Consejos para hacer florecer tu vida sexual en tiempos de pandemia

A pesar del aislamiento, el mundo digital te ofrece muchas oportunidades para explorar y mejorar tu vida sexual durante estos meses de restricciones.

pareja cama
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La pandemia de covid-19 ha cambiado nuestras vidas de manera drástica y prolongada. Llevamos ya muchos meses de aislamiento y vida social muy restringida, algo fundamental para evitar contagios, pero con efectos importantes a nivel físico y psicológico. Y, por supuesto, la vida sexual también se ha visto afectada, tanto la de las parejas que conviven, debido al estrés y ansiedad derivados de la situación sanitaria, como la de las personas que viven solas. Salir de bares o apuntarse a actividades presenciales en las que encontrar un posible compañero sexual ya no es una opción muy asequible ni recomendada.

Sin embargo, cuidar nuestra vida sexual en estos tiempos es hoy más importante que nunca, pues es una forma muy eficaz de ayudarnos a combatir el estrés: durante el orgasmo se liberan endorfinas, unas hormonas que mejoran tu estado de ánimo. El sexo es una actividad necesaria y saludable, y para sobrellevar mejor estos meses de incertidumbre los expertos recomiendan practicarlo, ya sea masturbándose o teniendo relaciones en pareja.

Afortunadamente, las tecnologías, siempre que se empleen con responsabilidad, también están siendo nuestras grandes aliadas durante los largos meses de pandemia. Y nuestra vida sexual, lejos de marchitarse, también puede florecer en tiempos de pandemia. El mundo digital nos ofrece muchísimos recursos para explorar nuevas prácticas sexuales, conocer mejor nuestro cuerpo, dar rienda suelta a nuestras fantasías eróticas… ya sea solo o con tu pareja, puede ser una buena idea aprovechar las horas extra que pasamos en casa para dedicar más tiempo a cuidar nuestra vida sexual.

 

Practica ‘sexting’ y sexo online

En este momento hay que seguir las indicaciones de las autoridades y quedarse en casa lo más posible, por lo que no es recomendable socializar, tampoco en el sexo. Internet tiene un papel crucial aquí ya que permite mantener esos contactos de forma virtual sin riesgos de contagio.

El ‘sexting’, que consiste en el intercambio de fotos y vídeos eróticos, es una práctica cada vez más extendida y muy positiva, siempre que se haga de forma segura para no poner en peligro nuestra privacidad.

 

¡Que vivan las fantasías!

Soñar en el plano sexual es sano y natural: desconectas tu mente y te sumerges en tus propios deseos, pudiendo relajarte y aliviar el estrés. Es una actividad sencilla y económica: en un abrir y cerrar de ojos puedes zambullirte en tus pasiones más profundas. En menor o mayor medida, ¡todos fantaseamos! Y además, todo está en tu mente, por lo que está libre de costes.

Según una encuesta realizada por JOYclub, las cinco fantasías sexuales más recurrentes de los españoles son: los tríos, sexo en lugares públicos, fantasías de dominación, sexo con parejas con diferencia de edad, y relaciones sexuales con famosos.

Vídeos eróticos: todo un mundo de estímulos

Ver películas eróticas es una actividad muy común en la sociedad: los vídeos de contenido sexual nos ayudan a probar nuevas posturas, salir de la rutina, descubrir partes del cuerpo que resultan excitantes o, incluso, redefinir nuestra propia sexualidad. Y es que 7 de cada 10 parejas aseguran que desde que consumen este tipo de contenido están más satisfechas con su vida sexual.

JOYclub es una comunidad online que permite a sus usuarios contactar con personas con fetiches, fantasías y deseos similares a los suyos. Además, la comunidad también ofrece un foro erótico con más de 24 millones de comentarios donde los usuarios intercambian experiencias e información sobre sexo, fetichismo, poliamor y placer en un espacio seguro y respetuoso. 

JOYclub también ofrece a sus usuarios un foro de fotos y videos en vivo donde los usuarios pueden compartir fotos y videos en tiempo real, una función muy recomendable para seguir disfrutando de experiencias sexuales y muy placenteras en estos tiempos de contacto social restringido.