Las fake news del cuerpo humano - Ciencia Con Lau

En el vídeo de hoy vamos a tratar algunas de las fake news más famosas relacionadas con el cuerpo humano. Analicemos cuáles de ellos tienen base científica y cuáles no.


1. El vello crece más fuerte si lo depilamos con cuchilla

Es una creencia de lo más extendida. De entre los muchos métodos de depilación que existen, para quien quiera depilarse, muchos evitan la cuchilla por miedo a que su vello crezca más fuerte y oscuro.

Es falso. La razón es muy sencilla: piénsalo. Al depilar, recortamos el cabello a ras de la piel, pero no estimulamos el folículo piloso. Con lo cual, es imposible provocar un fortalecimiento.

La razón de que te parezca que, después de la cuchilla, te crece más el pelo, es probablemente un efecto óptico, porque todos los cabellos crecen a la vez.

En todo caso, eliminar el vello de raíz es quizá más efectivo y duradero.

 

2. El pelo crece más fuerte y sano con cada corte

Por la misma razón, el pelo tampoco crece más sano y fortalecido después de un corte de pelo. ¡Lo siento!

 

3. Hacer crujir los dedos puede causar artritis

¿Por qué ocurre esto?

Si eres una de esas personas aficionada a esta costumbre, seguro que has recibido riñas de personas de tu alrededor advirtiéndote de que este hábito puede producir problemas, como la artritis.

Lo cierto es que no hay estudios sólidos que confirmen esta hipótesis.

Los huesos de las articulaciones están cubiertos de un líquido lubricante llamado líquido sinovial. El líquido sinovial, entre otras cosas, está compuesto de gases como oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono.

Cuando estiramos las articulaciones, también se estira la cápsula que contiene este líquido y sus gases.

Al hacerlo, las burbujas en este líquido estallan, produciendo el característico sonido que ya conoces.

En 2009, un investigador  llamado Donald Unger ganó el premio IG Nobel (unos galardones a las investigaciones más divertidos y absurdas) se dedicó a crujir los dedos de su mano izquierda a diario durante seis años (pero no las de su mano derecha), y, al terminar, no observó diferencias de lesiones entre ambas manos.

 

4. El frío es el causante del resfriado

El resfriado lo provoca un virus, y no un ambiente frío. Además, los virus no se curan con antibióticos, sino que éstos solo sirven para tratar infecciones provocadas por bacterias.

Lo único que se puede hacer con los virus es paliar los síntomas que nos provocan y esperar que nuestro sistema inmune lo elimine por sí mismo.

 

5. La vitamina C cura el resfriado

Un mito relacionado con el anterior. Cuando has estado resfriado, seguro que te han recomendado beber mucho zumo de naranja para curarte. ¿De dónde viene esta creencia tan extendida? Esta vieja idea tiene casi 50 años de historia.

La culpa la tiene el bioquímico estadounidense Linus Pauling, doble ganador del Nobel (el de Química en 1954 y el de la Paz en 1962).

En la década de los 70 publicó el libro La vitamina C y el resfriado común, donde defendía que ingerir 3.000 miligramos al día evitaba la bronquitis, la neumonía y... los resfriados.

Pero más de 30 estudios científicos publicados después no encontraron ninguna evidencia de esto. Además, si quieres hincharte a vitamina C, la naranja tiene 69 miligramos, pero otros alimentos, tienen mucho más: 84,7 miligramos, un mango 122,3, y un pimiento rojo alrededor de 190. (poner los cartelitos con el alimento y los miligramos debajo)

 

6. El colágeno ingerido ayuda a tener una piel más firme

Si alguna vez te has sentido tentado de probar uno de esos suplementos alimenticios de colágeno con fines estéticos, debo decirte que pierdes tu tiempo… y tu dinero.

Lo que nos dice la ciencia sobre cómo funciona el colágeno en nuestro cuerpo indica que es imposible asimilarlo como tal a través de la digestión.

Te explico.

El colágeno es una proteína; más bien, cada molécula está formada por tres cadenas de aminoácidos no esenciales (péptidos) formando una estructura helicoidal, que la hace muy resistente.

Nuestro cuerpo, y el de otros animales, produce colágeno de manera natural. Sin colágeno, nuestros tejidos no podrían mantener su estructura.

Los aminoácidos que forman el colágeno son principalmente glicina y prolina, aminoácidos que el cuerpo fabrica de manera natural, es decir, aminoácidos no esenciales.

Si ingerimos colágeno, como es una estructura helocoidal compleja, la química que se produce durante la digestión rompe la estructura en aminoácidos más sencillos, para que nuestro organismo los utilice como más le convenga en cada momento.

Puede usarlos para producir colágeno, o no; por eso, no hay pruebas científicas que demuestren que el colágeno ingerido sea efectivo.

El único colágeno que es posible utilizar es el producido por el propio cuerpo. No obstante, sí es posible seguir una dieta dirigida a producir más colágeno de manera natural.

 

7. Las uñas siguen creciendo después de muertos

Esta es una de las creencias más divertidas y más escalofriantes. La razón de por qué se extendió este mito es que la carne que rodea las uñas se va deshidratando y, por tanto, se retrae, dejando más uña visible y haciendo así, que parezcan más largas.

Algo similar ocurre con el pelo.

Pero lo cierto es que, aunque después de morir se produce un auténtico festival de vida a nivel microscópico en nuestro organismo, para que el pelo y las uñas crezcan, necesitamos que se produzcan células nuevas, y para eso es necesaria, por ejemplo, la glucosa.

Y, sin glucosa, las células empiezan a morir pocos minutos después de que el suministro de oxígeno se pare en el cerebro.

 

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