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COVID-19 con enfermedades respiratorias: pronóstico, casos críticos y medidas de prevención

Hoy charlamos con Francisco José Roig Vazquez, doctor en medicina y médico adjunto del servicio de Neumología del Hospital 12 de Octubre.


Producción: Pablo Cantudo


Las enfermedades respiratorias son un factor de riesgo en pacientes con COVID-19 que empeoran el pronóstico, como la EPOC o el asma, y también el tabaquismo. El doctor Roig Vázquez señala que, en el caso de los asmáticos, aquellos que controlan peor la enfermedad son los que desarrollan peor pronóstico. 

El doctor señala, además, una característica en común entre estas asma y EPOC: son enfermedades inflamatorias crónicas, con una serie de peculiaridades, con respecto a otros pacientes respiratorios: generan mucho moco, su microbioma es peculiar, y tanto los pacientes asmáticos como los pacientes con EPOC poseen una sobreexposición de los receptores ACE2, que son los que le ‘abren la puerta al virus’. 

Respecto al tabaquismo, Roig nos recomienda diferenciar entre fumadores sin patologías respiratorias, y fumadores con patologías. Los primeros no tendrán más riesgo a padecer la enfermedad, pero sí predispone a poseer más enfermedades de tipo infeccioso. Por tanto, la inflamación producida por la COVID-19 empeoran con el tabaquismo. Un fumador desarrolla una neumonía catorce veces más grave que una persona que no fuma; además, su riesgo de acabar en la UCI por una infección por este coronavirus se multiplica por 2,5. 


¿Cómo es el paciente grave típico de COVID-19? 

Roig Vázquez describe las cuatro características que definen a un paciente grave típico de COVID-19: “Suelen ser personas de más de 65 años, varones, obesos y fumadores”. Además, existen otras comorbilidades que, combinadas o no con estos factores, empeoran un caso clínico. "No veremos apenas casos graves de COVID-19 entre personas con análisis casi perfectos".

En casos graves, la COVID-19 desencadena una tormenta de citoquinas que, si se descontrola, puede llevar al organismo al colapso. Las citoquinas son segregadas por el organismo para defenderse de la infección. Este hecho, combinado con un sistema inmune envejecido o debilitado, más otras enfermedades adyacentes, provocan los cuadros graves de COVID-19, tal y como describe el doctor Roig. 

Los anticuerpos monoclonales anti-Img, describe el doctor, sirven para detener o controlar esta tormenta de citoquinas, de lo que dependerá en gran medida si el paciente vive o muere. 
 

EPOC, una enfermedad infradiagnosticada 

Resulta paradójico que, precisamente, el número de personas con EPOC entre los pacientes ingresados con COVID-19 no esté demasiado sobrerrepresentado con respecto de la población general. Sin embargo, no nos despistemos: el doctor Roig señala que es posible que la EPOC sea una enfermedad infrarrepresentada. 

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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