¿El agua fría refresca cuando hace mucho calor?

Pues aunque parezca mentira, no: si nos damos una ducha fría, el cuerpo intenta compensar el cambio brusco de temperatura y aumenta la sensación de sofoco.

Un duchazo helado obliga al organismo a compensar la repentina bajada de temperatura para recuperar los 36,5 grados centígrados que, por término medio, le corresponden a nuestro organismo para cumplir con sus necesidades fisiológicas. 

Y este proceso, que implica un gasto de energía, se acompaña de una mayor sensación de calor. Dicho de otro modo, lejos de refrescarnos, nos sofoca.  De hecho, antes de tomar esta drástica medida, expertos como el neurocientífico australiano Robin McAllen, del Florey Institute of Neuroscience and Mental Health, recomiendan beber una taza de té caliente en los peores días de la canícula. Porque un brebaje humeante estimula la sudoración, el mejor mecanismo con el que cuenta el cuerpo humano para refrigerarse.

Y si quieres perder peso, una inmersión a baja temperatura también puede ser tu aliada, ya que se ha comprobado que activa la grasa parda o grasa buena, la encargada de quemar calorías para generar calor.

También te puede interesar:

¿Entonces agua fría sí o no?

 

Beber agua es importante porque nos ayuda a dar a apoyo a casi todas nuestras funciones corporales, desde la digestión hasta la eliminación de desechos e incluso el mantenimiento de la temperatura corporal.

Un pequeño estudio realizado en 2013 y publicado en la revista
International Journal of Clinical and Experimental Medicine investigó los efectos del agua a diferentes temperaturas en seis personas que hicieron ejercicio un poco después de deshidratarse. A partir de este experimento, los investigadores pudieron concluir que para las personas que necesitan rehidratación, el agua a 16 ºC puede ser la mejor opción.

 

Beneficios de beber agua fría



Algunos estudios sugieren que beber agua fría durante el ejercicio puede mejorar el rendimiento y la resistencia de una persona.

Por ejemplo, un estudio de 2012 en el que participaron 45 hombres en buena forma física encontró que beber agua fría durante el ejercicio redujo significativamente el aumento de la temperatura corporal central en comparación con el agua a temperatura ambiente.

Un estudio de 2014 investigó los efectos de diferentes bebidas en el rendimiento en bicicleta de 12 atletas masculinos entrenados en un clima tropical.

Los investigadores concluyeron que beber una bebida granizada con hielo era mejor para el rendimiento que beber agua a una temperatura neutral. Sin embargo, también comentaron que los atletas lograron el mejor rendimiento al consumir una bebida helada con aroma a mentol.

 

Bebe agua

 

Al final, sin embargo, simplemente no hay suficiente evidencia científica para sugerir que beber agua fría pueda ser dañino para el organismo. En algunos casos podría ocurrir si se tiene una afección, pero de lo contrario, la temperatura del cuerpo también depende del clima, siendo el agua fría perfecta para un clima más cálido y viceversa. Lo importante es que hay que beber bastante agua para mantenernos hidratados.

 

 

 

Todos debemos asegurarnos de ingerir suficiente agua todos los días, independientemente de la temperatura. Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina aconsejan que las mujeres necesitan consumir alrededor de 2,7 litros de agua al día para satisfacer sus necesidades de hidratación y los hombres alrededor de 3,7 litros. Esta ingesta puede provenir tanto de alimentos como de bebidas.

 

Continúa leyendo