Tu cerebro reacciona en función del número de parejas sexuales que has tenido

¿De qué depende nuestra capacidad de respuesta a los estímulos sexuales? Estas son las conclusiones de un curioso estudio publicado en 2014.

parejas sexuales
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Las personas difieren en su modo de reaccionar antes los estímulos de marcado carácter sexual. Según una reciente investigación, los hombres tienden a sobreestimar las señales sexuales que les envía el sexo opuesto, lo que incrementa su tasa de éxito. Y es que una mayor capacidad de respuesta a estas señales predispone a estar más motivado de cara a mantener finalmente relaciones. En el caso de los estímulos gráficos, la fuerza con que el cerebro responde a la visualización de imágenes está vinculada al número de parejas de cama que una persona ha tenido en el último año. Es la conclusión de un trabajo que se publicó en 2014 y fue pionero en asociar la respuesta cerebral a la pornografía y la conducta sexual de la vida real.

 

El equipo de investigadores, pertenecientes al Instituto Semel para la Neurociencia y Comportamiento Humano, emplearon la electroencefalografía (EEG ) para medir un tipo particular de actividad eléctrica en el cerebro de los participantes mientras observaban una secuencia de imágenes que iban desde lo romántico hasta lo pornográfico, pasando por lo neutro. La actividad en cuestión se conoce como “potencial positivo tardío” y es reflejo de la intensidad emocional que despiertan las imágenes. Según los autores, la diferencia residía en la excitación que provocaban las fotografías más sutiles, que solo insinuaban una situación subida de tono. Quienes gozaban de un largo historial, mostraron idéntica respuesta ante las imágenes más y menos explícitas, mientras que quienes tenía una experiencia limitada, únicamente respondían ante lo evidente. De ello se abstrae que los individuos que poseen un comportamiento sexual más atrevido y temerario son más sensibles a señales sexuales leves.


El hallazgo ayudará a los científicos a desarrollar una intervención de estimulación cerebral para reducir la sensibilidad a la recompensa sexual y facilitar el autocontrol en personas propensas a participar en actividades sexuales de alto riesgo.

La información erótica que llega a nuestro subconsciente

Otro estudio interesante, y que describe el divulgador Pere Estupinyá en su libro S=ex2, la ciencia del sexo se publicó en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y habla del papel que juega la vista en la atracción sexual. En el experimento los investigadores iban pasando imágenes, bajo el umbral de detección, de hombres y mujeres desnudas a un grupo de voluntarios en los que había hombres y mujeres heterosexuales y hombres homosexuales. Los científicos observaron que los hombres heterosexuales respondían positivamente a las imágenes subliminales de mujeres desnudas e ignoraban las imágenes masculinas, y con los hombres homosexuales y las mujeres heterosexuales ocurría lo contrario. Se trata de un ejemplo de cómo, literalmente, se nos va la mirada ante ciertos estímulos eróticos, por pequeños que sean.

“Toda la información captada por nuestros sentidos llega al cerebro, pero sólo somos conscientes de una minoría. Tenemos atención selectiva, que nos permite discriminar entre los diferentes estímulos visuales e ignorar los que resulten irrelevantes. Pero el inconsciente sí los recibe, y en ocasiones nos fuerza a actuar”, escribe Estupinyá. Este estudio demuestra que somos capaces de reaccionar ante información erótica que había sido captada únicamente por nuestro inconsciente.

 

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