¿Tienes fijación por la comida?

La ortorexia es el trastorno que padecen las personas obsesionadas con la alimentación saludable. ¿Es ese tu caso? Te proponemos un test de autodiagnóstico desarrollado por Steven Bratman, el médico estadounidense que acuñó este término.

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reloj comida

1/10 ¿Pasas más de tres horas al día pensando en tu dieta?

agenda comida

2/10 ¿Planeas tus comidas con varios días de antelación?

ortorexia

3/10 ¿Consideras que el valor nutritivo de los platos de un menú es mucho más importante que el placer que proporcionan?

comida sana

4/10 ¿Ha disminuido tu calidad de vida a medida que aumentaba la de tu dieta?

Exigente

5/10 ¿En general te has vuelto más estricto contigo mismo?

autoestima

6/10 ¿Ha mejorado tu autoestima alimentándote de forma sana?

hamburguesa prohibida

7/10 ¿Has renunciado a comer productos que te gustaban para tomar alimentos buenos?

envidia comida

8/10 ¿Tu dieta te supone un problema para comer fuera? ¿Ha provocado un distanciamiento con tu familia y amigos?

placer comida

9/10 ¿Sientes culpabilidad cuando te saltas el régimen?

feliz comiendo verduras

10/10 ¿Crees que todo está bajo control cuando comes de forma sana y te sientes en paz contigo mismo?

Tu relación con la comida es totalmente normal

No hay de qué preocuparse. Está claro es que no tienes fijación por la comida y por las dietas. El siguiente paso es preguntarte si conoces todo lo necesario para seguir una alimentación sana (sin obsesionarse, claro). En este test de alimentación saludable descubrirás si estás al día. 

¡Ten cuidado!

Aunque no eres un caso extremo, es necesario que te relajes en lo que respecta a la alimentación. Está muy bien cuidarse, pero no pasa nada por darse alguna alegría de vez en cuando o saltarse la dieta. ¡Pruébalo! Y, si quieres saber más, no te pierdas este reportaje sobre trastornos de la alimentación

Tienes una obsesión importante por la alimentación sana

Las consecuencias de la ortorexia son fatales para salud: esa obsesión te puede impedir disfrutar de la comida, y una reducción muy elevada en la variedad de alimentos aumenta el riesgo de sufrir malnutrición o padecer déficits importantes en vitaminas y minerales esenciales para nuestro organismo. Puede aumentar la fatiga, el cansancio y la dificultad para conciliar el sueño. Te recomendamos revisar tus hábitos y, en caso necesario, ponerte en manos de un especialista.