Un nuevo tratamiento contra el cáncer y la metástasis

Mucha de la investigación sobre el cáncer se centra en buscar nuevos tratamientos que sean más efectivos y provoquen menos efectos secundarios, como este nuevo tratamiento en forma de anticuerpo.

 

A veces hablamos del tratamiento o la cura contra el cáncer como si se tratara de un único medicamento que resulta efectivo contra todos los tipos de cáncer. Sin embargo, el término “cáncer” engloba muchos tipos de enfermedades que, aunque tienen cosas en común, pueden llegar a ser muy diferentes. Este nuevo estudio propone un nuevo tratamiento contra algunos tipos de cáncer. ¿Qué es y cómo funciona?

Un medicamento en forma de anticuerpo

En las últimas décadas hemos sido testigos de numerosos avances en el desarrollo de nuevos tratamientos contra diferentes tipos de cáncer. El diseño de anticuerpos específicos contra células cancerosas ha permitido reducir los efectos secundarios de las terapias más clásicas como la radioterapia y quimioterapia. ¿Cómo se consigue?

La  quimioterapia y radioterapia pueden ser clasificadas dentro de terapias generalistas, ya que atacan las células de nuestro cuerpo sean malignas o no. Su efecto es indiscriminado y a veces, debido a las altas dosis que son necesarias para tener un efecto visible en disminuir el cáncer, pueden provocar muchas reacciones adversas.

Las ventajas de los nuevos fármacos basados en anticuerpos son amplias y variadas. Por un lado, al generar un compuesto específico que únicamente encuentre y elimine las células marcadas como cancerosas, nos permite que el resto de células permanezcan sanas. Al no atacar otras células, reducimos los daños colaterales.

Por otro lado, esta especificidad también nos permite adaptar la dosis necesaria para eliminar el cáncer. Si además optimizamos la vía de administración para que el fármaco no se pierda por el cuerpo, será mucho más efectivo usando menos cantidad.

El diseño de anticuerpos también nos permite ser muy flexibles para diseñar fármacos contra dianas concretas, es decir, contra los distintos tipos de cáncer. No sólo en relación a qué órgano está afectado, sino a las características de cada cáncer, como por ejemplo, la presencia o no de  metástasis.

Un fármaco contra la metástasis

En el pasado mes de abril se publicó un estudio en la prestigiosa revista Nature Cancer fruto de una colaboración entre veinte entidades tales como hospitales, universidades y farmacéuticas. Entre ellos, se encuentran varios centros españoles que han liderado el proyecto junto a la empresa Merus, responsable del desarrollo del fármaco.

En este estudio, se presentan los primeros resultados de este anticuerpo (MCLA-158) utilizando unos modelos celulares muy innovadores. Estos modelos se llaman organoides, y son como representaciones en miniatura de un órgano creado a partir de las células del propio paciente.

De esta forma, al coger células cancerosas del colon de un paciente, han sido capaces de generar una representación microscópica del colon que presenta unas características similares a las que se crean en el mismo organismo. Usando este modelo, se pueden probar muchos fármacos distintos para dar con aquel que sea más eficaz para ese paciente y ese cáncer concreto.

Una de las características de este nuevo anticuerpo es que puede reconocer las células que presentan marcadores de metástasis. Durante el proceso de metástasis, que tiene lugar en algunos tipos de cáncer, las células cancerosas se escapan del tumor y viajan por el cuerpo hasta que se asientan en otra zona y comienzan a generar un nuevo tumor.

Este mecanismo es una de las versiones más agresivas de un cáncer, ya que puede invadir cualquier órgano una vez fuera del tumor sólido y dificultar los tratamientos como cirugías, que podrían eliminar el tumor por completo.

Este nuevo fármaco presenta dos detectores: uno para células cancerosas y otro para células cancerosas con capacidad de provocar metástasis. Por todos estos motivos, este nuevo tratamiento trae nuevas esperanzas al cáncer más invasivo. Los investigadores probaron su eficacia en modelos de cáncer colorrectal, de cabeza y cuello, esófago y estómago.

Los resultados de estos modelos fueron muy prometedores, y esto les permitió comenzar los ensayos en humanos en el 2021.

Células cáncer
Fuente: iStock

Los ensayos confirman los resultados preclínicos

La farmacéutica Merus lanzó un comunicado de prensa el pasado mes de octubre donde compartía un adelanto de lo observado en el ensayo clínico de fase 1 que todavía se encuentra en marcha. Los resultados parecen confirmar lo observado en los organoides.

Los objetivos principales de este ensayo son comprobar la seguridad, eficacia, dosis y posibles efectos secundarios en pacientes de cáncer de tipo carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello (HNSCC).

Todos los pacientes que recibieron el anticuerpo MCLA-158 experimentaron una reducción del tumor. De los diez pacientes incluidos en el estudio, uno de ellos alcanzó remisión completa y siete tuvieron una remisión parcial.

El estudio utilizando organoides nos presenta un modelo innovador y eficaz para diseñar nuevos tratamientos, no sólo contra el cáncer, sino contra muchas otras enfermedades. La nota de prensa confirma los resultados, aunque todavía están pendientes de ser publicados y revisados por expertos.

Sin embargo, aunque todavía pueden faltar algunos años hasta que tengamos este anticuerpo accesible a toda la población, este parece ser un camino prometedor para los pacientes de cáncer metastásico.

 

Referencias:

Herpers et al. 2022. Functional patient-derived organoid screenings identify MCLA-158 as a therapeutic EGFR × LGR5 bispecific antibody with efficacy in epithelial tumors. Nat Cancer. doi: 10.1038/s43018-022-00359-0.

Merus. 7 de octubre de 2021. Merus Presents Early Clinical Data on MCLA-158 and Preclinical Data on Zenocutuzumab at the AACR-NCI-EORTC Virtual International Conference on Molecular Targets and Cancer Therapeutics. News Release.

 

Sherezade MR

Sherezade MR

Soy una doctora en Alergología que en sus ratos libre cuenta la ciencia en redes. Me licencié en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y realicé el doctorado en la Universidad de Medicina de Viena. Ahora trabajo como postdoc en el Instituto de Alergología Fraunhofer asociado al Hospital Charité de Berlín. Mi nueva faceta es divulgadora amateur que hace vídeos cortos en Twitter y streams largos en Twitch. A veces también escribo o consigo logros para la Alianza en World of Warcraft. Página web

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