Talasemia: ¿Qué pasa si las células de tu sangre son demasiado pequeñas?

La talasemia es un trastorno sanguíneo hereditario que afecta a la hemoglobina, la proteína encargada de transportar oxígeno por el torrente sanguíneo al organismo.

 

Seguro que has oído hablar alguna vez de la hemoglobina. La hemoglobina es una proteína de la sangre que se encuentra dentro de los hematíes (también llamados glóbulos rojos o eritrocitos), de un color rojo característico (por eso la sangre es roja), que se encarga de transportar el oxígeno que llega a nuestro torrente sanguíneo hasta cada rincón (tejidos) de nuestro cuerpo. Además, también transporta el CO2 que se desprende de esos tejidos, como molécula de desecho (producto del metabolismo), hasta los pulmones. Así, se produce un intercambio entre el oxígeno y el CO2, utilizando la hemoglobina como puente.

Hemoglobina y anemias

Ahora es fácil comprender que si no tuviéramos hemoglobina suficiente, nos asfixiaríamos, porque no tendríamos oxígeno suficiente donde lo necesitamos. Habitualmente a la falta de hemoglobina se le llama anemia. Así pues, la anemia es una de las causas de la falta de aire, por ejemplo.

Lo que tal vez no sabías es que una persona puede tener anemia por varias causas. Me explico: una molécula de hemoglobina está formada, a grandes rasgos, por una parte proteica, la “globina”, y una parte “hemo” (formada por protoporfirina y ferroso -Fe++-), responsable del color.

Como tal vez sepas, las proteínas pueden ser estructuras complejas, con muchas partes o “cadenas” formándolas (como si fuera un puzzle de LEGO, donde cada pieza es una proteína y todas juntas son una proteína más grande).

En este aspecto, la globina es una proteína formada por cadenas que llamamos alfa, beta, delta y gamma. El 97% de nuestra hemoglobina está formada por 2 cadenas alfa y 2 cadenas beta.

Entender esto tan técnico es relevante para comprender que cualquier condición que afecte a las cadenas alfa, beta, al grupo hemo o su formación, podría resultar en una anemia, al no poder tener hemoglobina que funcione con normalidad. Por ejemplo, la falta de hierro hace que no se pueda formar la parte “hemo”. Este tipo de anemia se conoce como anemia ferropénica (por falta de hierro). Al ser esta parte responsable del color, es fácil entender que en los casos más graves, las personas están pálidas.

Talasemias

Pues bien, si la afección en cuestión afecta a las cadenas alfa, hablamos de alfa-talasemias. Si afecta a las cadenas beta, beta-talasemias. Pero, ¿por qué pueden afectarse las cadenas que forman la hemoglobina? Principalmente, por genética.

La talasemia es un trastorno hereditario, es decir, se transmite a través de los genes de padres portadores a sus hijos. Como podéis imaginar, si la hemoglobina es uno de los ladrillos que forman los glóbulos rojos, la alteración en la formación de la hemoglobina da lugar a una alteración en la estructura del hematíe. Además, con menos “ladrillos”, se construyen hematíes más pequeños, capaces de albergar menos hemoglobina de la habitual. Por eso, en las personas con talasemia, encontramos unos glóbulos rojos más pequeños (microcíticos) y “menos rojos” (hipocrómicos). Unos hematíes alterados con niveles insuficientes de hemoglobina da lugar a una menor oxigenación de los órganos y tejidos de nuestro organismo. Así, los pacientes de talasemia pueden padecer formas graves o leves de anemia.

¿Y si hablamos de números? Aproximadamente el 5% de la población mundial posee alguna alteración genética que afecta a la hemoglobina (hemoglobinopatía), siendo la afección más frecuente la talasemia. Además, cada año nacen alrededor de 300 000 niños con talasemia en todo el mundo, lo que significa que 4,4 de cada 10 000 nacidos vivos son afectados por este trastorno.

Tipos de talasemia

Podemos encontrar distintas clasificaciones de talasemia en función del componente específico alterado y de la gravedad de la enfermedad.

Como comentábamos, según las cadenas afectadas podemos distinguir entre talasemia alfa y beta. Cabe mencionar que la alfa es más frecuente en todo el mundo, pero rara en nuestro entorno. Es más frecuente, por ejemplo, en personas con ascendencia africana (el 25% de la población tiene algún gen alterado), mientras la beta es más habitual en personas de la zona mediterránea y asiática.

