¿Se contagia el coronavirus a través de los gases intestinales?

Las heces sí poseen capacidad infectante, pero, ¿qué hay de los gases? Hablamos con un experto para resolver dudas.

gases baño
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En mitad de la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, las autoridades emiten recomendaciones cada vez más detalladas, conforme vamos conociendo más datos acerca del coronavirus que causa la COVID-19. Ya existen recomendaciones sólidas acerca del contagio a través de las relaciones sexuales, sobre cómo desinfectar las superficies que se sospecha pueden estar contaminadas... 

En hogares en los que hay uno o varios familiares infectados, quienes deben guardar distancia con sus allegados, pueden surgir preguntas peliagudas. Sabemos que la principal vía de contagio de la COVID-19 es la saliva, a través de las gotículas microscópicas que se emiten cuando hablamos, tosemos... Pero, ¿qué otros fluidos corporales pueden contagiar el virus? ¿Se contagia la COVID-19 a través de, por ejemplo, los gases intestinales? 

Esta pregunta no responde meramente al morbo de la curiosidad escatológica humana, sino que es lógico plantearla a la luz de los recientes descubrimientos acerca del SARS-CoV-2: los científicos han observado que los niveles de la enzima conversiva de la angiotensina (ACE2), que facilitan la entrada del coronavirus SARS-CoV-2 a las células, también son elevados en otros órganos además de los pulmones, como el intestino. 

Además, diversas pruebas de test de detección se están desarrollando basándose en aguas fecales, para averiguar la inmunidad de una determinada comunidad. La razón es que el coronavirus sí se puede detectar en las heces de los infectados, con lo que esta también podría ser una posible vía de contagio: la transmisión fecal-oral puede ser parte del cuadro clínico de COVID-19, según dos informes publicados en la biblia de las enfermedades del aparato digestivo, Gastroenterology. Nos lo confirma el doctor Ramón Tormo, especialista en enfermedades del Aparato Digestivo y Pediatría, y miembro de Top Doctors. 

"Los investigadores encuentran que el ARN y las proteínas del SARS-CoV-2, la causa viral de COVID-19, se eliminan en las heces al principio de la infección y persisten después de que los síntomas respiratorios disminuyen. Por lo tanto, es lógico que se hallen en aguas residuales fecales”, nos cuenta Tormo. “Los receptores ACE2, que sirven como puntos de entrada para el SARS-CoV-2, así como el SARS-CoV-1 son más abundantes en las membranas celulares de las células AT2 del pulmón, pero también en los enterocitos del íleon y el colon”. 

Esto otorga a las heces una importante capacidad infectante y, dada la poca sintomatología de los niños, debemos limpiar el culito de los niños siempre con agua y jabón. “Lo mismo se aplica para los adultos”, indica el doctor. 

Para más datos, según el doctor Tormo: “solo alrededor del 10 % de las personas con COVID-19 tienen síntomas gastrointestinales, aunque aún no se sabe si algunos individuos infectados solo tienen síntomas gastrointestinales”. Un estudio elaborado por el doctor Fei Xiao, de la Universidad Sun Yat-sen de la provincia de Guangdong (China), encontró receptores ACE2, que sirven como puntos de entrada al virus, así como de proteínas nucleocápsidas virales en las células epiteliales gástricas, duodenales y glandulares rectales. 

Pero, ¿qué hay de los gases intestinales? 

“El virus es una molécula de proteína (en este caso ARN) cubierta por una capa protectora de lípido (grasa) que, al ser absorbida por las células de la mucosa ocular, nasal o bucal, cambia su código genético (mutación) y las convierte en células agresoras y multiplicadoras. En los gases intestinales, resultantes de la fermentación en el intestino grueso, de hidratos de carbono no digeridos en el intestino delgado y más raramente de proteínas, no puede haber ninguna molécula proteica recubierta por grasa; por ello, el gas intestinal, expulsado por el ano (pedo), no puede ser infectante, a no ser que vaya acompañado de matera fecal líquida o sólida”, confirma el doctor. 

¿Y los gases expulsados por la boca? 

En lo referente a gases expulsados por la boca (eructos), tampoco en sí mismos serían contagiosos, pero existen un matiz: “En este caso es mucho más fácil que los eructos vayan acompañados por material de la boca o nariz, que estos sí que pueden contener partículas virales”, afirma. 

Recomendaciones higiénicas 

El doctor Tormo concluye: “Resumiendo: las heces sí pueden ser contagiosas; el gas intestinal expulsado por el ano, si no va acompañado por heces, no es contagioso. El eructo en sí tampoco es contagioso, pero es mucho más fácil que se acompañe de material de la boca o nariz, que este sí que puede ser contagioso”. 

Por último, el doctor recomienda, al eructar, hacerlo protegidos con la mascarilla adecuada, si hay que manipular heces, hacerlo con higiene; y lavarse ano y alrededores con agua y jabón, sobre todo en niños, aunque sean asintomáticos. 

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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