carolina del Norte detectó también más de trescientas especies de bacterias en los residuos ombliguiles.

 

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