En cuanto a la gravedad de la afección, depende, casi estrictamente, del grado de herencia genética. Nos encontramos frente a una enfermedad de herencia autosómica recesiva, que viene a significar que, para que una persona sufra de una afección, ambos padres tienen que ser portadores del gen y haber heredado ambos genes alterados. Pero el caso de la talasemia es particular.

La afección por alfa-talasemia puede variar desde ser portador asintomático (rasgo silente) sin ninguna clínica (cuando solo un gen alterado afecta a una de las cadenas alfa), hasta la incompatibilidad con la vida (se produce muerte intrauterina o poco después del nacimiento), cuando los genes de ambos progenitores afectan a ambas cadenas alfa. Es decir, se trata de la ausencia absoluta de cadenas alfa (hemoglobina de Bart). Entre estos dos extremos encontramos la alfa-talasemia menor (o rasgo alfa-talasémico), que consiste en la ausencia de dos de los cuatro genes de los que dependen las cadenas alfa, o la hemoglobinopatía H (ausencia de tres de los cuatro genes de las cadenas alfa).

En cuanto a la beta-talasemia, diferenciamos entre beta-talasemia menor o rasgo talasémico (heterocigota), si solo heredas la alteración de uno de los padres en una de las cadenas beta, y beta-talasemia mayor (también conocida como anemia de Cooley u homocigota), en caso de heredar genes alterados de ambos progenitores en ambas cadenas, lo que hace que la enfermedad sea más grave (estamos hablando de una ausencia absoluta de cadenas beta).

En resumen, si una persona hereda un rasgo de alfa-talasemia del padre y componentes normales de alfa-hemoglobina de la madre, entonces esa persona sufrirá el rasgo de alfa-talasemia menor, pero si hereda un rasgo de talasemia beta tanto del padre como de la madre, entonces esa persona tendrá talasemia beta mayor.

¿Cuáles son los síntomas?

Todas las clases de talasemia tienen síntomas similares (fatiga, dificultad respiratoria, palidez, debilidad,...), que varían únicamente en una escala de gravedad. Dado que la talasemia se caracteriza por la reducción de los niveles de glóbulos rojos, las personas afectadas pueden presentar síntomas de anemia o de bajo recuento sanguíneo.

La falta de glóbulos rojos también puede desencadenar afecciones asociadas y sus síntomas. Cuando el recuento de glóbulos rojos es bajo, el cuerpo trabaja en exceso para producir más cantidad. Los glóbulos rojos se producen principalmente en la médula ósea, la sección blanda y oscura presente en el interior de los huesos. Como la médula trabaja horas extras para producir más glóbulos rojos, tiende a aumentar de tamaño, y como consecuencia, los huesos tienden a agrandarse y expandirse, lo que hace que se vuelvan frágiles, más finos y propensos a fracturarse fácilmente.

El bazo es otro órgano donde se producen glóbulos rojos, pero también realiza funciones adicionales, como filtrar la sangre y comprobar si hay infecciones subyacentes y las combate. En los pacientes con talasemia, el bazo también se agranda, y, como dedica todo su tiempo y esfuerzo a la producción de glóbulos rojos, no es tan eficaz para filtrar la sangre y combatir las infecciones. Como resultado, se dice que los pacientes con talasemia están "inmunocomprometidos", es decir, que su cuerpo es incapaz de defenderse de las infecciones. Por lo tanto, corren un mayor riesgo de desarrollar infecciones.

¿Cómo se diagnostica?

A los pacientes que padecen tipos graves o moderados de talasemia se les suele diagnosticar la enfermedad durante la infancia, ya que empiezan a manifestar los síntomas de la anemia desde una edad muy temprana. Los pacientes con formas leves de talasemia pueden descubrir (a menudo, más tarde en la vida) el trastorno sanguíneo subyacente cuando empiezan a mostrar los síntomas de la anemia. También se puede sospechar la enfermedad tras un análisis de sangre. En ese caso, el siguiente paso será poner esa sangre bajo el microscopio y observar la morfología de los glóbulos rojos (si faltan “ladrillos” -cadenas- en su estructura, la forma es anormal, y por eso también son hematíes más pequeños de lo habitual).

Dado que el trastorno sanguíneo se transmite de padres a hijos, la enfermedad tiende a ser hereditaria, así que algunas personas pueden ser diagnosticadas de talasemia por tener antecedentes familiares de la enfermedad. Aun así, puede darse en caso de que los padres sean portadores asintomáticos sin saberlo.

