Pfizer pedirá autorización para la vacuna de refuerzo contra la COVID-19

Por el momento, la OMS y la EMA no ven necesaria la tercera dosis de Pfizer contra el coronavirus. En Israel comenzarán a ponerla en personas de riesgo.

El 8 de julio Pfizer anunció que desarrollará una tercera dosis de su vacuna para proteger a las personas de las nuevas variantes de la COVID-19, principalmente de la variante delta, que avanza rápidamente por Europa y amenaza con convertirse en la cepa dominante en cuestión de un mes.

La farmacéutica dijo que enviará datos sobre su vacuna de refuerzo a la Administración de Medicamentos y Alimentos ​​de Estados Unidos (FDA) y a otros reguladores incluidos los europeos con la esperanza de obtener la autorización de uso de emergencia en agosto. Tras el anuncio, la FDA y los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades​) emitieron una declaración conjunta en la que dijeron que todavía no se necesitan refuerzos. “Los estadounidenses que han sido completamente vacunados no necesitan una vacuna de refuerzo en este momento”, afirmaban en la declaración conjunta.

Lo que se sabe hasta ahora es que la variante delta es más contagiosa, así como algo más complicada de neutralizar. Según los estudios realizados por la propia Pfizer, a los seis meses de haber recibido la segunda dosis de la vacuna, los anticuerpos empiezan a bajar y, por tanto, la inmunidad. Sin embargo, no existe suficiente evidencia científica al respecto.

La OMS (Organización Mundial de la Salud), por su parte, pide calma y afirma que aún no está claro que las vacunas de refuerzo contra la COVID-19 sean útiles para mantener la protección frente al virus. El organismo prefiere priorizar la vacunación a nivel mundial.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) considera que "no hay suficientes datos de las campañas de vacunación y los estudios en curso para entender cuánto tiempo durará" la protección de las vacunas contra el coronavirus. Para la institución es “demasiado pronto” hablar de la necesidad de una dosis de refuerzo.

El país que ha ido a la cabeza en materia de vacunación contra la COVID-19, Israel, sí que pondrá la tercera dosis de Pfizer. Lo hará primero en personas que tengan un sistema inmunitario debilitado y está estudiando continuar con un grupo más amplio de la población. Según el Ministerio de Sanidad de este país, existe una correlación entre las personas contagiadas con la variante delta y las que fueron vacunadas primero, en torno a enero. Esto indica un descenso de la efectividad del pinchazo a partir de los seis meses. También se hace hincapié en que los primeros en recibir la vacuna fueron los mayores, personas cuyo sistema inmune es más débil. Israel reconoce que la muestra de vacunados que se han contagiado de coronavirus es limitada.

A pesar de los contagios que se han producido en Israel, los datos apuntan a que la vacuna de Pfizer ha evitado cuadros graves de la enfermedad.

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