¿Qué es la dendrofilia?

¿Alguna vez has mirado con pasión un árbol? Así se sienten las personas con dendrofilia. Su atracción por las plantas y árboles... no tiene límite.

Para los amantes de la naturaleza, es un placer extraordinario dar un largo y tranquilo paseo por el bosque. El aire fresco, los sonidos de la naturaleza, el silencio a la vez, los olores de las flores y las plantas... son un bálsamo para nuestro cuerpo y para nuestra mente. ¿Y si lleváramos al extremo la pasión por el mundo natural o más concretamente por los árboles? La dendrofilia identifica a aquellas personas que se sienten atraídas sexualmente hacia los árboles y las plantas, pudiendo utilizarlas como si de objetos sexuales se tratara.

 

¿Puedes enamorarte de un árbol?

Quizás hayas escuchado que hay personas que se sienten atraídas eróticamente por objetos (muy dispares entre sí), como pueden ser vehículos, instrumentos musicales o electrodomésticos. Esta tendencia es lo que se conoce como objectofilia. Sin embargo, los objetófilos generalmente no se preocupan exclusivamente por satisfacer sus necesidades sexuales. Más bien, cuando se enamoran de un objeto determinado, construyen una relación íntima con este y mantienen una especie de asociación que solo los involucrados en la misma pueden comprender.

De otro lado tenemos la dendrofilia, que en este caso, en vez de sentir inclinación sexual hacia un objeto es, en este caso, un ser vivo, aunque no humano: un árbol, una planta.

Dentro de esta parafilia, el placer puede obtenerse desde frotarse con un árbol a utilizar este (o toda clase de plantas o vegetales) como objeto de placer. Así, un agujero en un tronco de un árbol puede ser empleado por los hombres para mantener 'relaciones sexuales' con el mismo (cualquier protuberancia puede ser vista también como un atributo sexual); o vegetales como los pepinos, las zanahorias o los calabacines (debido a su forma fálica) pueden ser empleados como masturbadores naturales, ya sea para su introducción en el ano o la vagina. Utilizar flores para acariciar los genitales también formaría parte de esta particular parafilia.

La etimología de esta parafilia la encontramos en el griego, proveniente de las raíces raíces dendro- que significa “árbol” y -philia, que significa “amor”.

Este tipo de afecto va mucho más allá del puro amor a la naturaleza como vemos. Las personas con dendrofilia son bastante capaces de desarrollar sentimientos profundos por otras personas y mantener contactos sociales, pero solo suelen experimentar satisfacción sexual en contacto directo con un árbol. Se emocionan enormemente por la sensación de la corteza del árbol en su piel y la vista de fuertes raíces perforando profundamente el suelo les excita soberanamente. No es raro que elijan un árbol en particular en su entorno inmediato o en una parte remota del bosque, con el que sientan un fuerte vínculo. Tocar y abrazar "su" árbol les da una sensación de felicidad igualmente agradable que la de abrazar a su pareja humana o a otras personas.

 

¿De dónde viene esta parafilia o inclinación hacia los árboles? Nuevamente, se desconoce, pero las personas con estos intereses sexuales viven sus necesidades en secreto por miedo al rechazo social y por ello disfrutan también en soledad del intercambio de ternura y pasión con los árboles del bosque.

 

 

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Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en ladymoon@gmail.com

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