Además de los antecedentes genéticos, la ascendencia también influye. El trastorno suele diagnosticarse con mayor frecuencia en personas con ascendencia griega, turca, de Oriente Medio, de la región mediterránea, de África y de Asia. Tanto las mujeres como los hombres tienen una tasa similar de padecer la enfermedad.

Al ser una enfermedad hereditaria, es muy difícil prevenir el desarrollo de la talasemia. Sin embargo, las parejas que tengan familiares con la enfermedad, o que pertenezcan a las regiones mencionadas, pueden buscar asesoramiento genético antes de intentar quedarse embarazadas.

Tratamiento y pronóstico de la talasemia 

La talasemia se trata en función de la gravedad de la enfermedad. En caso de talasemia grave, el recuento de glóbulos rojos es muy bajo, lo que provoca una anemia grave, que puede tratarse aumentando el recuento de glóbulos rojos. Esto puede hacerse mediante transfusiones de sangre regulares, aunque no todo son beneficios, ya que un nivel excesivo de transfusiones de sangre puede provocar una sobrecarga de hierro. La acumulación de hierro en órganos vitales como el cerebro, el hígado y el corazón afecta negativamente a su funcionamiento. Por ello, los pacientes también pueden someterse a una terapia de quelación para evitar una mayor acumulación de hierro en el organismo.

En el caso en el que el bazo esté afectado (hiperesplenismo), se debe extirpar (esplenectomía).

También se intenta inducir la síntesis de glóbulos rojos. Por ejemplo, existen fármacos (antidrepanocíticos) aumentan la síntesis de cadenas gamma. El trasplante de médula ósea también es una opción a considerar.

Como los pacientes con talasemia pueden estar inmunodeprimidos, necesitan protección adicional contra las enfermedades e infecciones. Las vacunas contra la gripe y otros tipos de vacunas pueden ofrecer esa protección, así que son especialmente importantes en estas personas.

Las necesidades de ácido fólico aumentan en algunos pacientes, por lo que es posible que tu médico te paute suplementación con ácido fólico y/o vitamina B (están relacionados estos 2 elementos).

En algunos casos seleccionados, el alotrasplante de células madre puede ser útil e incluso resultar en una opción curativa. Se trata de la sustitución de las células madre dañadas o destruidas de la médula ósea por células sanas procedentes de un donante. El prefijo “alo” significa “otro”, lo que quiere decir que las células sanas se extraen de una persona que no sea su hijo.

En cuanto a la esperanza de vida, los pacientes con rasgo de talasemia suelen tener una esperanza de vida normal, mientras que las personas pacientes con talasemia mayor suelen tener una vida media de 17 años y sucumbir a la enfermedad antes de los 30 años.

 

Referencias:

Braunstein, E. M. (2021). Talasemias. Manuales MSD. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-sangre/anemia/talasemias?query=talasemia

Mensah, C., & Sheth, S. (2021). Optimal strategies for carrier screening and prenatal diagnosis of α- and β-thalassemia. Hematology. American Society of Hematology. Education Program, 2021(1), 607–613. https://doi.org/10.1182/hematology.2021000296

Sheth, S., Thein, S., Kaushansky, K., Prchal, J. T., Burns, L. J., Lichtman, M. A.,et.al. (2021). Thalassemia: a disorder of globin synthesis. Williams Hematology. 10th ed. McGraw-Hill.

Taher, A. T., Weatherall, D. J., & Cappellini, M. D. (2018). Thalassaemia. Lancet (London, England), 391(10116), 155–167. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(17)31822-6

What Are Thalassemias (2022). National Institutes of Health (NIH): National Heart, Lung and Blood Institute (NHLBI). https://www.nhlbi.nih.gov/health/thalassemias

 

 

Amyad Raduan

Amyad Raduan (GlóbuloAzul)

Licenciado en Medicina por la Universidad Miguel Hernández de Elche, con Máster propio en Integración y Resolución de Problemas Clínicos en Medicina por la Universidad Alcalá de Henares, Máster en Medicina Clínica por la Universidad Camilo José Cela y actualmente realizando un Máster Oficial en Investigación Clínica por la Universidad Miguel Hernández de Elche. También es Diplomado en Transporte Sanitario Medicalizado. En la actualidad, ejerce como Médico Residente en la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, en el Hospital Vega Baja de Orihuela (Alicante). Asímismo, es dueño y fundador de la empresa de divulgación científica especializada en medios audiovisuales, GLÓBULO SALUD SL, a través de la cual coordina a un equipo de médicos, ilustradores y animadores. (Canal de YouTube)

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