Vacunas contra el cáncer (nuevos estudios)

En los últimos años, las noticias sobre los avances en la búsqueda de tratamientos contra el cáncer se han centrado en el desarrollo de vacunas y aquí te traemos los dos últimos estudios publicados.

 

La investigación sobre el cáncer y el desarrollo de nuevos tratamientos engloba muchas áreas dentro del ámbito científico y sanitario. Es frecuente ver noticias, especialmente en los últimos años, sobre vacunas universales o polivalentes capaces de curar el cáncer. Sin embargo, esto no es del todo cierto.

El cáncer no es una única enfermedad

Uno de los grandes errores cuando se habla del cáncer es tomarlo como una única enfermedad, y no hay nada más alejado de la realidad. Cáncer es un tipo de enfermedad que en realidad engloba muchas decenas de subclases de cáncer, según las características que presente.

Un ejemplo sería como si habláramos de todas las enfermedades víricas como si se tratase de una única enfermedad. Nos resulta completamente absurdo poner en la misma categoría enfermedades como el sarampión, el herpes, el ébola, el VIH, un simple catarro y la propia COVID-19. No todas son iguales; provocan síntomas muy diferentes y requieren tratamientos especializados, a pesar de que todas son provocadas por virus.

Algo parecido ocurre con el cáncer. No es lo mismo un melanoma, que una leucemia mieloide aguda o un cáncer de pulmón de células pequeñas. Todos ellos tienen en común un fallo en el control de crecimiento de las células, pero los síntomas, órganos afectados, tratamiento o pronóstico son muy diferentes.

Por estos motivos, cuando se habla de esta enfermedad en términos generales, tanto en su estudio como en la búsqueda de tratamientos, es importante recordar que debemos tratar cada tipo de cáncer como una enfermedad independiente. Especialmente cuando nos referimos a una nueva vacuna o terapia contra el cáncer.

Nuevo tratamiento para un tipo de cáncer rectal

Se ha publicado un nuevo estudio que ha presentado un nuevo tratamiento que ha resultado ser exitoso en doce pacientes que sufrían de un tipo concreto de adenocarcinoma rectal (un tipo de cáncer del recto) en estado avanzado.

En este estudio de fase 2, aplicaron una dosis cada tres semanas durante seis meses de dostarlimab: un anticuerpo diseñado específicamente contra una molécula de control de la proliferación celular que no funciona de manera correcta. Para finalizar, los pacientes recibirían el tratamiento estándar de quimioterapia y cirugía para extirpar el tumor.

Los resultados publicados en la prestigiosa revista científica New England Journal of Medicine revelaron que todos los pacientes respondieron con éxito sin presentar restos de tumor en los siguientes seis meses tras finalizar el tratamiento. Ninguno de los doce pacientes necesitó cirugía o quimioterapia, ya que el cáncer no aparecía en ninguna prueba, en algunos casos hasta 25 meses más tarde.

Por último, los efectos secundarios recogidos en el estudio por todos los pacientes fueron catalogados como leves y moderados. Aunque el tipo de cáncer rectal que presentaban estos pacientes no es mayoritario, este estudio presenta un gran avance en este campo y esperanzas para quienes lo sufren.

Mujer con cáncer vacunándose
Fuente: iStock

¿Una vacuna universal contra el cáncer?

A pesar de lo que se ve con frecuencia en medios y redes, no existe una vacuna universal contra el cáncer. Sin embargo, en los últimos años se han centrado esfuerzos y diseñar mecanismos para potenciar a nuestro sistema inmunitario a que acabe con los tumores y células cancerosas.

Para conseguirlo, se han desarrollado diferentes estrategias como inmunoterapias que se encargan de “marcar” los tumores con señales de neón para que las células inmunitarias puedan destruirlos, al igual que hacen con virus y bacterias.

Aún y así, esta estrategia debe personalizarse para cada tipo de cáncer e incluso para cada persona, porque como ya hemos mencionado, cada cáncer es como una única enfermedad. La efectividad de la inmunoterapia sólo se consigue al cargarla con los “marcadores” adecuados y no marcar las células sanas.

Otro estudio reciente publicado en Nature ha presentado resultados muy prometedores de una nueva vacuna para tratar tumores sólidos que son resistentes a otros tipos de terapias. Esta vacuna se centra en dos moléculas (MICA y MICB) que suelen estar presentes en tumores sólidos.

Estas moléculas MICA/B son luces de neón que indican a las células del sistema inmunitario que existe un peligro que deben eliminar. Sin embargo, los tumores tienes mecanismos de camuflaje y uno de ellos es apagar estas luces de neón y volverse invisibles.

El nuevo tratamiento presentado en este estudio, restaura la luz de neón en los tumores y coordina un ataque de las células T y las células NK (de natural killer en inglés) del sistema inmunitario. Al volverlos visibles, pueden ser destruidos.

El estudio demostró que esta vacuna es exitosa en acabar con tumores resistentes, incluso cuando han progresado a metástasis (células cancerosas que se esparcen por el resto del cuerpo y se asientan en otros órganos). Sin embargo, los resultados fueron obtenidos en modelos animales y deben ser confirmados en humanos.

Cada peldaño suma en una escalera

A pesar de que la idea de una vacuna universal contra el cáncer es más un mito que una realidad, cada pequeño paso en los distintos tipos de cáncer suponen un gran avance para desarrollar estrategias cada vez más eficaces.

Cada uno de estos estudios aumenta el conocimiento sobre los posibles mecanismos para combatir el cáncer, y es motivo de celebración, ya que todo suma en la dirección adecuada.

Referencias:

Badrinath et al. 2022. A vaccine targeting resistant tumours by dual T cell plus NK cell attack. Nature. Doi: 10.1038/s41586-022-04772-4

Cercek et al. 2022. PD-1 Blockade in Mismatch Repair–Deficient, Locally Advanced Rectal Cancer. N Engl J Med. doi: 10.1056/NEJMoa2201445

Sherezade MR

Sherezade MR

Soy una doctora en Alergología que en sus ratos libre cuenta la ciencia en redes. Me licencié en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y realicé el doctorado en la Universidad de Medicina de Viena. Ahora trabajo como postdoc en el Instituto de Alergología Fraunhofer asociado al Hospital Charité de Berlín. Mi nueva faceta es divulgadora amateur que hace vídeos cortos en Twitter y streams largos en Twitch. A veces también escribo o consigo logros para la Alianza en World of Warcraft. Página web

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