Un nuevo horizonte para pacientes de psoriasis

Hablamos hoy de la enfermedad de la piel que provoca manchas rojas y escamosas que normalmente pican y que pueden darse en rodillas, codos o cuero cabelludo.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica que se produce cuando células de la piel denominadas queratinocitos se reproducen más rápidamente que en las personas sanas. Esto causa el síntoma más visible: las placas en la piel. Además, estos pacientes tienen más riesgo de sufrir otras afecciones como diabetes, artritis psoriásica, trastornos cardiovasculares o depresión.

 

La psoriasis no tiene cura

Sin embargo, mediante diversas pruebas, los especialistas pueden encontrar el tratamiento más adecuado para cada paciente. En primer lugar, están aquellos que se utilizan directamente sobre las placas con el objetivo de reducirlas. Otros compuestos , que generalmente se administran mediante inyecciones, otorgan un control más sostenido de la enfermedad .

Perteneciente a este último grupo, una de las terapias sobre la que más se está avanzando es la basada en la llamada modificación de la enfermedad. Antonio Martorell, dermatólogo en el Hospital de Manises (Valencia) , explica que “ se trata de realizar una modificación de la memoria de las células inflamatorias, lo cual contribuye a un mejor control de la enfermedad y mantiene al paciente libre de placas a largo plazo”.

Martorell concreta que el objetivo es “que la activación de la enfermedad se frene por completo hasta el punto de que el paciente pueda olvidar que tiene psoriasis”. S u principal ventaja , según especifica el experto, es que , “con el tiempo , los pacientes pueden seguir manteniendo el control completo de la dolencia con la posibilidad de una reducción de dosis del tratamiento”.

 

 

Sin embargo, Martorell explica que estos medicamentos todavía están “en una fase inicial ; se está tratando de comprender bien esa modificación de la enfermedad”. Lo que sí tienen claro es su mecanismo de actuación: bloquean la interleucina - 23, proteína que desencadena la respuesta inflamatoria.

“ Este tipo de inhibidores ya se utilizan en la práctica clínica; en la actualidad hay tres aprobados y los últimos datos muestran quela interleucina- 23 es la diana clave para lograr la modificación de la enfermedad”, detalla el experto . Aun así, añade que son necesarios más datos, puesto que , con la irrupción de la pandemia , “ha habido una temporada en que las publicaciones científicas se han orientado a situaciones especiales de covid -19”.

Por ello, señala que faltan datos, como “definir el perfil de paciente en el que se produciría en mayor medida este efecto ”. De todos modos, Martorell afirma que “existen datos que llevan a pensar que un porcentaje importante de las personas afectadas de psoriasis, sobre todo aquellas con formas de moderadas a graves, se beneficiarán de la modificación”.

En cuanto a la seguridad, Martorell indica que estos medicamentos “incluso cuentan con un perfil más satisfactorio que otros fármacos contra la psoriasis de los que disponíamos”. El especialista precisa que “su administración requiere de un control analítico, aunque de momento han mostrado una seguridad excelente en comparación con los pacientes a los que se ha administrado placebo en los estudios”.