¡Adelante, espermatozoides motorizados!

Desarrollan un micromotor que ayudará a las células sexuales masculinas a llegar al óvulo.

El dispositivo es una pequeña espiral con la longitud y anchura justas para acoplarse a la cola del espermatozoide sin aprisionar su cabeza. Valiéndose de un campo magnético rotativo inofensivo para los tejidos y las células sexuales, los investigadores han logrado dirigir su invento hacia un espermatozoide al que "atrapa" y dirige al lugar deseado, donde el motor se desprende.

Las pruebas de laboratorio han tenido éxito, pero los científicos reconocen que queda mucho por hacer antes de que resulte viable probar su ingenio en seres humanos. No saben todavía cómo monitorizar el proceso dentro de un organismo, de forma que puedan dirigir al espermatozoide hacia el óvulo; tampoco están seguros de cómo responderá el sistema inmune de la mujer a los micromotores introducidos en su cuerpo; y los propios propulsores tienen aún que mejorarse para no causar ningún daño a los espermatozoides que transportan. Todo apunta a que, de aplicarse, el primer uso de estos micromotores será en la fertilización in vitro, pero el objetivo de los investigadores es que algún día sirvan en el entorno natural del cuerpo humano.

Imagen: Un espermatozoide inmóvil es capturado por una hélice magnética controlada a distancia que lo dirige de camino a un óvulo para fertilizarlo (Mariana Medina-Sánchez et alii).

 

Etiquetas: espermatozoidesfertilidad

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