Un año con la COVID-19: ¿cómo prevenir futuras pandemias?

El virus causante de la próxima pandemia global ya existe, pero está en nuestra mano detenerlo. Una nueva coalición internacional propone ir a la raíz del problema.

deforestación
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En el año 2018, un artículo publicado en la revista Frontiers in Microbiology preveía la emergencia de nuevos coronavirus en Asia, una región del mundo que sufre multitud de presiones ambientales como la deforestación y la fragmentación de hábitats. En la misma línea, son cada vez más los científicos que denuncian la relación entre la invasión humana de los espacios que habitualmente ocupa la vida salvaje con el surgimiento de nuevas enfermedades infecciosas.

El Global Virome Project, una iniciativa que pretende conocer la diversidad global de los virus de la Tierra, estima que en la fauna silvestre circulan en torno a 1,6 millones de virus desconocidos, y la mitad de los mismos tienen potencial zoonótico. En otras palabras, el virus causante de la próxima pandemia ya existe, y cuando mayor sea el contacto del hombre y del ganado con la fauna silvestre, mayores posibilidades tendrá de efectuar ese temido salto entre especies y causar una nueva enfermedad infecciosa.

Preventing pandemics at the source (Prevención de pandemias en su origen) es una nueva coalición formada por diversas entidades y expertos en salud y medio ambiente que tiene como objetivo alertar a la sociedad de este problema y llevar a cabo medidas preventivas que puedan evitar futuras pandemias como la que actualmente nos asola. Forman parte de ella organizaciones de carácter ambiental como WWF y Conservation International, así como organismos de investigación médica como el Instituto de Salud Global de Harvard.

“Entre los años 1940 y 2004 se ha informado de más de 335 brotes de enfermedades infecciosas emergentes en todo el mundo, más de cincuenta por década. Debido a la ruptura de nuestra relación con la naturaleza, la tasa de brotes está aumentando y, en un mundo globalizado como el nuestro, es más probable que en los próximos años estos brotes se conviertan en epidemias y pandemias”, explican los responsables del nuevo consorcio. “Lo que es aún más preocupante es que, si bien nuestra situación actual es terrible, podría haber sido mucho peor. La COVID-19 es altamente transmisible pero tiene una tasa de mortalidad mucho menor en comparación con otros virus. El próximo podría ser altamente transmisible y virulento, lo que generaría una amenaza existencial inmediata para gran parte de la humanidad, según vaticinan los expertos”.

Medidas concretas para evitar futuras pandemias

La propuesta de Preventing pandemics at the source incluye, en primer lugar, localizar zonas concretas del globo en las que se estima que existen posibilidades de que surjan nuevos brotes y favorecer el diálogo entre sectores habitualmente desconectados: salud, medio ambiente, agricultura, alimentación y nutrición para lograr acciones coordinadas encaminadas a prevenir futuras epidemias altamente dañinas. Al incluir representantes políticos, organizaciones locales y equipos interdisciplinares en sus grupos de trabajo, la coalición pretende que estas propuestas se transformen en medidas efectivas que realmente consigan un cambio en la gestión que permita disminuir los riesgos de zoonosis.

“Tenemos que darnos cuenta de que esta pandemia no es algo que simplemente nos está sucediendo, sino que nosotros hemos ayudado a crear al no tener en cuenta la fuerte relación entre nuestra salud y la salud de la naturaleza. Tras la COVID-19 deberíamos aprender de nuestros errores y reconocer la dependencia de la humanidad de los sistemas naturales que nos sustentan”.

Victoria González

Victoria González

Bióloga de bota. Tengo los pies en la tierra y la cabeza llena de pájaros. De mayor quiero ser periodista.

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